MOTIVACIÓN EN LA EMPRESA. Algunas claves.

¿Cómo consigues una buena motivación en la empresa?.

Puedes  motivar a tu equipo de muchas formas diferentes pero el primer paso es conocerles muy bien. Después ya podrás poner en marcha algunas claves de las que trato en este artículo.

Creo que era a principios del 99. Yo andaba por el almacén de la planta que Cinram tenía en la localidad francesa de Saint Dié, en la zona de Los Vosgos. Comprobaba que todos y cada uno de los emplazamientos estaban correctamente etiquetados con los códigos de barras que nos permitirían poner la guinda del pastel al proceso de implementación el nuevo ERP, el sistema de gestión logística por radio frecuencia. Mi flamante Nokia 6110 sonó y al responder una voz me dijo: Juan, soy Lew, enhorabuena, habéis hecho un trabajo extraordinario.

Lew Ritchie, era el Vicepresidente y CFO del grupo y yo solo le había visto muy brevemente en una de mis visitas a la central en Toronto. Aunque la conversación telefónica no duró más de 2 o 3 minutos me marcó para siempre. Fue un sencillo y potente acto de liderazgo motivacional. Al acabarla yo estaba exultante, feliz y quería por todos los medios que la empresa en la que trabajaba se comiera el mundo.

También he conocido el desánimo y la frustración en otros momentos, así que voy a tratar de apuntar algunas claves que hacen la diferencia entre un extremo y otro.

Cuando Dave Locksley, el Director Global de I.T., me ofreció el puesto de jefe de proyecto. Yo tenía muy poca experiencia en informática puesto que solo había colaborado en un proyecto similar en la planta de Zaragoza. Aunque sí conocía acuerdobien los procesos internos al haber dirigido una pequeña planta similar en Madrid. La responsabilidad me parecía enorme. En aquella España de la “titulitis” me pareció necesario confesar que abandoné mi carrera universitaria antes de acabar el primer año. Dave me respondió “I don’t give a sh*t”. Debe significar en canadiense algo así como, “eso no es imprescindible”. Es decir, a pesar de mis debilidades me mostró su total confianza.

 

Me acababa de gastar un millón de pesetas en un master de Dirección de Marketing. Dave me dijo que podría volver cada jueves a Zaragoza para cursar el máster el viernes y sábado. Imaginad el coste del coche de alquiler a Barcelona, dos vuelos de ida y 80Km de taxi y lo mismo para la vuelta. Me hacía sentir importante.

Objetivos Smart

Una vez en Saint Dié, tenía objetivos claros (medibles, acordados, relevantes, temporales y específicos), supervisar la instalación del hardware y formar a los “superusers” o usuarios clave.  Para ello, disponía de una gran autonomía a la vez que un gran apoyo si era necesario, fundamentalmente de mi amigo Ron Mackenzie.

 

Ese apoyo hacía que el aprendizaje fuera una constante y ello me permitía sentir que cada día era más merecedor de la confianza que se había depositado en mí. Supo añadir motivación en la empresa, en mí.

Mi opinión no siempre fue tenida en cuenta pero siempre se me escuchó mostrando interés. Tengo un aforismo para esto:

Respeto al tiempo de los compañeros. Feed BackFeed back

 

Líder es aquel que es sensible a nuestros intereses. No puede liderar quien no sabe escuchar.

 

El clima laboral era excelente y se notaba también al salir. Dice Alain Cardon, el gran experto en coaching de equipos, que si quieres relaciones excelentes dentro de tu equipo debes comenzar por enseñarles a ganar. Esa era la sensación, íbamos cada día al trabajo para conseguir victorias parciales que nos llevarían inevitablemente al éxito final. Eso sí que es motivación en la empresa.

Por último, todos sentíamos que formábamos parte de un gran equipo al servicio de un bien común. Este era  la modernización de los sistemas que permitirían a la empresa ser más competitivos y por ende garantizar el futuro de los más de 3.000 trabajadores que éramos.

Hay centenares de libros sobre motivación en la empresa. No es mi intención condensar ni un ápice de toda esa sabiduría en un artículo como este. Sin embargo, estoy convencido de que, en un buen número de ocasiones, la falta de motivación y compromiso se pueden resolver con tan solo una o dos de las recetas aquí comentadas. Para empezar, apuesta por la escucha activa y el interés sincero.

Juan Díaz, coach de negocios en la delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

Liderazgo, motivación y productividad personal

Juan Díaz, coach de negocios de Impulso Coaching de Negocios en la delegación de Zaragoza, nos habla de la importancia de ser eficaces para conseguir los objetivos planificados.

Esta eficacia se consigue:

  • Cultivando el liderazgo
  • Trabajando la motivación y el compromiso
  • Optimizando la productividad personal

Estos tres aspectos siempre se pueden y se deben mejorar en la gestión de una empresa competitiva. Te podemos ayudar a conseguirlo.

Motivación, el camino rápido a la competitividad… o a no necesitar competir

Competir para mejorar es positivo pero sin olvidarnos de que los que compiten son personas.  El éxito está detrás de la labor que el líder haga con cada una de ellas. Esto es lo que marca la diferencia.

Desde finales del siglo pasado, hablar de competitividad en las escuelas de negocios era fundamentalmente hablar de Porter, de las 5 fuerzas de Porter, de las 3 estrategias de Porter y de un buen puñado de conceptos interesantes enunciados por él.

El currículum de Michael Porter es impresionante, ingeniero mecánico y aeroespacial, MBA por la HBS, doctorado y catedrático en la Universidad de Harvard y empresario, pero lo más importante es que, desde que publicó “Cómo las fuerzas competitivas moldean la estrategia” en el año 79, se convirtió en uno de los mayores gurús del mundo empresarial y el mayor en cuanto a competitividad.

El éxito de sus publicaciones le llevó a fundar en 1983 la empresa de consultoría The Monitor Group. Lo que es menos conocido es el hecho de que, tras varios años de dificultades, en 2012, The Monitor Group cayó en bancarrota y tuvo que ser absorbida. No deja de ser llamativo que el gran gurú de la competitividad solo consiguiera mantener viva su empresa apenas 30 años.

Digo esto, por un lado, para ilustrar que la competitividad no es fácil ni para el mayor de los expertos. Podemos redactar la mejor de las estrategias, pero luego la implementación es otra cosa.

La cultura se come a la estrategia para desayunar

Peter Drucker

Por otro lado, porque el riesgo de competir es perder, y porque competir no es la única forma de ser efectivos en el cumplimiento de nuestra misión, de hecho, podríamos decir que competir es solo una forma de sobrevivir cuando no se es suficientemente innovador. Tomemos el ejemplo de Tesla. ¿Tiene a día de hoy algún competidor? La respuesta claramente es NO. Lo mismo se podría decir de Amazon, Apple, Airbnb y otras muchas. Eso sí, en alguno de estos casos, tal vez todos, es una situación temporal.

La única ventaja competitiva sostenible en el tiempo es la capacidad de aprender más rápido que nuestros competidores.

Peter Senge

Ahora es cuando parece inevitable hablar de Innovación, de modelos de negocio disruptivos y de búsqueda de océanos azules. Pues no, primero lo primero; primero las personas.

Los que conozcan algo de “Lean Manufacturing” sabrán que es un modelo de gestión empresarial basado en eliminar 7 “mudas” o desperdicios, sobreproducción, exceso de inventario, desplazamientos evitables, tiempos de espera, exceso de procedimientos, defectos y transporte. Actualmente se habla al menos de 2 más, el desperdicio energético y el uso poco efectivo de las personas. Este último es el que me interesa porque es común a todas las organizaciones sin excepción y que yo trabajo con el método Harada.

¿Pensamos acaso que las personas están totalmente motivadas? ¿Estamos aprovechando todo su potencial? ¿No es razonable pensar que una mayor motivación puede llevarnos a una mayor productividad, más innovación y por tanto a una mayor competitividad?

 

Daniel Pink, en su libro “La sorprendente verdad sobre lo que nos motiva” apunta a 3 fuentes fundamentales de motivación, autonomía, maestría y propósito y desde mi punto de vista son un excelente punto de partida para cualquier acción en pro de la mejora de la motivación.

La autonomía es un motivador un tanto particular, ya que mientras un junior lo interpreta como un signo de confianza él, y sin duda esto es positivo, sin embargo, para el senior suele convertirse en un factor higiénico, es decir, no motiva, pero su carencia desmotiva como desmotivaría cualquier otro atisbo de desconfianza.

La maestría es el gran motivador intrínseco, a todos nos gusta ser buenos haciendo nuestro trabajo, y la única forma de ser buenos en tiempos de cambio es asegurarse de que somos mejores cada día. Conseguimos altos niveles de motivación cuando creamos un ambiente propicio para que las personas se desarrollen y puedan afrontar con éxito cada vez retos de mayor importancia o dificultad.

Por último, el propósito, el dirigir nuestros esfuerzos hacia la consecución de objetivos que van más allá de nosotros mismos porque están en perfecta sintonía con nuestros principios y valores. Esta es la razón por la que generalmente la gente dedica su tiempo a trabajar en ONG’s u otro tipo de tareas no remuneradas. Si se consigue un genuino sentimiento de equipo donde el liderazgo campa a sus anchas también se genera este tipo de motivación.

Vale, ya tenemos a todo el mundo motivado, ahora la pregunta es, ¿Estamos aprovechando al máximo sus capacidades?

_ Jefe, jefe, acabo de inventar la rueda que…

_ Lo siento chaval, estoy muy liado, tengo que arrastrar una pata de brontosaurio a casa del brujo.

Juan Díaz, coach de negocios en Impulso Coaching de Netocios, delegación Zaragoza.

TESTIMONIOS DE PARTICIPANTES “GESTIÓN DEL TIEMPO. DE GRACIAN A HARADA”

IMG-20160615-WA0002«Me ha encantado el curso.

Es estupendo poder empezar a utilizar lo que se aprende tras la primera clase. Comencé a aplicarlo al día siguiente y mis compañeros ya me dijeron que qué había pasado y con una amplia sonrisa les dije: “el curso de gestión del tiempo”.

Además de organizarme mejor desde el primer momento, me ayuda a enfocar mi vida personal, profesional y a sacarle jugo a cada momento. Para mí no es sólo un curso de “gestión del tiempo”, aunque así se titula, es una gestión completa y revisable de uno mismo que comienza hoy y, si quieres, no acaba nunca.

Un saludo y muchas gracias».  Ruth del Río  Resp. RRHH, IT y Calidad. Lapasion Internacional S.A.

 

«Me ha gustado mucho el curso de gestión del tiempo. Realmente lo he encontrado muy útil tanto para el ámbito profesional como personal. Además puedes empezar a aplicar lo aprendido desde el primer día por lo que empiezas a notar resultados desde el primer momento.

Es un curso donde aprendes, entre otras cosas, a crear tus propios hábitos, mejorar tu concentración, marcar prioridades en tu día a día, saber delegar tareas al resto de tu equipo…

Sinceramente pienso que a partir de ahora podré optimizar mi tiempo mucho mejor de lo que lo hacía hasta este momento, con lo que estoy segura que mi trabajo será más productivo y mi tiempo personal también mejor aprovechado. Además, también ayuda a rebajar notablemente el estrés diario al que estamos sometidos ya que una agenda bien organizada nos evita muchos imprevistos. Un curso sin duda muy recomendable.» Fátima Berges  |  Aramark

«Recomiendo este curso 100%. Es muy interesante la información que te da sobre uno mismo, y sobre todo muy útil  para entender nuestros comportamientos. Además, Juan tiene un trato muy cercano y personalizado con cada uno de nosotros. Su acompañamiento y dedicación hacia nosotros es continua en todo momento. A mi me ha ayudado mucho a tener una gran conciencia sobre mi misma, y saber que es lo que quiero e ir a por ello. Es increíble como desde el primer día noté un gran cambio, siendo más productiva y eficaz con mis tareas, y sin tener tiempos donde me disperse, manteniendo mi foco en lo importante.

Gracias por todo. Un abrazo grande.» Rebecca Bona, Profesional independiente.

 

«Agradecerte tu dedicación con nosotros durante estas semanas, nos ha servido de mucho todas las experiencias que has compartido durante estos miércoles, hemos aprendido un montón de cosas a nivel teórico y práctico.

Animo a todas las personas que tienen la sensación de que les faltan horas a lo largo del día, en sus trabajos y empresas a que prueben a realizar este curso que imparte Juan Antonio Diaz de una manera muy clara, práctica y humana. Y espero que compartáis mi sensación final tras haberlo realizado, que se puede ser más feliz tanto laboralmente como a nivel personal implantando unos sencillos hábitos  en tu vida .» Javier Gómez, gerente de ComeJamón

 

«Enhorabuena por el curso!! Para mí ha sido muy constructivo e interesante.  Le voy a sacar mucho partido.»  Carlos Bermejo, Responsable Comercial de Roldon S.L.

 

“El curso de gestión del tiempo impartido por Juan Díaz me ha sorprendido por la influencia que está adquiriendo en mi vida. Un kit-kat administrado en píldoras que me ha permitido resetear todo lo establecido y replantearme desde cero desde lo más obvio a lo más complicado, pero lo mejor de este curso ha sido aprender a valorar nuestra mayor riqueza: el tiempo. Muchas gracias por el curso” Jose Bailach, Project Management de  Metro7

 

«El curso de gestión de tiempo, ha sido muy satisfactorio, tanto para nivel personal como profesional, te hace recapacitar en que siguiendo un método, es mas fácil focalizar las tareas y no ir arrastrado por el día a día. Te imparten las mejores recomendaciones de métodos existentes, como aplicaciones para llevarlo a cabo, es muy recomendable para todo aquel que se sienta un malabarista del tiempo.» Daniel Aparicio, Construcción y Gestión energética de Metro7

 

“Para mi sinceramente el curso ha sido muy interesante. Me ha sorprendido y ha superado notablemente las expectativas que tenía.”  Rubén de la Rubia, Ingeniero, Automatización de Sistemas y Aplicaciones Industriales, ASAI.

 

«Como ya te comenté telefónicamente, el curso ha sido muy útil. En mi caso valoro especialmente el formato de horario (de 8 a 9), espero que el centro continúe con ese esquema que permite llegar al trabajo a primera hora.

Enhorabuena, un saludo»  Francisco Gabás, Socio en CGM AUDITORES

 

«Durante el curso he descubierto que pequeños cambios puedan desembocar en grandes resultados. Gracias al conocimiento que ha compartido Juan, he conseguido adoptar cambios en mi vida que me hacen más eficiente. Ahora tengo de la información necesaria y  dispongo de un método claro y sencillo para caminar con paso firma hacia  mis objetivos.

Juan ha sido un ponente conciso y profesional y me ha encantado su disponibilidad y cercanía en todo  momento. Ha sido un placer, la verdad.»  Chabi Sánchez – Coach Deportivo. Director técnico Club Deportivo Kumgan

 

Comenzamos la 6ª edición de «Programa Gestión del tiempo. Práctico y transformador. De Gracián a Harada»  el próximo  19 de enero en IBERCIDE.

SOLO  10  PLAZAS DISPONIBLES

EL PRINCIPIO 80-20, EL PRINCIPIO 90-10 Y LA REVELACIÓN DE STURGEON.

Decir que en el mundo no abundan los principios no es ninguna revelación, más bien se trata del pan nuestro de cada día ¿verdad?. Como el tema de los principios morales es demasiado serio para afrontarlo un domingo por la tarde y parafraseando a Groucho, si no apetece hablar de principios morales… tengo otros, así que me limitaré a comentar los 2 principios arriba mencionados desde una perspectiva seudocientífica-lúdico-festiva y sin salir de uno de mis campos de actuación en el mundo del coaching empresarial, concretamente el de la productividad personal. La revelación la dejamos para el final.

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Todo el mundo conoce el principio 80-20 o principio de Pareto.Enuncia que con frecuencia la sociedad se divide en proporciones 80-20. Pareto, descubrió que un 20% de los propietarios de tierras poseía el 80% de estas mientras el 80% restante solo sumaban un 20%. Se supone que aplica a infinidad de asuntos, como que un 20% de los clientes generen el 80% de la facturación.

 

La verdad es que el Principio de Pareto no funciona así, es lo que tiene generalizar. Por poner un ejemplo, en España se estima que un 6-7% de la población posee el 93-94% de la riqueza. ¿Cómo se te queda el cuerpo?.

 

90-10coveyEl principio 90-10 está enunciado por Stephen Covey como ejemplo de proactividad y afirma que el 90% de lo que nos sucede está determinado por la forma en que reaccionamos al restante 10%.

Ojalá. Lo cierto es que la vida es por momentos bastante puñetera y se encarga de desmentir este bonito principio con demasiada frecuencia. Evitaré poner ejemplos, prefiero mantenerme en tono lúdico, como digo, es domingo.

 

Ahora es cuando viene la revelación.

La revelación de Sturgeon dice, en resumidas cuentas, que el 90% de todo es… ¡basura!

En algunos momentos podría parecerlo, pero no, estoy convencido de que esto tampoco es así.

¿Y qué cesta podemos hacer con estos mimbres?

El 90% de todo no es basura, ni muchísimo menos, pero sí hay una tendencia a ocupar nuestro tiempo con basura en un porcentaje excesivamente elevado. Y el tiempo es vida.

Los españoles ven una media de 4 horas diarias de televisión (es que al 42% de los españoles no les gusta leer), miramos el móvil unas 150 veces al día y navegamos sin destino concreto por internet o las redes sociales otro buen rato. Digo yo que algo sí podríamos mejorar.

El principio 90-10 es en realidad algo que debería enseñarse en las escuelas. Lo de menos son los porcentajes, lo importante es saber que tenemos tendencia a ser esclavos de nuestras emociones y que estas nos empujan a tomar con cierta frecuencia la peor de las respuestas, aquella que condicionará nuestro futuro y lo llenará de basura. La solución es la proactividad, la respuesta razonada en todo momento frente a la respuesta automática y emocional.

Por último, volviendo al señor Pareto, debemos de nuevo olvidarnos de porcentajes y centrarnos en la relación muchos-poco y pocos-mucho. Al igual que abrazar a un hijo es una mínima inversión de tiempo con una elevadísima rentabilidad en forma de amor, podemos tomar conciencia de cuales son aquellas actividades que precisando menos tiempo nos brindan unos resultados más satisfactorios, para poder tratar de aumentar dichos resultados aumentando el tiempo dedicado. Y por el contrario, dedicar menos tiempo a aquellas tareas que nos proporcionan unos resultados más decepcionantes. Descubrir esta relación en los diferentes usos de nuestro tiempo es el mejor principio para alcanzar un nivel satisfactorio de productividad personal.agenda

Si te interesa la productividad personal, pincha aqui.

Juan  Díaz, coach de negocios en Delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

TU NIVEL DE LIDERAZGO MARCA EL TOPE DE TU EFICACIA

Me cuenta mi amigo L.G. (no, no tiene nada que ver con los televisores), que me va a mandar a su jefe al programa que impartiré en marzo sobre liderazgo porque le tiene “aburrío y desmotivao”. Uno de sus clientes de largo recorrido, altamente rentable y que necesita muy poca atención, o sea el típico cliente chollo, tiene un pedido pendiente desde hace semanas “porque alguien en la central tiene que firmar un papel para que podamos seguir comprando un componente al proveedor habitual”. Me cuenta que han cambiado ciertos procedimientos de homologación de proveedores y que hasta que el sursuncorda del departamento de Quality Insurance no ponga su sello de lacre con escudo nobiliario incluido, ni Blas puede mandar pedidos a ese proveedor, aunque se trate de uno de toda la vida al que se le lleva comprando la misma pieza desde hace años.

Y mi amigo “llorando” por los pasillos _”¡Que les vamos a dejar colgaos!”   a los de compras, y a su jefe. Y dos meses lleva así. Y las únicas respuestas que obtiene son del tipo “Tenemos que respetar el procedimiento…”, “No depende de nosotros”, “Confiemos en que no se demore mucho más”. José Mota hará un sketch con esto en cualquier momento, suena totalmente a… “si eso ya…”. Y mi amigo tiembla al imaginar cómo su cliente le va a regalar los oídos cuando se les acabe el stock y reclamen de nuevo, quién sabe si por última vez, su malogrado pedido.

He vivido alguna situación de este estilo y entiendo la frustración y el enfado que puede llegar a provocar esto en un comercial comprometido con la satisfacción de sus clientes. Yo soy muy de Drucker cuando dice eso de que el propósito de un negocio es crear clientes, o sea, no destruir clientes, que curiosamente jefe-liderviene a ser lo contrario. Desgraciadamente, algunos se empeñan en dar la razón a este sabio cuando dice que “La mayor parte de lo que llamamos gestión-management consiste en poner trabas a los empleados”.

Normal que Salvador Minguijón, el director de la delegación de Impulso Coaching en Zaragoza, llene los aforos de sus talleres sobre motivación y compromiso en el trabajo.

Pero, mi querido L.G., si te ronda por la cabeza aplicar esa medicina en pastillas que se llama “Keledén 500mg” olvídalo.  Es en este tipo de situaciones donde se percibe la importancia del liderazgo en su sentido más amplio. Esto del liderazgo no es solo algo para jefes; ciertamente, sería grave llegar a un puesto de responsabilidad sin haberlo desarrollado al mayor nivel posible, pero el liderazgo empieza por uno mismo, por tener esa influencia positiva sobre nuestras emociones y acciones antes de querer influenciar a los demás, independientemente del lugar que ocupemos en la estructura. Autocontrol en lugar de reacciones infantiles.

Viktor Frankl lo explica muy bien con su concepto de proactividad. Las personas tenemos la capacidad de elegir libremente nuestra respuesta a un evento, sobreponiéndonos a las respuestas automáticas a las que nos inducen nuestras emociones, al menos si tenemos los valores adecuados. De este modo, somos capaces de elegir la respuesta útil.

Recuerda el concepto de “La línea” que te comenté y asegúrate de que estás siempre por encima de ella, asumiendo los hechos y el grado de responsabilidad que te corresponda y comcaritasunicando de un modo factual, sin que la emoción añada ruido a dicha comunicación. Es demasiado fácil instalarse debajo de la línea, en búsqueda de escusas y justificaciones para no hacer lo correcto, lo que a la larga solo nos llevaría a un sentimiento de culpa y a una espiral de la derrota.

La forma en que nos enfrentamos a las situaciones difíciles o desagradables muestran la medida de nuestro liderazgo a los que tenemos a nuestro alrededor. La reacción correcta nos da puntos de liderazgo mientras que la emocional nos los quita. La puñeta es que, por lo general, cuando perdemos puntos son muchos más que cuando los ganamos.

Pues nada L.G., que me mandes a tu jefe, algo haremos, pero vente tú también, porque, como enuncia John C. Maxwell en sus leyes irrefutables del liderazgo, tu nivel de liderazgo marca el tope de tu eficacia. Te lo explico el día 3 de marzo en Ibercide Cogullada, el Centro Ibercaja de Desarrollo Empresarial.

MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL PROGRAMA

Juan Díaz, coach de negocios en Impulso Coaching de Negocios

Juan Antonio Díaz en el 15 aniversario de ASAI Industrial

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 Taller sobre trabajo en equipo

img_0443Este sábado, 5 de noviembre, nuestro coach Juan Antonio Díaz ha tenido el lujo y el placer de participar en la celebración del 15 aniversario de la creación de la empresa ASAI, Automatización de Sistemas y Aplicaciones Industriales, ya que ha sido invitado a impartir un taller de trabajo en equipo con la totalidad de la plantilla.

 

ASAI lleva 15 años suministrando soluciones para hacer a las empresas y a sus procesos productivos más rentables, a través de sus servicios de ingeniería, desarrollo de aplicaciones de software y sobre todo a la implementación de robots y de todo tipo de equipos para la automatización de dichos procesos. Sus clientes son empresas del más alto nivel y tan diversas como Opel, Inditex, Teka o EADS.

 

img_0445La gerencia de ASAI decidió aprovechar este evento para presentar su nueva imagen corporativa, para cuyo desarrollo tuvieron la colaboración del CAAR, el cluster de empresas de automoción de Aragón a través de su responsable de marketing Reyes Gargallo.

 

Dice Juan Antonio: “Estoy feliz por haber visto una colaboración total en las 24 img_0438personas que participaron y por las excelentes críticas que me otorgaron. Hablamos de la crisis que se avecina y de la oportunidad que esta representa para empresas que sepan gestionar el talento que atesoran, y de como el trabajo en equipo puede ser en muchos casos un motor fundamental para el desarrollo del potencial de la compañía y la consecución de metas cada día más altas.”

 

La guinda del pastel fue vista-liguerre-desde-lagoel fantástico paraje donde tuvo lugar la celebración, el resort de Ligüerre de Cinca, entre las localidades oscenses de Barbastro y Ainsa, en el que pasaron un estupendo fin de semana rodeados de naturaleza y en un precioso pueblo reconstruido cuyas casas tradicionales han sido reconvertidas en alojamientos.

Desde la delegación de Impulso Coaching en Zaragoza, Impartimos cursos, talleres y servicios de coaching ejecutivo y empresarial a todo tipo de empresas, emprendedores, ejecutivos y empleados desde 2009.

Impulso Coaching de negocios es la empresa número uno en Coaching de negocios en España y tiene delegaciones en la mayoría de sus comunidades autónomas.

PRODUCTIVIDAD Y ENCABEZADOS ENGAÑOSOS

Ayer leí un artículo de Henry Cloud publicado en   success.com    titulado “Todo lo que sabes sobre Getting Things Done es erróneo”. Mas matao Henry Cloud, con lo que a mí me gustaba contarle a la gente las bondades de este sistema de productividad y resulta que está todo mal.

Afortunadamente, tras leer el artículo, uno descubre que no se trata de que en el GTD, el sistema de productividad personal más usado del mundo, esté todo mal, ni siquiera un poco mal. De hecho está muy bien, lo que pasa es que, según el autor, hay personas que consiguen que las cosas se hagan sin necesidad de seguir el sistema. Aaaah!, o sea que se trata de otro de esos títulos de llamar la atención y donde dije “digo” digo “Diego”… muy listo este Henry Cloud (desde el cariño, of course).

Productividad Juan

Como a todo hay que verle el lado positivo, el señor Cloud dice unas cuantas cosas que pueden parecer obvias y sin embargo merecen reflexión:

  1. Atiende a lo importante
  2. Desecha lo no importante
  3. Enfócate en lo importante hasta que esté acabado.

Suena bastante a otro de los gurús de la productividad personal, concretamente a Leo Babauta, cuando en su sistema ZTD (Zen To Done) recomienda simplificar diciendo,

La simplicidad de reduce a dos cosas:

  1. Enfócate en lo importante
  2. Elimina el resto

En resumen, según Cloud, algunas personas no necesitan un sistema como GTD porque son capaces de enfocarse en lo que es verdaderamente importante y no se distraen con las cosas menos importantes.

Digo yo, que si tu lista de tareas se compone de 3 cosas puedes vivir sin GTD, sin ZTD, sin estrés y sobre todo sin necesidad de leer dicho artículo, pero para el común de los mortales, para cualquiera que tenga un objetivo medianamente complejo, conocer estos sistemas de productividad u otros como el método Harada, suponen habitualmente un cambio radical en la relación con nuestras tareas, aportando claridad, control y consiguiendo una mayor efectividad, siempre y cuando se posea la motivación y el compromiso necesarios.

Si quieres aprender sobre efectividad, GTD, ZTD y método Harada, te recomiendo que te apuntes a la 4ª edición del “Programa Gestión del tiempo. Práctico y transformador. De Gracián a Harada.”

Comenzamos el día 8 de Noviembre bajo el auspicio de Ibercide, el centro de desarrollo empresarial de Ibercaja. Te espero.

 

Juan  Díaz, coach de negocios en Delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

LOS 7 HÁBITOS DE LA GENTE ALTAMENTE EFECTIVA SEGÚN BALTASAR GRACIÁN.

Si hay un libro de desarrollo personal que recomiendo a mis alumnos del programa de Gestión del Tiempo “De Gracián a Harada” que organiza Ibercide o a cualquier desprevenido que se cruce en mi camino, este es “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”, de Stephen Covey. Aunque apareció ya en 1989 sigue estando totalmente vigente y me parece una guía fabulosa para cambiar a mejor la vida de cualquiera.tiempo

Casualmente, este verano, en Finlandia, pudimos pasar una jornada con nuestra amiga Paula, responsable de operaciones en dicho país de la multinacional Opus Capita, y al comentarle que estoy escribiendo un manual de productividad personal salió a colación el libro de Covey.

-Espera un momento- me dijo. Se fue hasta el coche y volvió con él en la mano. -Precisamente lo estoy releyendo estos días-.

Una semana más tarde, en casa de una recién nombrada vicepresidenta de Nokia, también pude verlo en primer plano de su biblioteca. Algo tendrá el agua cuando la bendicen, máxime teniendo en cuenta que se han vendido decenas de millones de ejemplares.

El hilo conductor de este libro es un esquema que Covey llama continuo de madurez y que integra estos 7 hábitos para la efectividad. Imaginemos la efectividad como una torre de 2 pisos con tres tramos de escalera cada uno. Cada tramo de escalera es un hábito te que lleva al siguiente. Los tres primeros tramos/hábitos:

  • Proactividad (cierto tipo de autocontrol),
  • Empezar con un fin en mente
  • Primero lo primero,

Te llevan al primer piso, el de la INDEPENDENCIA. Llegar hasta allí es lo que Covey llama la victoria privada, ya que se trata de hábitos que afectan exclusivamente a uno mismo.

Los tres tramos siguientes:

  • Pensar ganar-ganar
  • Primero entender luego ser entendido
  • Sinergizar

Te llevan a lo alto de la torre, al nivel de la INTERDEPENDENCIA. Conseguir llegar allí es la victoria pública, pues se trata de hábitos de relación con los demás.

Existe un séptimo hábito, el de afilar la sierra, el trabajo de mantenimiento físico e intelectual que permite que los otros 6 hábitos sean sostenibles en el tiempo.

El caso es, que aprovechando la época estival y a modo de divertimento, me ha apetecido emular a Covey usando los textos de otro protagonista de mi curso, el filósofo-sabio aragonés Baltasar Gracián. Gracián tiene la ventaja de que su prosa está llena de aforismos y por tanto se pueden descontextualizar sin que pierdan sentido y muchos de ellos encajan sorprendentemente bien en algunos de los conceptos de Covey a pesar de los aproximadamente 350 años que los separan.

Esta es mi propuesta de los 7 hábitos de la gente altamente efectiva según Baltasar Gracián.

Hábito 1: Hombre inapasionable, prenda de la mayor alteza de ánimo.

Su misma superioridad le redime de la sujeción a peregrinas vulgares impresiones. No hay mayor señorío que el de sí mismo, de sus afectos, que llega a ser triunfo del albedrío. Y cuando la pasión ocupare lo personal, no se atreva al oficio, y menos cuanto fuere más: culto modo de ahorrar disgustos y aún de atajar para la reputación.

Nunca descomponerse. Gran asunto de la cordura, nunca desbaratarse: mucho hombre arguye, de corazón coronado, porque toda magnanimidad es dificultosa de conmoverse. Son las pasiones, los humores del ánimo y cualquier exceso en ellas causa indisposición de cordura; y si el mal saliere a la boca, peligrará la reputación. Sea, pues, tan señor de sí, y tan grande, que ni en lo más próspero, ni en lo más adverso pueda alguno censurarle perturbado, sí admirarle superior.

Nunca obrar apasionado, todo lo errará. No obre por sí quien no está en sí, y la pasión siempre destierra la razón. Sustituya entonces un tercero prudente, que lo será si desapasionado. Siempre ven más los que miran que los que juegan, porque no se apasionan (En la época de Gracián no existía el fútbol).

La libertad consiste en poder hacer lo que se debe hacer.

Hábito 2: Algunos obran y después piensan.

Aquello más es buscar excusas que consecuencias; otros ni antes ni después. Toda la vida ha de ser pensar para acertar el rumbo.

pensar     Hacer concepto. Y más de lo que importa más. No pensando se pierden todos los necios: nunca conciben en las cosas la mitad; y como no perciben el daño, o la conveniencia, tampoco aplican la diligencia.

 

Hábito 3: Pensar anticipado: hoy para mañana, y aun para muchos días.

La mayor providencia es tener horas de ella; para prevenidos no hay acasos, ni para apercibidos aprietos. No se ha de aguardar el discurrir para el ahogo, y ha de ir de antemano; prevenga con la madurez del reconsejo el punto más crudo.

No comenzar a vivir por donde se ha de acabar. Algunos toman el descanso al principio y dejan la fatiga para el fin: primero ha de ser lo esencial, y después, si quedare lugar, lo accesorio.

Hacen algunos mucho caso de lo que importa poco y poco de lo que mucho, ponderando siempre al revés. Muchos, por faltos de sentido, no le pierden. Cosas hay que se deberían observar con todo el conato y conservar en la profundidad de la mente. Hace concepto el sabio de todo, aunque con distinción cava donde hay fondo y reparo; y piensa tal vez que hay más de lo que piensa, de suerte que llega la reflexión a donde no llegó la aprehensión.

Hábito 4: Más se saca de la dependencia que de la cortesía.

Vuelve luego las espaldas a la fuente el satisfecho y la naranja exprimida cae del oro al lodo. Acabada la dependencia, acaba la correspondencia, y con ella la estimación. Sea lección, y de prima en experiencia, entretenerla, no satisfacerla, conservando siempre necesidad de sí aún al coronado patrón; pero no se ha de llegar al exceso de callar, para que yerre, ni hacer incurable el daño ajeno por el provecho propio.

Hábito 5: Buen entendedor.

Arte era de artes saber discurrir: ya no basta, menester es adivinar y más en desengaños. No puede ser entendido el que no fuere buen entendedor. Hay zahoríes del corazón y linces de las intenciones. Las verdades que más nos importan vienen siempre a medio decir; recíbanse del atento a todo entender: en lo favorable, tirante la rienda a la credulidad; en lo odioso, picarla.

Saber, o escuchar a quien sabe. Sin entendimiento no se puede vivir, o propio, o prestado: pero hay muchos que ignoran que no saben y otros que piensan que saben, no sabiendo. Achaques de necedad son irremediables, que como los ignorantes no se conocen, tampoco buscan lo que les falta. Serían sabios algunos si no creyesen que lo son. Con esto, aunque son raros los oráculos de cordura, viven ociosos porque nadie los consulta. No disminuye la grandeza ni contradice a la capacidad el aconsejarse. Antes, el aconsejarse bien la acredita. Debata en la razón para que no le combata la desdicha.

Hábito 6: No ser inaccesible.

Ninguno hay tan perfecto, que alguna vez no necesite de advertencia. Es irremediable de necio el que no escucha; el más exento ha de dar lugar al amigable aviso, ni la soberanía ha de excluir la docilidad. Hay hombres irremediables por inaccesibles, que se despeñan porque nadie osa llegar a detenerlos. escucharEl más entero ha de tener una puerta abierta a la amistad, y será la del socorro; ha de tener lugar un amigo para poder con desembarazo avisarle, y aun castigarle. La satisfacción le ha de poner en esta autoridad, y el gran concepto de su fidelidad y prudencia. No a todos se les ha de facilitar el respeto, ni aun el crédito; pero tenga en el retrete de su recato un fiel espejo de un confidente a quien deba y estime la corrección en el desengaño.

Hábito 7: Renueva tu brillantez.

El privilegio del fénix. La habilidad envejece y con ella su fama. La costumbre debilita la admiración y una mediocridad nueva frecuentemente eclipsa a la envejecida excelencia. Vuelve a nacer en cuanto a tu valor, tu genio, tu fortuna, en tu todo. Muestra novedad, aparece fresco cada día. Cambia también el escenario en el cual brillas, para que se sienta tu ausencia en los viejos escenarios de tus pasados triunfos, mientras la novedad de tus poderes gana el aplauso en los nuevos.

 

Estar en la cima de la perfección. No se nace hecho. Cada día uno se va perfeccionando en lo personal y en lo laboral, hasta llegar al punto más alto, a la plenitud de cualidades, a la eminencia. Algunos nunca llegan a ser cabales, siempre les falta algo; otros tardan en hacerse.

Gandhi dijo que si quieres cambiar el mundo debes empezar por cambiarte a ti mismo.Imposible

Si estás dispuesto a cambiar para que cambien las cosas, te recomiendo que te pongas en contacto con la delegación más cercana de Impulso Coaching de Negocios, la mejor manera de conseguir tus objetivos y los de tu empresa.

Juan  Díaz, coach de negocios en Delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

ESTABLECIENDO OBJETIVOS EFICACES. UNA PERLA EN MARTE

Debería ser materia dominada y por ello no dejo de sorprenderme cada vez que descubro que la fijación de objetivos sigue estando para muchos en el dominio de la voluntariedad más que en el de la estrategia y que se confunden a menudo con sueños o deseos. Es común encontrar objetivos claramente inalcanzables y por tanto nada motivadores u objetivos que se declararán o no conseguidos en función del buen humor de aquel que los define.

Existen muchos acrónimos para la definición de objetivos. Yo propongo este, totalmente original, para conceptos que no lo son en absoluto, ya que provienen del libro de John Whitmore “Coaching” aparecido en 2009.

Mi propuesta es que los objetivos eficaces deben ser una PERLA EN MARTE.

Empecemos por el final. MARTE es el acrónimo castellano para el equivalente inglés SMART. Significa:

Medible: No puede haber dudas sobre si el objetivo ha sido alcanzado o no, o incluso en que porcentaje se ha alcanzado o excedido. Además, lo que se mide se puede mejorar.

Acordado: El padre de un amigo estuvo prisionero en Alemania durante la segunda guerra mundial trabajando en una fábrica de armas. Los nazis les obligaban a trabajar mientras los operarios hacían todo lo posible para sabotear sus productos sabiendo que iban a ser utilizados contra sus compatriotas y aliados. Es bastante inútil o al menos arriesgado, obligar a alguien a hacer algo que no quiere hacer. Sin un compromiso voluntario el objetivo no será más que la expresión de un deseo.

Luchador sumoRealista: Parece el más evidente de estos conceptos y sin embargo es uno en los que se falla estrepitosamente. Recuerdo el caso de una importante multinacional del afeitado en una de cuyas convenciones de ventas se anunció que se iban a alcanzar unos resultados récord gracias a la convicción. Todos debían convencerse de que esos magníficos resultados iban a ser realidad. La lógica tiende a imponerse y pretender cambiar los resultados sin cambiar nuestras acciones es poco convincente, de modo que la convención fue un éxito pero a fin de año los objetivos no se alcanzaron. Necesitamos más que un buen discurso para hacer nuestro un objetivo y resultará del todo inútil si sospechamos que no está realmente a nuestro alcance. No confundamos reto con imposible.

Temporal: Debemos establecer un marco temporal, una fecha para la consecución del objetivo y mejor aún si somos capaces de establecer metas intermedias con sus respectivas fechas, sirviendo de motivación o de acicate.

Específico: El objetivo debe estar meridianamente definido, sin lugar a malentendidos.

Los demás criterios que completan el acrónimo son:

positivismo

Positivos en su enunciado: Es más potente decir “Piensa solo en ganar” que “no pienses en perder”. De hecho es imposible no pensar en aquello que te dicen que no pienses.

Entendidos: Todos hemos oído en alguna ocasión “Es que yo pensaba…”. Asegurémonos desde el minuto uno de que estamos en el mismo capítulo.

Relevantes: Uno de los principios de la productividad es asumir que no tenemos tiempo para todo. No perdamos el tiempo con objetivos insignificantes.

Legales: Me da un poco de pena entrar en esto y sin embargo es evidente que es necesario. ¿Se puede liderar desde la ilegalidad?. Es triste decir que va por barrios. Vemos continuamente en los medios a empresarios o políticos corruptos y siempre aparece alguien defendiéndolos como si la legalidad fuera opcional. Por lo visto es una cuestión de latitud geográfica. Afortunadamente, creo que cada día menos.

Ambiciosos: Nos encantan los retos, es algo tremendamente motivador. Hagamos de nuestro objetivo un reto.

Ecológicos: El respeto al medio ambiente debe ser condición sine qua non para cualquier objetivo.

escribiendoNotificados por escrito: Un objetivo es un compromiso. Nada mejor que hacerlo constar por escrito como si de un contrato se tratara. Recordemos la anécdota de los estudiantes con objetivos escritos que cobraban 10 veces más que aquellos que no los tenían escritos.

 

Whitmore apunta otra condición de la mayor importancia. Los objetivos deben ser éticos. A mí me gusta enlazar este punto con el requisito que marcamos a nuestros alumnos del método Harada de ligar nuestros objetivos a nuestros valores, o como recomienda Covey, a principios.

Por último, hacer hincapié en la recomendación de establecer objetivos de desempeño. Es más eficaz definir nuestro objetivo como “Salir a correr una hora tres veces por semana durante 2 meses” que “Perder dos kilos en 2 meses”.

DianaEl cumplimiento o no de estos requisitos da una buena medida de la calidad del liderazgo de aquel que los propone y lamentablemente he sido testigo en demasiadas ocasiones  de situaciones en las que el directivo justifica un objetivo “por que lo dice la central” o “por que son los mismos objetivos que me han puesto a mí”. Tanto el directivo como el subordinado salen perdiendo en este tipo de intercambio, de hecho es un “lose-lose” olímpico. Por un lado, la motivación del empleado acaba por los suelos al igual que la confianza en su superior. Por otro lado, el directivo pierde algo tan importante como su capacidad liderazgo al demostrar, no solo que no tiene ningún tipo de influencia en la definición de los objetivos de su propio departamento, sino ni siquiera una alternativa.

Integridad    +   Honestidad   =   Confianza

Se me ocurre como posible solución (a medias) separar los objetivos remunerados de los objetivos de desempeño. En general, aunque el establecimiento de la remuneración de los objetivos pueda provenir de un nivel superior nada impide a un responsable establecer para su equipo sus propios objetivos no remunerados. La honestidad puede salvar su liderazgo indicando al subordinado cuales son los objetivos que realmente espera de él y aclarando cuales vienen marcados por la organización y conllevan la remuneración correspondiente, a modo de lotería. Evidentemente, esta solución funcionará peor con comerciales y con puestos en los que la motivación fundamental sea económica que con aquellos con otro tipo de motivaciones.

cima

Si se trata de sus propios objetivos, ya solo le queda ponerlos por escrito, hacer público su compromiso y a triunfar. Si necesita ayuda para alcanzarlos, en Impulso Coaching de Negocios somos especialistas en hacer que los objetivos se cumplan.

Juan Antonio Díaz, coach de negocios de Impulso Coaching de Negocios en delegación de Zaragoza.