Productividad Personal: Efectividad más allá de la Gestión del Tiempo

Me encanta hablar de productividad personal porque estoy convencido de que tiene un impacto directo y positivo en nuestra felicidad, así lo indican muchos investigadores, de modo que si quieres ser un poco más feliz te recomiendo que sigas leyendo.

De los muchos conceptos que manejamos al hablar de productividad personal: objetivos, planificación, prioridades, proactividad, etc., hoy hablaré de uno de los más importantes, incluso me atrevería a decir, el más importante, y de alguna contradicción de lo más habitual que nos impide conseguir el máximo rendimiento cuantitativo y cualitativo.

Mann+Hummel, la empresa para la que trabajo la mayor parte de mi tiempo, utiliza el acrónimo FILTER para representar sus valores empresariales, siendo la primera letra la F de enFoque (Focus). No podría estar más de acuerdo en dar esta especial relevancia a este concepto, fundamental para el éxito de cualquier empresa y para el éxito personal.

Podemos decir que el enfoque consiste en dirigir toda nuestra atención a algo concreto, perfectamente delimitado. En el caso de Mann+Hummel se trata de filtración, de separar lo necesario de lo dañino, nada más y nada menos.

El enfoque en grado superlativo es lo que el investigador en psicología y sociología con el nombre más impronunciable del planeta, Mihaly Csikszentmihalyi, denomina estado de flujo o fluidez (Flow). Creo que todos hemos tenido alguna experiencia de este tipo, lo sabrás si en algún momento has estado tan inmerso en la tarea que estabas llevando a cabo que al mirar el reloj te has sorprendido de lo avanzado de la hora con esa sensación de que el tiempo ha pasado volando.

Alcanzar la fluidez depende de varios conceptos, por ejemplo, será más fácil cuanto más seductora o más identificados o comprometidos estemos con la tarea y más si contiene un cierto grado de dificultad. En cualquier caso, hay 2 que son fundamentales y que se deben procurar ineludiblemente:

·        Evitar las distracciones

·        Evitar las interrupciones.

 

 

Una importante consecuencia del estado de fluidez es que genera una gran satisfacción.

No se puede conseguir la fluidez si no estamos en un entorno apropiado, y por ello sigo sin entender por qué se siguen haciendo oficinas “open space” como norma general, esas oficinas abiertas donde un grupo de personas comparten un mismo espacio sin separación visual ni acústica. Sin duda son un lugar propicio para ponerse al día de las últimas tendencias de moda, eventos televisivos, la vida social de los compañeros y para demostrar al resto de inquilinos el magnífico acento de Clermont-Ferrand que gastamos al hablar con nuestros colegas del país vecino, a ser posible levantando la voz un poquito más de lo necesario. Apostaría que Ramón y Cajal no hubiera ganado el Nobel si hubiera tenido que trabajar en esas condiciones.

Ciertamente, existen trabajos cuya naturaleza los hace perfectamente compatibles con estas oficinas abiertas. En el ámbito de la creación de software y particularmente en los equipos que utilizan la metodología Scrum, puede ser beneficioso el mantener un contacto cuasi permanente con el resto de los miembros del equipo de desarrollo. También en entornos donde prima la creatividad, el contacto con los compañeros puede ayudar a promover la tan perseguida serendipia.

No trato de hacer una guía de aplicación de las oficinas abiertas, simplemente constato que lo que puede ser una herramienta muy interesante en situaciones particulares se tiende a usar como concepto general. Para mí, en aras de la productividad, el máximo enfoque y efectividad se conseguirán creando el ambiente propicio, que es, sencillamente, aquel en el que nos sea más fácil sumergirnos por completo en la tarea que queremos llevar a cabo, sin distracciones y sin interrupciones. De otro modo, será imposible dar lo mejor de nosotros mismos.

No se trata de hacer como J.K. Rowling, refugiándose en un hotel para conseguir el aislamiento necesario para terminar con éxito la saga de Harry Potter, pero sí de utilizar algún tipo de barrera física o acústica que nos aísle del entorno en la medida de lo posible. El cerebro lo agradece proporcionándonos una mayor capacidad de concentración y de aprehender conceptos nuevos y desarrollar habilidades.

Más sencillo aún es desconectar cualquier tipo de aviso o alarma en nuestro ordenador y sobre todo en nuestro móvil, el mundo seguirá allí aunque pases un par de horas sin consultar el estado de tus redes sociales, de tu correo electrónico o de cualquier tipo de mensajería instantánea, a no ser que seas el otro lobo de Wall Street o el equivalente ibérico de Gordon Gekko.

Es importante, porque al mantener largos periodos de enfoque, unas células del sistema nervioso central con el simpático nombre de oligodendrocitos, fabrican una especie de funda de un material llamado mielina alrededor de aquellas neuronas involucradas en procesos repetitivos, ayudando a que la transmisión de información sea hasta 100 veces más rápida de lo habitual. Es como añadir asfalto a lo bruto a una carretera secundaria para transformarla en una autopista de 6 carriles. Esto es lo que hace que con enfoque y repetición podamos mejorar gradualmente nuestras habilidades cognitivas.

Espero haber aclarado algo la importancia del enfoque y prometo que, a día de hoy, no tengo intereses en ninguna empresa de biombos, mamparas o similares, pero todo es cuestión de hablarlo.

Y si te interesa tu productividad personal o la de tu equipo te invitamos a asistir a la charla que impartiré el próximo día 25 de Octubre en Ibercide. Descubriremos más técnicas y hábitos para gestionar el tiempo de forma más eficaz. Más información aquí.

Juan Díaz, coach de negocios en Impulso Coaching de Negocios.

Desayuno de trabajo (25-10-17): “GESTIONA BIEN TU TIEMPO. AUMENTA TU PRODUCTIVIDAD”

Mejorar la productividad es determinante en la rentabilidad de una empresa. Por otro lado, pocas cosas son tan satisfactorias para el empleado como tener conciencia de haber aprovechado el tiempo y de tener sus tareas bajo control. Para ello es fundamental aplicar un sistema eficaz de administración de tiempo.

Deja de correr y aprende a trabajar de otro modo

¿Lo urgente no te deja tiempo para lo importante?

¿Haces de todo, menos lo que sabes que deberías hacer?

¿Acabas tus tareas importantes en el tiempo deseado?

Productividad Juan Vamos a adentrarnos en el maravilloso mundo de la productividad personal, haciendo un recorrido de la mano de los grandes gurús de la materia, Stephen R. Covey, David Allen, Leo Babauta y Takashi Harada. Sus métodos y recomendaciones tienen el poder de cambiar nuestra vida de un modo drástico, creando nuevos hábitos, aumentando nuestra productividad y nuestro nivel de satisfacción personal y profesional.

IMPARTIDO POR: Juan Díaz

FECHA: 25 de octubre, miércoles.

HORARIO: de 8:30 a 10:00h.

LUGAR: IBERCIDE, Ctra. Cogullada, 127, Zaragoza

PRECIO: SIN COSTE

INSCRIPCIONES: indica los datos de las personas asistentes a amparogimeno@impulsocoach.com o directamente en la web de Ibercaja en este enlace

¡¡¡ AFORO  LIMITADO !!!

Zaragoza – PROGRAMA GESTIÓN DEL TIEMPO. Práctico y transformador. De Gracián a Harada.

4   SESIONES   PRESENCIALES

Programa eminentemente práctico y transformador de gestión del tiempo para ti o tu equipo

A lo largo de 4 sesiones presenciales de 2 horas y apoyo “on-line” individual, conocerás los principales conceptos que te permitirán una óptima gestión de tu tiempo. De forma práctica, adquirirás herramientas orientados a la consecución de tus objetivos, pero sobre todo conseguirás desarrollar hábitos fundamentales que te permitirán una mayor productividad y una mayor satisfacción personal.

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Se trata de un método definitivo para llevar a cabo la implementación de las rutinas necesarias de un modo permanente y adaptado individualmente.

Juan Díaz lo explica en un breve video

 

PROGRAMA 

Sesión 1 (8-nov)

  • Introducción al curso.
  • Organización de las sesiones presenciales y de coaching.
  • DISC
  • Stephen Covey.
  • El continuo de madurez.
  • De la dependencia a la independencia.
  • El cuadrante de Covey.

A TRABAJAR

Detección de ladrones de tiempo.

Comenzar a identificar objetivo a largo plazo para Harada.

Importancia vs Urgencia.

 

Sesión 2: (15-nov)

  • David Allen
  • El sistema “Getting Things Done”.
  • Leo Babauta.
  • El sistema “Zen To Done”.

A TRABAJAR

Captura permanente y listas.

Sistematizar tareas.

Creación de hábitos.

Adecuación y elección de GTD o ZTD

Sesión 3: (22-nov)

  • Puesta en común.
  • Herramientas: Agendas, Outloock y Evernote.
  • Takashi Harada.
  • El cultivo de los hábitos y la voluntad.
  • Objetivos a largo plazo.

A TRABAJAR

Elección de herramientas y adecuación al método.

Hábitos.

Objetivos y propósito

Sesión 4: (29-nov)

  • El método Harada.
  • Puesta en común y retroalimentación.
  • Cierre del seminario

A TRABAJAR

Análisis de éxitos y fracasos.

El plan de acción.

Puesta en común y retroalimentación

TESTIMONIOS  de personas que ya lo han realizado.

Fechas desde el 8 al 29 de noviembre

Horario: 17:00 / 19:00h.

Lugar: IBERCIDE, Ctra. Cogullada, 127, Zaragoza

Precio: 259€ (con Bonificación FUNDAE de – 104€)

Precio: 360€ (sin Bonificación FUNDAE)

Ponente:  JUAN ANTONIO DÍAZ

Inscripciones: amparogimeno@impulsocoach.com

Gestión gratuita de Bonificación FUNDAE.

PRODUCTIVIDAD SIN ESTRÉS

Hace poco más de 10 años, Leo Babauta era un periodista estresado e infeliz. Sintiendo que su vida era un caos, decidió cambiar empezando por dejar de fumar. Poco después comenzó a correr y gracias a su determinación consiguió tiempo más tarde terminar su primera maratón. Entre tanto comenzó a preocuparse más por su alimentación, lo que le llevó a perder 20Kg.

Babauta descubrió el poder del enfoque, el tener un solo objetivo a la vez, lo que le llevó a conseguir nuevos triunfos personales uno tras otro, como correr 2 triatlones, quedar totalmente libre de deudas, poner en marcha un blog de éxito o escribir un libro. Hoy es un referente en el mundo empresarial en el ámbito de la productividad personal.

La clave de todo ello está, según explica en su libro “El poder de lo simple”, en simplificar.

“La simplicidad se reduce a dos cosas:

  • Identificar lo esencial
  • Eliminar el resto”

Parece una simpleza pero es un excelente punto de partida que invita a una profunda reflexión.

Lo siguiente es desarrollar hábitos saludables, aquellos que nos convierten en personas más aptas para conseguir nuestros objetivos.

Al igual que con los objetivos, el truco radica en implantar los hábitos uno a uno en lugar de buscar cambios drásticos que supongan un esfuerzo mayor de lo que nuestra voluntad puede gestionar.

A modo de ejemplo, yo no recomendaría a alguien que quisiera empezar a correr, que se lanzara al día siguiente si ello implica madrugar más de lo habitual. Tendrá más éxito si consigue madrugar durante 3 semanas y empieza a salir a correr en la cuarta. Primero nos creamos el hábito de madrugar. Una vez que ya no nos supone un esfuerzo podemos implementar el hábito de salir a correr.

Esto me lleva a hablar de los disparadores. Un disparador es algo que nos marca el momento de iniciar una acción. Por ejemplo, es evidente que tendré más probabilidades de llevar a cabo una tarea si pongo una alarma en mi teléfono que si simplemente confío en que la haré a una determinada hora. Sin embargo, una alarma no es el mejor disparador, excepto cuando uno está durmiendo. Los mejores disparadores para la acción son otras acciones.

Por ejemplo, Suena el despertador-> Te levantas-> Te tomas un vaso de agua-> Sales a correr-> Tomas una ducha-> Te vistes-> Desayunas->…

En el trabajo podría ser: Encender el ordenador-> colgar la chaqueta-> Comprobar el calendario-> Hacer la tarea más importante-> Comprobar y priorizar el correo electrónico-> Responder los correos de menos de 2 minutos-> Hacer un bloque de llamadas telefónicas-> Hacer la tarea más prioritaria->…

Como vemos, la finalización de cada tarea hace de disparador para que comience la siguiente.

Podemos identificar aquellas tareas susceptibles de hacer de disparador, como llegar a la oficina, tomar el café de media mañana, comer, reuniones periódicas y en general cualquier tarea que sea recurrente, tanto en casa como en el trabajo.

Leo Babauta es también el creador del ZTD o Zen to Done, un sistema de productividad personal que está incluido en nuestro Programa de Gestión del Tiempo “De Gracián a Harada” cuya quinta edición comienza el próximo 8 de noviembre. Si quieres mejorar tu desempeño o el de tu equipo y mejorar los resultados, ponte en contacto con la delegación de Impulso en Zaragoza amparogimeno@impulsocoach.com

Juan Diaz, coach de negocios en la delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

ALGUNAS CLAVES SOBRE LA MOTIVACIÓN

Puedes  motivar a tu equipo de muchas formas diferentes pero el primer paso es conocerles muy bien. Después ya podrás poner en marcha algunas claves de las que trato en este artículo.

Creo que era a principios del 99. Yo andaba por el almacén de la planta que Cinram tenía en la localidad francesa de Saint Dié, en la zona de Los Vosgos, comprobando que todos y cada uno de los emplazamientos estaban correctamente etiquetados con los códigos de barras que nos permitirían poner la guinda del pastel al proceso de implementación el nuevo ERP, el sistema de gestión logística por radio frecuencia. Mi flamante Nokia 6110 sonó y al responder una voz me dijo: Juan, soy Lew, enhorabuena, habéis hecho un trabajo extraordinario.

Lew Ritchie, era el Vicepresidente y CFO del grupo y yo solo le había visto muy brevemente en una de mis visitas a la central en Toronto. Aunque la conversación telefónica no duró más de 2 o 3 minutos me marcó para siempre. Fue un sencillo y potente acto de liderazgo motivacional. Al acabarla yo estaba exultante, feliz y quería por todos los medios que la empresa en la que trabajaba se comiera el mundo.

También he conocido el desánimo y la frustración en otros momentos, así que voy a tratar de apuntar algunas claves que hacen la diferencia entre un extremo y otro.

Cuando Dave Locksley, el Director Global de I.T., me ofreció el puesto de jefe de proyecto, yo tenía muy poca experiencia en informática puesto que solo había colaborado en un proyecto similar en la planta de Zaragoza, aunque sí conocía bien los procesos internos al haber dirigido una pequeña planta similar en Madrid. La responsabilidad me parecía enorme y en aquella España de la “titulitis” me pareció necesario confesar que abandoné mi carrera universitaria antes de acabar el primer año. Dave me respondió “I don’t give a sh*t”, que debe significar en canadiense algo así como, “eso no es imprescindible”. Es decir, a pesar de mis debilidades me mostró su total confianza.

Me acababa de gastar un millón de pesetas en un master de Dirección de Marketing. Dave me dijo que podría volver cada jueves a Zaragoza para cursar el máster el viernes y sábado. Imaginad el coste del coche de alquiler a Barcelona, dos vuelos de ida y 80Km de taxi y lo mismo para la vuelta. Me hacía sentir importante.

Una vez en Saint Dié, tenía objetivos claros (medibles, acordados, relevantes, temporales y específicos), supervisar la instalación del hardware y formar a los “superusers” o usuarios clave y para ello disponía de una gran autonomía a la vez que un gran apoyo si era necesario, fundamentalmente de mi amigo Ron Mackenzie.

 

Ese apoyo hacía que el aprendizaje fuera una constante y ello me permitía sentir que cada día era más merecedor de la confianza que se había depositado en mí.

Mi opinión no siempre fue tenida en cuenta pero siempre se me escuchó mostrando interés. Tengo un aforismo para esto:

 

Líder es aquel que es sensible a nuestros intereses. No puede liderar quien no sabe escuchar.

 

El clima laboral era excelente y se notaba también al salir. Dice Alain Cardon, el gran experto en coaching de equipos, que si quieres relaciones excelentes dentro de tu equipo debes comenzar por enseñarles a ganar. Esa era la sensación, íbamos cada día al trabajo para conseguir victorias parciales que nos llevarían inevitablemente al éxito final.

Por último, todos sentíamos que formábamos parte de un gran equipo al servicio de un bien común, que era la modernización de los sistemas que permitirían a la empresa ser más competitivos y por ende garantizar el futuro de los más de 3.000 trabajadores que éramos.

Hay centenares de libros sobre motivación, así que no es mi intención condensar ni un ápice de toda esa sabiduría en un artículo como este. Sin embargo, estoy convencido de que, en un buen número de ocasiones, la falta de motivación y compromiso se pueden resolver con tan solo una o dos de las recetas aquí comentadas. Para empezar, apuesta por la escucha activa y el interés sincero.

Juan Díaz, coach de negocios en la delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

Liderazgo, motivación y productividad personal

Juan Díaz, coach de negocios de Impulso Coaching de Negocios en la delegación de Zaragoza, nos habla de la importancia de ser eficaces para conseguir los objetivos planificados.

Esta eficacia se consigue:

  • Cultivando el liderazgo
  • Trabajando la motivación y el compromiso
  • Optimizando la productividad personal

Estos tres aspectos siempre se pueden y se deben mejorar en la gestión de una empresa competitiva. Te podemos ayudar a conseguirlo.

Motivación, el camino rápido a la competitividad… o a no necesitar competir

Competir para mejorar es positivo pero sin olvidarnos de que los que compiten son personas.  El éxito está detrás de la labor que el líder haga con cada una de ellas. Esto es lo que marca la diferencia.

Desde finales del siglo pasado, hablar de competitividad en las escuelas de negocios era fundamentalmente hablar de Porter, de las 5 fuerzas de Porter, de las 3 estrategias de Porter y de un buen puñado de conceptos interesantes enunciados por él.

El currículum de Michael Porter es impresionante, ingeniero mecánico y aeroespacial, MBA por la HBS, doctorado y catedrático en la Universidad de Harvard y empresario, pero lo más importante es que, desde que publicó “Cómo las fuerzas competitivas moldean la estrategia” en el año 79, se convirtió en uno de los mayores gurús del mundo empresarial y el mayor en cuanto a competitividad.

El éxito de sus publicaciones le llevó a fundar en 1983 la empresa de consultoría The Monitor Group. Lo que es menos conocido es el hecho de que, tras varios años de dificultades, en 2012, The Monitor Group cayó en bancarrota y tuvo que ser absorbida. No deja de ser llamativo que el gran gurú de la competitividad solo consiguiera mantener viva su empresa apenas 30 años.

Digo esto, por un lado, para ilustrar que la competitividad no es fácil ni para el mayor de los expertos. Podemos redactar la mejor de las estrategias, pero luego la implementación es otra cosa.

La cultura se come a la estrategia para desayunar

Peter Drucker

Por otro lado, porque el riesgo de competir es perder, y porque competir no es la única forma de ser efectivos en el cumplimiento de nuestra misión, de hecho, podríamos decir que competir es solo una forma de sobrevivir cuando no se es suficientemente innovador. Tomemos el ejemplo de Tesla. ¿Tiene a día de hoy algún competidor? La respuesta claramente es NO. Lo mismo se podría decir de Amazon, Apple, Airbnb y otras muchas. Eso sí, en alguno de estos casos, tal vez todos, es una situación temporal.

La única ventaja competitiva sostenible en el tiempo es la capacidad de aprender más rápido que nuestros competidores.

Peter Senge

Ahora es cuando parece inevitable hablar de Innovación, de modelos de negocio disruptivos y de búsqueda de océanos azules. Pues no, primero lo primero; primero las personas.

Los que conozcan algo de “Lean Manufacturing” sabrán que es un modelo de gestión empresarial basado en eliminar 7 “mudas” o desperdicios, sobreproducción, exceso de inventario, desplazamientos evitables, tiempos de espera, exceso de procedimientos, defectos y transporte. Actualmente se habla al menos de 2 más, el desperdicio energético y el uso poco efectivo de las personas. Este último es el que me interesa porque es común a todas las organizaciones sin excepción y que yo trabajo con el método Harada.

¿Pensamos acaso que las personas están totalmente motivadas? ¿Estamos aprovechando todo su potencial? ¿No es razonable pensar que una mayor motivación puede llevarnos a una mayor productividad, más innovación y por tanto a una mayor competitividad?

 

Daniel Pink, en su libro “La sorprendente verdad sobre lo que nos motiva” apunta a 3 fuentes fundamentales de motivación, autonomía, maestría y propósito y desde mi punto de vista son un excelente punto de partida para cualquier acción en pro de la mejora de la motivación.

La autonomía es un motivador un tanto particular, ya que mientras un junior lo interpreta como un signo de confianza él, y sin duda esto es positivo, sin embargo, para el senior suele convertirse en un factor higiénico, es decir, no motiva, pero su carencia desmotiva como desmotivaría cualquier otro atisbo de desconfianza.

La maestría es el gran motivador intrínseco, a todos nos gusta ser buenos haciendo nuestro trabajo, y la única forma de ser buenos en tiempos de cambio es asegurarse de que somos mejores cada día. Conseguimos altos niveles de motivación cuando creamos un ambiente propicio para que las personas se desarrollen y puedan afrontar con éxito cada vez retos de mayor importancia o dificultad.

Por último, el propósito, el dirigir nuestros esfuerzos hacia la consecución de objetivos que van más allá de nosotros mismos porque están en perfecta sintonía con nuestros principios y valores. Esta es la razón por la que generalmente la gente dedica su tiempo a trabajar en ONG’s u otro tipo de tareas no remuneradas. Si se consigue un genuino sentimiento de equipo donde el liderazgo campa a sus anchas también se genera este tipo de motivación.

Vale, ya tenemos a todo el mundo motivado, ahora la pregunta es, ¿Estamos aprovechando al máximo sus capacidades?

_ Jefe, jefe, acabo de inventar la rueda que…

_ Lo siento chaval, estoy muy liado, tengo que arrastrar una pata de brontosaurio a casa del brujo.

Juan Díaz, coach de negocios en Impulso Coaching de Netocios, delegación Zaragoza.

TESTIMONIOS DE PARTICIPANTES “GESTIÓN DEL TIEMPO. DE GRACIAN A HARADA”

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“Agradecerte tu dedicación con nosotros durante estas semanas, nos ha servido de mucho todas las experiencias que has compartido durante estos miércoles, hemos aprendido un montón de cosas a nivel teórico y práctico.

Animo a todas las personas que tienen la sensación de que les faltan horas a lo largo del día, en sus trabajos y empresas a que prueben a realizar este curso que imparte Juan Antonio Diaz de una manera muy clara, práctica y humana. Y espero que compartáis mi sensación final tras haberlo realizado, que se puede ser más feliz tanto laboralmente como a nivel personal implantando unos sencillos hábitos  en tu vida .”

Javier Gómez, gerente de ComeJamón

 

“Enhorabuena por el curso!! Para mí ha sido muy constructivo e interesante.  Le voy a sacar mucho partido.”

Carlos Bermejo, Responsable Comercial de Roldon S.L.

 

“El curso de gestión del tiempo impartido por Juan Díaz me ha sorprendido por la influencia que está adquiriendo en mi vida. Un kit-kat administrado en píldoras que me ha permitido resetear todo lo establecido y replantearme desde cero desde lo más obvio a lo más complicado, pero lo mejor de este curso ha sido aprender a valorar nuestra mayor riqueza: el tiempo. Muchas gracias por el curso”

Jose Bailach, Project Management de  Metro7

 

“El curso de gestión de tiempo, ha sido muy satisfactorio, tanto para nivel personal como profesional, te hace recapacitar en que siguiendo un método, es mas fácil focalizar las tareas y no ir arrastrado por el día a día. Te imparten las mejores recomendaciones de métodos existentes, como aplicaciones para llevarlo a cabo, es muy recomendable para todo aquel que se sienta un malabarista del tiempo.”

Daniel Aparicio, Construcción y Gestión energética de Metro7

 

“Para mi sinceramente el curso ha sido muy interesante. Me ha sorprendido y ha superado notablemente las expectativas que tenía.”

Rubén de la Rubia, Ingeniero, Automatización de Sistemas y Aplicaciones Industriales, ASAI.

 

“Como ya te comenté telefónicamente, el curso ha sido muy útil. En mi caso valoro especialmente el formato de horario (de 8 a 9), espero que el centro continúe con ese esquema que permite llegar al trabajo a primera hora.

Enhorabuena, un saludo”

Francisco Gabás, Socio en CGM AUDITORES

 

“Durante el curso he descubierto que pequeños cambios puedan desembocar en grandes resultados. Gracias al conocimiento que ha compartido Juan, he conseguido adoptar cambios en mi vida que me hacen más eficiente. Ahora tengo de la información necesaria y  dispongo de un método claro y sencillo para caminar con paso firma hacia  mis objetivos.

Juan ha sido un ponente conciso y profesional y me ha encantado su disponibilidad y cercanía en todo  momento. Ha sido un placer, la verdad.”

Chabi Sánchez – Coach Deportivo

Director técnico Club Deportivo Kumgan

 

Comenzamos la 4ª edición de “Programa Gestión del tiempo. Práctico y transformador. De Gracián a Harada”  el próximo  19 de mayo en IBERCIDE.

SOLO  10  PLAZAS DISPONIBLES

EL PRINCIPIO 80-20, EL PRINCIPIO 90-10 Y LA REVELACIÓN DE STURGEON.

Decir que en el mundo no abundan los principios no es ninguna revelación, más bien se trata del pan nuestro de cada día ¿verdad?. Como el tema de los principios morales es demasiado serio para afrontarlo un domingo por la tarde y parafraseando a Groucho, si no apetece hablar de principios morales… tengo otros, así que me limitaré a comentar los 2 principios arriba mencionados desde una perspectiva seudocientífica-lúdico-festiva y sin salir de uno de mis campos de actuación en el mundo del coaching empresarial, concretamente el de la productividad personal. La revelación la dejamos para el final.

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Todo el mundo conoce el principio 80-20 o principio de Pareto.Enuncia que con frecuencia la sociedad se divide en proporciones 80-20. Pareto, descubrió que un 20% de los propietarios de tierras poseía el 80% de estas mientras el 80% restante solo sumaban un 20%. Se supone que aplica a infinidad de asuntos, como que un 20% de los clientes generen el 80% de la facturación.

 

La verdad es que el Principio de Pareto no funciona así, es lo que tiene generalizar. Por poner un ejemplo, en España se estima que un 6-7% de la población posee el 93-94% de la riqueza. ¿Cómo se te queda el cuerpo?.

 

90-10coveyEl principio 90-10 está enunciado por Stephen Covey como ejemplo de proactividad y afirma que el 90% de lo que nos sucede está determinado por la forma en que reaccionamos al restante 10%.

Ojalá. Lo cierto es que la vida es por momentos bastante puñetera y se encarga de desmentir este bonito principio con demasiada frecuencia. Evitaré poner ejemplos, prefiero mantenerme en tono lúdico, como digo, es domingo.

 

Ahora es cuando viene la revelación.

La revelación de Sturgeon dice, en resumidas cuentas, que el 90% de todo es… ¡basura!

En algunos momentos podría parecerlo, pero no, estoy convencido de que esto tampoco es así.

¿Y qué cesta podemos hacer con estos mimbres?

El 90% de todo no es basura, ni muchísimo menos, pero sí hay una tendencia a ocupar nuestro tiempo con basura en un porcentaje excesivamente elevado. Y el tiempo es vida.

Los españoles ven una media de 4 horas diarias de televisión (es que al 42% de los españoles no les gusta leer), miramos el móvil unas 150 veces al día y navegamos sin destino concreto por internet o las redes sociales otro buen rato. Digo yo que algo sí podríamos mejorar.

El principio 90-10 es en realidad algo que debería enseñarse en las escuelas. Lo de menos son los porcentajes, lo importante es saber que tenemos tendencia a ser esclavos de nuestras emociones y que estas nos empujan a tomar con cierta frecuencia la peor de las respuestas, aquella que condicionará nuestro futuro y lo llenará de basura. La solución es la proactividad, la respuesta razonada en todo momento frente a la respuesta automática y emocional.

Por último, volviendo al señor Pareto, debemos de nuevo olvidarnos de porcentajes y centrarnos en la relación muchos-poco y pocos-mucho. Al igual que abrazar a un hijo es una mínima inversión de tiempo con una elevadísima rentabilidad en forma de amor, podemos tomar conciencia de cuales son aquellas actividades que precisando menos tiempo nos brindan unos resultados más satisfactorios, para poder tratar de aumentar dichos resultados aumentando el tiempo dedicado. Y por el contrario, dedicar menos tiempo a aquellas tareas que nos proporcionan unos resultados más decepcionantes. Descubrir esta relación en los diferentes usos de nuestro tiempo es el mejor principio para alcanzar un nivel satisfactorio de productividad personal.agenda

Si te interesa la productividad personal, apúntate, sin ningún tipo de compromiso, a la sesión de presentación que haremos vía webinar el próximo jueves día 9 de marzo del curso de gestión del tiempo “De Gracián a Harada”.

Pulsa aquí para más información.

Juan  Díaz, coach de negocios en Delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

TU NIVEL DE LIDERAZGO MARCA EL TOPE DE TU EFICACIA

Me cuenta mi amigo L.G. (no, no tiene nada que ver con los televisores), que me va a mandar a su jefe al programa que impartiré en marzo sobre liderazgo porque le tiene “aburrío y desmotivao”. Uno de sus clientes de largo recorrido, altamente rentable y que necesita muy poca atención, o sea el típico cliente chollo, tiene un pedido pendiente desde hace semanas “porque alguien en la central tiene que firmar un papel para que podamos seguir comprando un componente al proveedor habitual”. Me cuenta que han cambiado ciertos procedimientos de homologación de proveedores y que hasta que el sursuncorda del departamento de Quality Insurance no ponga su sello de lacre con escudo nobiliario incluido, ni Blas puede mandar pedidos a ese proveedor, aunque se trate de uno de toda la vida al que se le lleva comprando la misma pieza desde hace años.

Y mi amigo “llorando” por los pasillos _”¡Que les vamos a dejar colgaos!”   a los de compras, y a su jefe. Y dos meses lleva así. Y las únicas respuestas que obtiene son del tipo “Tenemos que respetar el procedimiento…”, “No depende de nosotros”, “Confiemos en que no se demore mucho más”. José Mota hará un sketch con esto en cualquier momento, suena totalmente a… “si eso ya…”. Y mi amigo tiembla al imaginar cómo su cliente le va a regalar los oídos cuando se les acabe el stock y reclamen de nuevo, quién sabe si por última vez, su malogrado pedido.

He vivido alguna situación de este estilo y entiendo la frustración y el enfado que puede llegar a provocar esto en un comercial comprometido con la satisfacción de sus clientes. Yo soy muy de Drucker cuando dice eso de que el propósito de un negocio es crear clientes, o sea, no destruir clientes, que curiosamente jefe-liderviene a ser lo contrario. Desgraciadamente, algunos se empeñan en dar la razón a este sabio cuando dice que “La mayor parte de lo que llamamos gestión-management consiste en poner trabas a los empleados”.

Normal que Salvador Minguijón, el director de la delegación de Impulso Coaching en Zaragoza, llene los aforos de sus talleres sobre motivación y compromiso en el trabajo.

Pero, mi querido L.G., si te ronda por la cabeza aplicar esa medicina en pastillas que se llama “Keledén 500mg” olvídalo.  Es en este tipo de situaciones donde se percibe la importancia del liderazgo en su sentido más amplio. Esto del liderazgo no es solo algo para jefes; ciertamente, sería grave llegar a un puesto de responsabilidad sin haberlo desarrollado al mayor nivel posible, pero el liderazgo empieza por uno mismo, por tener esa influencia positiva sobre nuestras emociones y acciones antes de querer influenciar a los demás, independientemente del lugar que ocupemos en la estructura. Autocontrol en lugar de reacciones infantiles.

Viktor Frankl lo explica muy bien con su concepto de proactividad. Las personas tenemos la capacidad de elegir libremente nuestra respuesta a un evento, sobreponiéndonos a las respuestas automáticas a las que nos inducen nuestras emociones, al menos si tenemos los valores adecuados. De este modo, somos capaces de elegir la respuesta útil.

Recuerda el concepto de “La línea” que te comenté y asegúrate de que estás siempre por encima de ella, asumiendo los hechos y el grado de responsabilidad que te corresponda y comcaritasunicando de un modo factual, sin que la emoción añada ruido a dicha comunicación. Es demasiado fácil instalarse debajo de la línea, en búsqueda de escusas y justificaciones para no hacer lo correcto, lo que a la larga solo nos llevaría a un sentimiento de culpa y a una espiral de la derrota.

La forma en que nos enfrentamos a las situaciones difíciles o desagradables muestran la medida de nuestro liderazgo a los que tenemos a nuestro alrededor. La reacción correcta nos da puntos de liderazgo mientras que la emocional nos los quita. La puñeta es que, por lo general, cuando perdemos puntos son muchos más que cuando los ganamos.

Pues nada L.G., que me mandes a tu jefe, algo haremos, pero vente tú también, porque, como enuncia John C. Maxwell en sus leyes irrefutables del liderazgo, tu nivel de liderazgo marca el tope de tu eficacia. Te lo explico el día 3 de marzo en Ibercide Cogullada, el Centro Ibercaja de Desarrollo Empresarial.

MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL PROGRAMA

Juan Díaz, coach de negocios en Impulso Coaching de Negocios