PRODUCTIVIDAD SIN ESTRÉS

Hace poco más de 10 años, Leo Babauta era un periodista estresado e infeliz. Sintiendo que su vida era un caos, decidió cambiar empezando por dejar de fumar. Poco después comenzó a correr y gracias a su determinación consiguió tiempo más tarde terminar su primera maratón. Entre tanto comenzó a preocuparse más por su alimentación, lo que le llevó a perder 20Kg.

Babauta descubrió el poder del enfoque, el tener un solo objetivo a la vez, lo que le llevó a conseguir nuevos triunfos personales uno tras otro, como correr 2 triatlones, quedar totalmente libre de deudas, poner en marcha un blog de éxito o escribir un libro. Hoy es un referente en el mundo empresarial en el ámbito de la productividad personal.

La clave de todo ello está, según explica en su libro “El poder de lo simple”, en simplificar.

“La simplicidad se reduce a dos cosas:

  • Identificar lo esencial
  • Eliminar el resto”

Parece una simpleza pero es un excelente punto de partida que invita a una profunda reflexión.

Lo siguiente es desarrollar hábitos saludables, aquellos que nos convierten en personas más aptas para conseguir nuestros objetivos.

Al igual que con los objetivos, el truco radica en implantar los hábitos uno a uno en lugar de buscar cambios drásticos que supongan un esfuerzo mayor de lo que nuestra voluntad puede gestionar.

A modo de ejemplo, yo no recomendaría a alguien que quisiera empezar a correr, que se lanzara al día siguiente si ello implica madrugar más de lo habitual. Tendrá más éxito si consigue madrugar durante 3 semanas y empieza a salir a correr en la cuarta. Primero nos creamos el hábito de madrugar. Una vez que ya no nos supone un esfuerzo podemos implementar el hábito de salir a correr.

Esto me lleva a hablar de los disparadores. Un disparador es algo que nos marca el momento de iniciar una acción. Por ejemplo, es evidente que tendré más probabilidades de llevar a cabo una tarea si pongo una alarma en mi teléfono que si simplemente confío en que la haré a una determinada hora. Sin embargo, una alarma no es el mejor disparador, excepto cuando uno está durmiendo. Los mejores disparadores para la acción son otras acciones.

Por ejemplo, Suena el despertador-> Te levantas-> Te tomas un vaso de agua-> Sales a correr-> Tomas una ducha-> Te vistes-> Desayunas->…

En el trabajo podría ser: Encender el ordenador-> colgar la chaqueta-> Comprobar el calendario-> Hacer la tarea más importante-> Comprobar y priorizar el correo electrónico-> Responder los correos de menos de 2 minutos-> Hacer un bloque de llamadas telefónicas-> Hacer la tarea más prioritaria->…

Como vemos, la finalización de cada tarea hace de disparador para que comience la siguiente.

Podemos identificar aquellas tareas susceptibles de hacer de disparador, como llegar a la oficina, tomar el café de media mañana, comer, reuniones periódicas y en general cualquier tarea que sea recurrente, tanto en casa como en el trabajo.

Leo Babauta es también el creador del ZTD o Zen to Done, un sistema de productividad personal que está incluido en nuestro Programa de Gestión del Tiempo “De Gracián a Harada” cuya quinta edición comienza el próximo 8 de noviembre. Si quieres mejorar tu desempeño o el de tu equipo y mejorar los resultados, ponte en contacto con la delegación de Impulso en Zaragoza amparogimeno@impulsocoach.com

Juan Diaz, coach de negocios en la delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.