Programa de gestión del tiempo eminentemente práctico y transformador para ti o tu equipo

8   SESIONES DE 45′  (8:00/8:45h.)  

DESDE    EL   2   DE   MARZO   AL   27   DE   ABRIL

“DE   COVEY  A   HARADA.   GESTIÓN   DE   TIEMPO   EFICAZ”

A lo largo de 8 sesiones presenciales de 45′ (8:00/8:45h.) y otras 8 de coaching “on-line” individual, de unos 10 minutos cada una, trabajaremos para:

– Estimular la proactividad y la planificación

– Tener una sensación efectiva de control y productividad

– Aumentar el compromiso, la creatividad y la satisfacción en …

… el puesto de trabajo

No hablamos de pequeñas mejoras sino de experimentar un cambio drástico a todos estos niveles y que serán sostenibles en el tiempo gracias a la creación de los hábitos necesarios.

Lugar:   IBERCIDE -Centro Ibercaja de Desarrollo Empresarial

Dirección: Ctra. de Cogullada, 127, Zaragoza.

Precio: 360€

Bonificable a través de la Fundación Tripartita. Gestión gratuita.

PLAZAS LIMITADAS

Máximo 15 asistentes

INSCRIPCIONES:   Más información y reserva de plazas en este ENLACE

GESTIÓN DEL TIEMPO Y PRODUCTIVIDAD

¿Qué es el tiempo?

Dice Markus Mundstock, el componente de Les Luthiers en la inolvidable presentación de la obra teatral “Felisa y Abelardo”: “Time is money, el tiempo es un maní”.

Sin embargo, José Luís Sampedro opina que;

“El tiempo no es oro, el oro no vale nada, el tiempo es vida”.

A mí me parece más gracioso Mundstock pero mucho me temo que es Sampedro quien tiene razón.

Integremos a Maslow en la ecuación. Recordemos que en lo más alto de su pirámide de las necesidades se encuentra todo aquello que nos lleva a la autorrealización y en particular a la necesidad de dejar un legado.

Pues bien, la conclusión es que cada día morimos un poco y conforme se acerca el final de nuestra vida diaria, al final de la jornada profesional o personal, sea poco antes de salir de la oficina, sea al irnos a dormir, estamos abocados a hacer balance de ella. Es entonces cuando, de vez en cuando, proferimos una exclamación similar a ésta en su forma más compungida:

“Cáspita, se me ha pasado el día y no he hecho nada” (sustituya cáspita por su exabrupto favorito)

Productividad Juan

En función de la importancia del legado que queríamos dejar ese preciso día podemos sentir desde un ligero desasosiego hasta un profundo estrés, mezclados con decepción, rabia, culpa…

Para evitar esto y estar satisfechos y felices como un Buda, necesitamos un punto de partida imprescindible, que es tener identificado nuestro propósito vital o nuestro objetivo empresarial/laboral y a ser posible que esté ligado a principios más que a valores.

Por ejemplo, el famoso personaje del siglo pasado “El Dioni” tenía claros sus valores, identificó claramente sus objetivos y por un momento creyó alcanzarlos, pero estos valores no estaban alineados con principios y su sueño se desvaneció con la ayuda de la policía brasileña. Como dice Stephen Covey, hasta Hitler tenía sus valores, lo que no está tan claro es que tuviera principios.

Teniendo principios y un propósito o un objetivo ya seremos capaces de distinguir lo urgente de lo importante y por tanto, de dar prioridad a lo segundo. Recordemos que lo importante es la brújula que nos orienta hacia el objetivo. Lo urgente es solo un reloj.

Para organizar nuestras tareas importantes necesitamos un método, un conjunto de normas que libere nuestra mente de estrés y que nos permita enfocarnos al 100% en hacer cosas en lugar de en recordar cosas. En Impulso promovemos el conocimiento de 2 de estos sistemas, El de David Allen, llamado “Getting Things Done”, consigue que las cosas se hagan y el de Leo Babauta, “Zen to Done”, algo así como “Hecho desde el Zen”.

Por último, nos podemos dotar de un método de consecución de objetivos como el que propone el japonés Takashi Harada, que nos proporciona la estructura ideal para desarrollar los hábitos y la autosuficiencia necesarios para alcanzarlos. Más de 60,000 personas de cerca de 300 empresas japonesas ya han incorporado este método para el desarrollo de sus empleados.

Pocas cosas son tan satisfactorias en el trabajo como tener conciencia de haber aprovechado el tiempo y de tener las tareas bajo control. Por ejemplo, yo, ahora, ya me puedo ir a dormir.

Juan Díaz, (coach de negocios, Delegación Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.)

TRES HABITOS CLAVE PARA QUE EL TIEMPO NO SE TE ESCAPE

Te invito a que hagas una prueba durante un día; averiguar qué porcentaje de tu tiempo laboral lo has dedicado a cosas que no estaban sujetas a un compromiso temporal menor de una semana (No Urgentes) y que tú mismo habías decidido previa y reflexivamente realizar este día (vamos a presuponer que lo hiciste porque para ti son Importantes).

Si estás por encima del 30% podemos inducir que mantienes un cierto control de tu propio desempeño profesional a medio y largo plazo.

Este porcentaje es una buena aproximación para un ejecutivo o empresario medio. Obviamente no en todos los trabajos es igual; no es lo mismo en el caso de un operario de una línea de montaje que el de un gerente de una gran empresa. En el primero puede ser razonable un 5-10% del tiempo y el segundo quizás es conveniente que supere el 60% del tiempo, pero 30% puede ser una buena aproximación para un ejecutivo o empresario medio.

Un inciso para directivos: “Un empleado que no pueda controlar un porcentaje razonable de su tiempo difícilmente se sentirá responsable y comprometido con sus resultados. Con suerte, lo hará respecto a su esfuerzo y/o dedicación, descargando la responsabilidad de los resultados en su inmediato superior”

Si no llegas a dedicar este 30% de tu tiempo a las cosas Importantes-No Urgentes, es tónica normal que lo achaquemos a circunstancias externas: la situación actual, mi jefe, las reuniones, etc.

¡¡ NADA MÁS LEJOS DE LA REALIDAD!!

¡El origen está invariablemente en nuestra propia relación con el tiempo!

El concepto del tiempo (junto con el simbolismo) son los últimos “descubrimientos” del cerebro humano y parece que necesitaremos algunos miles de años más para procesarlos correctamente, mientras tanto no queda otra solución que adquirir determinadas habilidades y hábitos para gestionarlo adecuadamente.

La verdad es que los continuos bombardeos de estímulos a los que estamos sometidos actualmente no favorecen mucho el que nos centremos en el uso de nuestro precioso (por lo escaso y limitado) tiempo… quizás por eso la adopción del método GTD de David Allen supuso un enorme alivio para toda una generación.

Desde entonces las tecnologías han seguido empujando frenéticamente el flujo de información y los métodos de gestión de tiempo (en realidad de actividades) se han ido perfeccionando adaptándose a estas nuevas presiones. Por ejemplo Covey, ZTD, Harada, Mindfullness, etc.

Si tuviese que extraer 3 directrices comunes e importantes de estos sistemas, yo elegiría:

– Ni te fíes de la memoria ni utilices tu cerebro para algo tan tonto como “tener presente” las cosas. ANOTA TODO.

– En un momento de reflexión organízate una agenda temporal y ESFUERZATE EN CUMPLIRLA lo mejor que puedas.

– Haz una cosa detrás de otra y CONCENTRATE EN HACERLA LO MEJOR POSIBLE olvidándote de todo lo demás.

¿Cuáles serían para ti estos 3 hábitos claves?

Cada uno de nosotros tiene unos ladrones de tiempo determinados y por ello debemos hacer hincapié en una u otra cosa pero, de cualquier manera, la adopción de un sistema para la gestión de tus actividades en el tiempo, te hará ser…, sobretodo,…

… ¡¡ MÁS LIBRE!!

Salvador Minguijón