La confianza en el equipo

La confianza en el equipo, y más concretamente entre los miembros de un equipo, es el “pegamento” que cohesiona el equipo y posibilita una interacción eficiente y eficaz.

Sucede que, como en el cuento del tablero de ajedrez, el número de relaciones aumenta exponencialmente con la cantidad de miembros del equipo. A partir de 8 personas ya empieza a presentarse una fuerte tendencia a la segregación en subgrupos y a ser difícil mantener la cohesión del equipo.

Para complicar más el problema cada relación entre miembros contempla tres conceptos que deben de ser aceptablemente satisfechos; confiaremos en nuestro compañero si:

– Percibimos que está COMPROMETIDO.

– Si le creemos con suficiente CAPACIDAD (o actitud para acceder a los recursos) que necesita para desarrollar su actividad.

– Si vemos que PLANIFICA sus actividades para alcanzar los objetivos comunes.

Imaginemos que estos tres conceptos son pilares. El líder del equipo tiene que ir construyendo la estructura del equipo en base a los pilares de COMPROMISOS, CAPACIDADES Y PLANIFICACIONES individuales y para ello cuenta con tres herramientas que tiene que dominar con exquisita delicadeza y aplomo:

EL RESPETO

EL OBJETIVO COMUN

LAS NORMAS

Sencillo ¿verdad?

Si, sé lo que estás pensando; dependiendo de tu estilo de dirección y del ámbito en el que te muevas es posible que necesites alguna herramienta más…, aunque seguro que conoces a alguien que no la tiene y lo hace muy bien.

En Impulso Coaching de Negocios, ayudamos a las empresas a mejorar el rendimiento de las personas y los equipos, es decir: A mejorar su productividad.

Descubre que podemos hacer por vuestro equipo https://team.impulsocoach.com/programa-trabajando-en-equipo-fundae/

Salvador Minguijon
Delegado en Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios S.L.

¿BAJO COMPROMISO DE TU EQUIPO? NO TE QUEJES

El compromiso de tu equipo puede estar relacionado con la profesionalidad o el salario que recibe, pero no siempre es así.

La verdad es que te puedes sentir muy frustrado cuando un colaborador pasa de los problemas y se limita a hacer aceptablemente bien su trabajo o abandona por otra empresa que le ofrece mejores expectativas de futuro. No tiene en cuenta, por ejemplo, el esfuerzo de formación que le hemos dedicado o la confianza que hemos depositado en él.

DIFERENCIAS IMPORTANTES ENTRE PROFESIONALIDAD Y COMPROMISO DE TU EQUIPO:

PROFESIONALIDAD: característica de una persona que desempeña un trabajo con pericia, aplicación, seriedad, honradez y eficacia. Fíjate que se refiere únicamente a cómo realiza el trabajo.

Normalmente una persona será un buen profesional si considera que su trabajo es importante para el desarrollo de su vida. Esto le llevará a esforzarse, mantenerse al día, etc.

COMPROMISO DE TU EQUIPO: sentirse obligado o responsable con lo que suceda con y en la empresa.

Todavía podemos encontrar personas en las organizaciones que están extraordinariamente comprometidos con la empresa. Sin embargo, tras decenas de años haciendo una actividad y sin preocuparse de formarse, se han quedado totalmente obsoletos profesionalmente.

Ser un buen profesional es responsabilidad directa del propio trabajador (y de que el empresario lo haya seleccionado bien). Pero lograr que una persona esté comprometida con la empresa es responsabilidad del empresario.

Estará comprometido en función de que perciba (le hagamos ver) que sus expectativas (motivadores) de vida son satisfechas navegando en nuestro barco. (Algún día hablaremos de Shacklenton y su expedición a la Antártida)

Olvídate de que se comprometa automáticamente a cambio del salario.

El problema es que hoy en día para que una empresa funcione bien necesitamos colaboradores que sean buenos profesionales (sí o sí) y que estén suficientemente comprometidos con la empresa.

EJEMPLOS DE GRANDES PROFESIONALES CON BAJO COMPROMISO. ¿Conoces a alguno?

  • MOTIVADO POR NUEVOS RETOS: Coincidiendo con el boom tecnológico nos vamos encontrando más frecuentemente personas con una gran pasión por el conocimiento que les impulsa a ser unos magníficos profesionales. Solo buscan en la empresa el medio para satisfacer su motivación por las cosas nuevas. Normalmente son respetuosas con la empresa pero, para nuestra desesperación, se van a otra en cuanto les ofrecen un proyecto más atractivo.

 

  • COMERCIAL COMPROMETIDO CON SU CLIENTE: Imagínate ahora un comercial de una empresa suministradora del automóvil que tiene como cliente únicamente a Seat. Él mismo ha trabajado anteriormente en la Ingeniería de esta empresa y posee una buena red de contactos que confían en él. En caso de conflicto de intereses ¿a quién piensas que va a defender esta persona?. Si choca con Seat su carrera profesional se hunde y tendrá que empezar otra vez de cero. Si choca con su empresa no tendrá grandes dificultades en encontrar otra para realizar básicamente la misma actividad.

 

  • COMPROMETIDO CON UN LÍDER: Este fenómeno también es observable en grandes empresas o corporaciones (pensemos en los partidos políticos). Hay grupos de poder y los directivos tienen muy claro que su futuro depende sobre todo de cómo le vaya al equipo (y al líder) al que te hayas sumado y no tanto a la empresa o corporación en su conjunto. ¿Os acordáis de las tarjetas black?

compromiso de tu equipoAsí que, si eres empresario o tienes un equipo de trabajo no te olvides de vigilar y fomentar el compromiso de tu gente con la empresa. Es difícil que alguien lo haga en tu nombre.

Ayudamos a los empresarios a mejorar el rendimiento de personas y equipos.

 

Contacta con nosotros    salvadorminguijon@impulsocoach.com

Zaragoza, 25-enero. “Gestión del compromiso de tu equipo. Motivación”

El pasado jueves, 25 de enero, Salvador Minguijón, director  de la Delegación de Zaragoza,  impartió en IBERCIDE una jornada sobre la forma más eficaz de generar compromiso en los equipos.

Se manejaron herramientas para mejorar la capacidad de gestión de personas y la creación de equipos eficaces. Los participantes trabajaron en grupos sobre las acciones que pueden potenciar el compromiso de los integrantes de sus equipos:

  • Motivación
  • Reconocimiento
  • Comunicación
  • Implantación de sistemas
  • Incorporación de hábitos
  • Participación

 

Queremos agradecer a todos los asistentes su participación y valoración en esta jornada. A lo largo de las cuatro horas se reflexionó sobre conductas que un líder debe potenciar para conseguir el mejor rendimiento de los miembros de su organización.

También queremos dar las gracias a IBERCIDE por su interés en las personas que forman las empresas y su colaboración para que se impartan estas jornadas de orientación y conocimiento.

Os esperamos en el módulo II de “Gestión del compromiso de tu equipo. Creación y gestión del equipo”. El 22 de febrero continuaremos desarrollando otros aspectos que ayudan a generar compromiso y competitividad en los equipos.  Más Información.

Finalizado el Programa Gestión de Compromiso

Durante 4 jornadas completas, Salvador Minguijón, ha impartido en Ibercide un programa  para conseguir que las personas que lideran un grupo  desarrollen las habilidades necesarias para lograr un verdadero equipo ganador.

Muchas gracias a todos y cada uno de los que participasteis por compartir y aportar vuestras  experiencias  que enriquecieron los pilares que se trataron:

  • Alineación, definición y cumplimiento de objetivos
  • Desarrollo de verdadero liderazgo y aumento del compromiso.
  • Mejora de relaciones y comunicación y resolución de conflictos.
  • Conseguir cambios para mejorar resultados.

 

Los hábitos y las habilidades que han ido adquiriendo en las jornadas favorecerán el aumento de compromiso en sus equipos y el logro de sus objetivos.

 

También agradecemos a Ibercide su colaboración y su implicación para ayudarnos a seguir aportando valor a las empresas.

Si tienes interés en el programa puedes participar en la siguiente edición de 2018 o , realizarlo in-company cuando lo consideres. Estaremos encantados de informarte: amparogimeno@impulsocoach.com

 

¿RELEGAS O RECUPERAS A LAS PERSONAS DE TU EQUIPO?

La vida es un escenario apasionante; a veces me toca desempeñar el papel de Walkiria, esas guerreras aladas que sobrevolaban los campos de batalla para recuperar a los mejores soldados caídos en la contienda.

En este caso se trata de Lola, encargada de producción, a la cual yo había conocido en los tiempos en los que era una persona clave en la empresa y ahora la encuentro dolorida, desesperanzada, incrédula, desmotivada, tóxica, …

Durante muchos años Lola había jugado un papel predominante con respecto a los otros dos encargados de producción, centrados en estar al tanto de los problemas que fuesen surgiendo y resolverlos lo antes posible.

Ella planificaba los turnos, asignaba las personas a los procesos, planificaba y controlaba la producción que prácticamente era siempre la misma. Al jefe de producción, antiguo jefe de mantenimiento, no le iba este tema y lo delegaba en ella.

Durante años todo discurrió como una balsa de aceite, adquirieron una habilidad extrema para la improvisación y las puntas de esfuerzo.

rechazoComo si fuese un mal sueño, un nuevo proyecto vuelve esta realidad del revés. Hay problemas técnicos, de capacidad, de información del cliente,… a los que Lola ya no puede responder con la información de que dispone y las habilidades que han ido desarrollando. Los resultados se resienten y tras la sustitución de dos directores de planta sin que se solucione el problema, le toca el turno al jefe de producción.

El nuevo jefe de producción asume entre sus funciones la planificación y el control de la producción y Lola se ve relegada al puesto de encargada, en paridad con sus compañeros, y asumiendo que su papel es ejecutar el plan de producción.

Nadie le dice nada, ni hay ningún tipo de explicación oficial; por su involucración y capacidad de reacción se había ganado el respeto de compañeros y trabajadores y la sensación de que la empresa es arbitraria e injusta se propaga como una mancha de aceite.

Nadie puede negar sus dotes de liderazgo y, poco a poco, paralelamente a como se va potenciando la figura de otro encargado, va asumiendo el rol de defender a los trabajadores de las decisiones sin sentido que emanan de la dirección.

Y, también poco a poco, se va dejando de contar con ella en las reuniones de producción.

¿Acaso yo o tú mismo, en esta misma situación no te sentirías dolorido, desesperanzado, incrédulo, desmotivado… ?

Esto es tan frecuente que algunos estudiosos de la motivación piensan que lo más importante (y casi suficiente) que tiene que hacer un ejecutivo con su personal es no desmotivarlo.

No, no es así. El antiguo director de producción logró que el desempeño de Lola brillase muy por encima de lo que cabría de esperar, aunque sea cierto que lo hizo porque el tema de la planificación no le gustaba y “abdicó” de sus funciones de tal manera que, a medio plazo, fue un desastre para él y para Lola.

Pero esto mismo se puede hacer bien, simplemente delegando correctamente. Hoy Lola vuelve a brillar… con la misma intensidad que sus dos compañeros… y el resto de la organización. Ha habido que realizar algunos ajustes pero ha merecido la pena para todos.

hormigas1Tenemos una gran responsabilidad con las personas que integran nuestro equipo para que se sientan comprometidas con la empresa y con la actividad que realizan.  Pueden ser el origen de nuestras mayores satisfacciones, disgustos, éxitos y fracasos.

Precisamente de este tema hablaremos en nuestro próximo taller que impartiremos en IBERCIDE, el jueves, día 26, “Gestión del compromiso de tu equipo. Motivación individual (Módulo 1)”. Si asistes podrás analizar conductas que incentivan la motivación. En esta jornada manejaremos  herramientas para mejorar la capacidad de gestionar personas porque su productividad  y rentabilidad depende de su motivación.

Seguro que conoces situaciones parecidas a la de Lola o se te pueden presentar en el futuro. Puedes reservar las plazas que necesites en este enlace de Ibercaja antes de que se agoten.

Salvador Minguijón, director en la delegación de Zaragoza.

Juan Antonio Díaz en el 15 aniversario de ASAI Industrial

logo    Logo color en baja

 Taller sobre trabajo en equipo

img_0443Este sábado, 5 de noviembre, nuestro coach Juan Antonio Díaz ha tenido el lujo y el placer de participar en la celebración del 15 aniversario de la creación de la empresa ASAI, Automatización de Sistemas y Aplicaciones Industriales, ya que ha sido invitado a impartir un taller de trabajo en equipo con la totalidad de la plantilla.

 

ASAI lleva 15 años suministrando soluciones para hacer a las empresas y a sus procesos productivos más rentables, a través de sus servicios de ingeniería, desarrollo de aplicaciones de software y sobre todo a la implementación de robots y de todo tipo de equipos para la automatización de dichos procesos. Sus clientes son empresas del más alto nivel y tan diversas como Opel, Inditex, Teka o EADS.

 

img_0445La gerencia de ASAI decidió aprovechar este evento para presentar su nueva imagen corporativa, para cuyo desarrollo tuvieron la colaboración del CAAR, el cluster de empresas de automoción de Aragón a través de su responsable de marketing Reyes Gargallo.

 

Dice Juan Antonio: “Estoy feliz por haber visto una colaboración total en las 24 img_0438personas que participaron y por las excelentes críticas que me otorgaron. Hablamos de la crisis que se avecina y de la oportunidad que esta representa para empresas que sepan gestionar el talento que atesoran, y de como el trabajo en equipo puede ser en muchos casos un motor fundamental para el desarrollo del potencial de la compañía y la consecución de metas cada día más altas.”

 

La guinda del pastel fue vista-liguerre-desde-lagoel fantástico paraje donde tuvo lugar la celebración, el resort de Ligüerre de Cinca, entre las localidades oscenses de Barbastro y Ainsa, en el que pasaron un estupendo fin de semana rodeados de naturaleza y en un precioso pueblo reconstruido cuyas casas tradicionales han sido reconvertidas en alojamientos.

Desde la delegación de Impulso Coaching en Zaragoza, Impartimos cursos, talleres y servicios de coaching ejecutivo y empresarial a todo tipo de empresas, emprendedores, ejecutivos y empleados desde 2009.

Impulso Coaching de negocios es la empresa número uno en Coaching de negocios en España y tiene delegaciones en la mayoría de sus comunidades autónomas.

¿QUÉ ME CALLO Y QUÉ DIGO?

¿QUÉ ME CALLO Y QUÉ DIGO?

Muy frecuentemente nos encontramos el problema de que un empresario o ejecutivo, en su papel de líder de un equipo, no sabe exactamente qué tipo de información debe transmitir a su gente y qué aspectos debe omitir u ocultar.

Según un estudio realizado en la Universidad de Santa Clara, la cualidad que más valoramos en nuestro líder es la HONESTIDAD.

Sobretodo esperan que tus actos se ajusten a la conducta moral y social apropiada para que no se vean en peligro de ser manipulados ni engañados por la persona en la que confían.

Pues bien, una característica de nuestra conducta cuando no es honesta es la ocultación. Intentamos con ello eludir el juicio, la crítica y el aislamiento que nos acarrearía la publicidad de nuestros actos inconfesables.

Por extensión caemos en la creencia de que todo lo que se oculta es deshonesto haciendo honor al refrán “piensa mal y acertarás”. Obviamente se trata de una falacia; un razonamiento incorrecto.

Con todo y eso tenemos que asumir, y no molestarnos por ello, que ante nuestro silencio o información sesgada se levante la sospecha de que no estamos obrando honradamente. La experiencia nos dice que normalmente es así.

Sabemos que hay cosas que no debemos comentar… pero, ¿Cómo saber el qué?

cruzar-los-dedosEl primer ejemplo es la mentira u ocultación piadosa  con la que tratamos de evitarle a alguien un daño innecesario.  Está socialmente tan extendida que incluso la doctrina católica la asume como una excepción al octavo mandamiento. Aunque también es cierto que durante mucho tiempo estuvo ampliamente admitida dentro de la medicina y que actualmente está desterrada…

La segunda es la mentira noble, la usamos cuando tratamos con ella de mantener la armonía en nuestro grupo y pensamos que no perjudica a nadie especialmente. Ampliamente admitida en la política, religión, ejército y la empresa.  Es de dudosa honestidad porque detrás de ella suele esconderse una manipulación, frecuentemente bienintencionada, o el intento de mantener una estructura elitista.

La tercera tiene que ver con la creación de expectativas inciertas.  Sucede que nuestro nivel de satisfacción va en función de la comparación entre lo que tenemos y lo que esperábamos obtener.

De tal manera que si nuestra información crea expectativas que luego no podemos materializar  lo único que estamos logrando es reducir el nivel de satisfacción de nuestro personal, y superado un cierto límite, de su compromiso con la empresa.

Esto es especialmente grave cuando las expectativas se crean sobre personas que queremos (hijos, pareja, etc.) porque la carga emocional nos hace ser mucho menos objetivos.

Es una de las razones por las que las negociaciones de conflictos sociales se deben llevar con discreción.  En caso contrario cada movimiento se convierte en una fuente de frustración de un sector y en un aumento de la presión sobre el negociador.  Cuando se hace una negociación con luz y taquígrafos suele ser porque no se está dispuesto a ceder nada.

Pero ¡OJO! Tampoco podemos caer en el error de no crear expectativas; para que nuestra gente se mueva y evolucione tienen que mantener un cierto grado de insatisfacción con lo que ya tienen. Una alta satisfacción puede llevarles a aspirar únicamente a mantener su situación y todos sabemos el desastre que supone esto dentro del competitivo mundo empresarial.

Así que, en gran manera, la cantidad y calidad de la información que un líder le pasa (o no le pasa) a su equipo hay que modularla en función de las expectativas que va a generar en sus miembros para que resulten motivadoras del cambio y no frustrantes. Siempre, claro, desde la más estricta honestidad…

¿Hasta qué punto restringimos nuestras mentiras u omisión de información a estos tres casos?

Pues la verdad es que lo que yo me encuentro más frecuentemente es que las cosas no se dicen por inseguridad en nuestra propia decisión, por no confrontarnos con una persona o situación que nos resulta incomoda (y consecuentemente tendemos a posponer) o directamente porque no estamos seguros de la repercusión que va a tener en el interlocutor… siempre el maldito e irracional miedo…

La cuestión es que la segunda cualidad más valorada en un líder es que sea COMPETENTE y esto no cuadra mucho con que transmitamos inseguridad ¿verdad?

¿Has sacado alguna conclusión para aplicar inmediatamente? Si es así habré logrado mi objetivo…

Sobre ésta y otras cuestiones  que favorecen el compromiso y la motivación en un verdadero equipo trataremos en la próxima  jornada que impartiremos en Ibercaja  el 19 de mayo “GESTIÓN   DEL   COMPROMISO   DE   TU  EQUIPO.  MOTIVACIÓN”  

Salvador Minguijón.

 

 

CREENCIAS Y COMPORTAMIENTOS

¿Te tienes que resignar a que tu gente sea como es?

Es lo mismo que preguntar ¿Eres libre de pensar como quieras y actuar como desees?

Obviamente SÍ. A través de la voluntad y el esfuerzo. Lo que sucede es que si esto no va en el sentido de la corriente de nuestras pasiones, creencias o hábitos tiene muy pocas posibilidades de mantenerse en el tiempo.

Las creencias son ese cúmulo de cosas que damos por ciertas y a cuya luz vemos (interpretamos) lo que sucede.

Nos hacen ver el mundo de color rosa, negro, etc.

Las adquirimos a través de nuestras vivencias, lo que vemos en las personas de referencia, las historias que nos cuentan, etc. la mayoría antes de los cuatro años de edad.

Así que la tendencia de tu gente será la de pensar y actuar de acuerdo con sus creencias porque es lo que es coherente con “la realidad” que ellos perciben.

No nos es nada extraño admitir que cuando conocemos las creencias de alguien podemos inducir fácilmente que es lo que va a pensar sobre algún tema determinado.

Lo que nos es más extraño es asumir que estas creencias puedan condicionar como hablamos, escuchamos, que es lo que nos molesta, que tipo de actividades haremos bien y en cuales tenderemos a ser más flojos, cual será nuestro mecanismo de aprendizaje, con quien nos llevaremos bien, mal, etc.

Utilizamos intuitivamente esta relación para adaptar nuestra comunicación al carácter de nuestro interlocutor. Teofrasco fue el primero en plasmar esta intuición en una clasificación de caracteres (manera de pensar y actuar de una persona o una colectividad) en cuatro grupos: melancólico, flemático, colérico y sanguíneo.

Siguiendo con este razonamiento y utilizando como ejes divisores la introspección/extroversión y la orientación a la emoción/razón, Marston (1928) nos propuso el modelo DISC con los 4 caracteres básicos, que corresponden también a 4 creencias básicas.

DISC

La aportación principal es que reconoce la complejidad humana y asume que todos tenemos estas cuatro creencias en diferentes grados; es la relación entre ellas la que definitivamente conforma nuestro comportamiento.

En la actualidad hay evaluaciones que son capaces de parametrizar miles de patrones de comportamiento diferentes hasta un grado de precisión que resulta incluso perturbador.

¿Somos libres?

Por supuesto que sí. Tanto más cuanto mejor nos conozcamos a nosotros mismos y a las personas de nuestro entorno (dice mi rasgo CUMPLIDOR …) pero es que además las creencias pueden evolucionar si nos damos la oportunidad de adquirir nuevas vivencias.

Cultivar tus creencias de acuerdo con tus valores te aproxima mucho a la felicidad…

Volviendo a la pregunta original.

¿Te tienes que resignar a que tu gente sea como es?

NO. Preocúpate de conocer sus creencias, respetarlas y tenerlas en cuenta en tu juicio sobre su desempeño pero ayúdale a que se replantee las que les están machacando.

Para esto, seguro que te ayuda conocer la herramienta DISC y por ello te invito a que asistas a la jornada gratuita que vamos a impartir el próximo día 17 de marzo, jueves, en IBERCIDE “DIAGNOSIS, TRANSFORMACIÓN Y ALINEACIÓN DE LA CULTURA DE EQUIPOS (Motivadores – DISC)”.

Salvador Minguijón, director Delegación Aragón de Impulso Coaching de Negocios.

 

Cosas que no debes de delegar en tu equipo

Supongamos que has logrado formar un equipo realmente eficiente, es decir que comparta un objetivo, que entre ellos se repartan roles diferenciados y que se sientan corresponsables del proceso (la manera de trabajar) para alcanzar el objetivo común.

En estas condiciones el equipo estará dispuesto a repartirse generosamente y solidariamente el esfuerzo para alcanzar el objetivo.

NUNCA pretendas que el equipo se tenga que repartir los esfuerzos sin permitirles que participen en la decisión de considerar otras opciones. Lo único que consigues con esto es que aflore la sensación en el equipo de que para que gane uno tiene que perder otro. Un verdadero cáncer para el equipo…

Si tienes que tomar una decisión que no permite una solución del tipo de “todos ganamos” apechuga con la responsabilidad y tómala tu mismo. En caso contrario te arriesgas a que el equipo te proponga soluciones que no estás dispuesto a aceptar y que, al resultar muy complicado explicar las razones de ello, puede hacer que tu equipo pierda la confianza en ti.

Y, por supuesto, ten en cuenta que hay una relación biunívoca entre el objetivo y el sentimiento de equipo. Si, aun con la misma gente, lo que persigues no está claramente orientado hacia el objetivo común; olvídalo, PARA ESTO  NO TIENES EQUIPO, no pretendas que se comporten como tal.

 

 

Salvador Minguijón Pérez

PROFESIONALIDAD & COMPROMISO

La Profesionalidad la debe aportar cada uno…

… pero conseguir el Compromiso con la empresa es responsabilidad del jefe.

Profesionalidad; “Característica de la persona que desempeña un trabajo con pericia, aplicación, seriedad, honradez y eficacia”

Lo que debemos esperar de la gente que trabaja en nuestra empresa es que sean buenos profesionales, ¿verdad?

Básicamente lo serán en función de la importancia que le den al trabajo en el desarrollo de su vida.

Y aunque el jefe pueda hacer todo lo posible por hacer explícita esta relación (motivación), la profesionalidad no es responsabilidad del empresario ni del jefe, cada uno debe traérsela puesta cuando viene a trabajar.

En gran manera es un aspecto cultural; en Alemania es normal que tus padres, abuelos e incluso bisabuelos hayan trabajado en ambientes de empresa y existe el convencimiento de que lo que más condiciona tu vida es como de buen profesional seas. Esto facilita enormemente la eficiencia del trabajo en grupo.

La cruz de la moneda es que en los países con baja tradición empresarial existe la creencia de que tu futuro depende del círculo de relaciones al que pertenezcas o en el que te integres. Lo que se valora sobretodo es la confianza y fidelidad personal. Tu futuro dependerá de esto más que de tu desempeño profesional.

También se puede observar que las personas que más esfuerzo han dedicado a su formación son las que suelen valorar más el poder desarrollar su profesión. De aquí el problema de desmotivación que puede ocasionar la sobrecualificación para un determinado puesto, el que personas con un perfil técnico no se sientan bien realizando actividades comerciales o que nuestros titulados puedan ser objeto de abuso por muchos empresarios sin escrúpulos.

También nos podemos encontrar que ante determinados cambios en la vida p.e. cercanía a la jubilación, enfermedad, cambios familiares, etc, la escala de importancia de las cosas se trastoca y el trabajo (o más bien éste en particular) pierde relevancia o incluso se enfrenta a nuevos deseos. Lo lógico en este momento es hacer un nuevo planteamiento profesional que satisfaga nuestros nuevos motivadores pero no es infrecuente que lo mantengamos y entremos en una espiral de pobre desempeño que acaba con la confianza del jefe y con la autoestima del propio trabajador.

Pero ojo; ser un buen profesional no implica que automáticamente te sientas comprometido con la empresa.

El que te sientas comprometido con la empresa es responsabilidad directa de tu jefe que tiene que preocuparse de que veas claramente que la empresa, su equipo y su proyecto es el entorno adecuado para que desarrolles tu proyecto de vida y trabajo.

Ahora imagínate si cada uno aporta el granito de arena que le corresponde y lo que tenemos es lo que debería ser la normalidad: “un buen profesional comprometido con su empresa”.

O incluso más, si logramos implicar a varias personas; “un equipo de buenos profesionales comprometidos con su empresa y su objetivo”.

¿Qué se les podría resistir?

Salvador Minguijón, Director Delegación Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.