PAUTAS PARA GESTIONAR EQUIPOS

Cuando nos integramos en un grupo tenemos algunas pautas de comportamiento muy interesantes.

Una de ellas es la búsqueda de un papel (rol) en el propio equipo en el que nos sintamos cómodos y nos dé pie para que nos reconozcan como miembros. Algunos asumirán roles alineados con el objetivo compartido pero no hay ninguna garantía de que, entre otros, no adoptemos el rol de rebelde con respecto a la jerarquía, el de victimismo o incluso el de mártir que, al fin y al cabo es la forma más cómoda de ser un héroe.

La estrategia más efectiva para evitar estos roles perniciosos es adelantarnos en la asignación de tal manera que nadie tenga la necesidad de hacer papeles indeseados.

Es más o menos lo que Belbin nos viene a recomendar con su catálogo de roles.

Otro fenómeno interesante y peligroso es el riesgo de formación de camarillas que tratan de influir en el liderazgo del grupo, especialmente y exponencialmente importante cuando el grupo supera las 6 personas.

La recomendación en este caso suele pasar por tratar de mantener los equipos con un estrecho margen de miembros, entre 3 y 6. Aunque claro, también podrías hacer lo mismo que con los roles; organizarlo tú antes de que surjan camarillas no deseadas.

Consideremos, por otra parte, que el juego es el mecanismo más natural de aprendizaje en los mamíferos sociales. Parece que últimamente hemos recordado esta antigua pauta renombrándola como Gamificación y términos similares.

Ahora bien, supón que tu equipo son 23 niños de primaria que tienes que integrar (sin dejar a ninguno en el camino) en un ambicioso proyecto.

Quiero que veas atentamente este video en el que Buenafuente y  Berto Romero entrevistan a César Bona; es un ejemplo de verdadera maestría en la gestión del juego, las camarillas y roles.

http://www.lasexta.com/programas/en-el-aire/entrevistas/cesar-bona-educacion-deberia-estar-encima-cualquier-grupo-politico_2015011600011.html

 

Salvador Minguijón Pérez

EL COACHING EMPRESARIAL: Un gran descubrimiento – Por Josep Massó, Socio Director de TAX

La ayuda de un profesional externo (coach) para la planificación, seguimiento y control de la gestión empresarial, supone un gran valor para el empresario.

Cuando preguntamos a los empresarios que nos indiquen cuales serian sus principales problemas, inquietudes o hasta ilusiones, en la mayoría de los casos nos encontramos con una serie de respuestas que ya conocíamos o intuíamos: impagados, financiación, falta de implicación del personal, competencia… y un largo etcétera, que no nos resulta extraño toda vez que nosotros mismos en nuestros propios despachos lo hemos sufrido igualmente.

?????????????????????????Siempre ha sido para mí una inquietud constante la gestión de mi propio despacho entendido como una empresa: la gestión de las personas, clientes, recursos y conocimientos como pilares básicos del éxito de la empresa. Y esto que parece tan obvio resulta necesario en una actividad profesional que durante muchos años se había basado únicamente en el conocimiento y el crecimiento constante dentro de un entorno en el que los márgenes de explotación permitían no dedicar muchos esfuerzos en la gestión interna: los resultados lo permitían casi todo.

Pero esto ha cambiado desde hace unos años. La competencia en nuestro sector esta rebajando los precios de nuestros honorarios, y ello nos obliga a replantearnos la forma de trabajar (tecnología), la relación con el cliente (tiempo de dedicación) e incluso con nuestros colaboradores (retribución basada en la producción). Todo ello en un entorno en el que las distintas Administraciones Públicas se encuentran mejor preparadas en tecnología e información, exigiendo de nuestro despacho una constante mejora en la calidad de nuestros servicios.

Y es en este punto donde descubrí el “Coaching Empresarial” que resulta de aplicación tanto para la propia gestión de nuestros despachos, así como para iniciar una nueva oferta de servicios para nuestros clientes. Últimamente nos referimos a la necesidad de ofrecer a nuestro clientes “valor añadido” en nuestros servicios, para desmarcarnos o diferenciarnos de aquellos despachos que únicamente ofrecen las denominadas “comoditis”, tramitaciones básicas de declaraciones tributarias, seguros sociales y obligaciones formales que cada día se valoran menos.

Mediante el Coaching Empresarial podemos aportar a las empresas los siguientes beneficios:

  • Lograr los resultados deseados en lugar de buenas excusas.
  • Dar a la empresa o equipo de trabajo un claro rumbo hacia la efectividad.
  • Descubrir y aprovechar los recursos personales y/o profesionales latentes en cada uno.
  • Establecer un plan para llevar a cabo los objetivos y poder accionar con efectividad hacia ellos.
  • Aprender a transformar los problemas en oportunidades.
  • Utilizar adecuadamente la comunicación y producir cambios en la conducta personal.

El Coaching Empresarial nos permitirá afianzar la fidelización de nuestro cliente, aportándole soluciones a sus problemas y generando este “valor añadido” a nuestros servicios actuales.

Josep Massó

Socio director de TAX, cliente de Impulso Coaching de Negocios.

Tu equipo de trabajo se debe asentar sobre…

Quizás es conveniente empezar por el principio; cuando hablo de sentimiento de equipo me refiero al hecho de que un grupo de personas se alegren o se entristezcan de los logros del equipo y/o de los individuales de cada uno de miembros.

La pregunta de la prueba del algodón es “si algún miembro de tu equipo fracasa, los demás ¿se sienten mal?” Si la respuesta es afirmativa tienes un equipo. Si no lo es, lo que tienes es un grupo de colaboradores.

Esta empatía es la que les motiva a estar dispuestos a ayudarse de forma altruista, muy frecuentemente poniendo en ello mayor esfuerzo que si fuese algo que les beneficiase a ellos mismos.

Una segunda pasada de la prueba del algodón es “si algún miembro de tu equipo tiene éxito, los demás ¿se sienten bien?”, donde una respuesta afirmativa mostraría que tu gente tiene un alto grado de madurez.

En la empresa, cuando hablamos de crear un espíritu de trabajo en equipo, lo primero que se nos ocurre es buscar un objetivo, visión, problema, etc. común que nos sirva de elemento de cohesión. Aquí me permito hacer un inciso para recalcar (siempre que hablo de esto, lo hago) lo importante que es resistirnos a la tentación de recurrir a la figura del enemigo común; es manipulativa y tarde o temprano se volverá contra nosotros.

Pero hay algo mucho más fundamental que el elemento de cohesión; los propios miembros sobre los que se asienta el equipo.

En primer lugar, es básico que sean personas equilibradas, con un buen conocimiento y dominio de sus propias emociones y buenos hábitos de trabajo. Nada peor para tu vida y desempeño profesional que estar rodeado de amargados. Las emociones, tanto buenas como malas, no solo se contagian, sino que en un grupo se amplifican como si fuese una epidemia de gripe.

Y en segundo lugar, que sean capaces de empatizar con sus compañeros y, no solo respetar las diferencias motivacionales y de creencias sino ser conscientes de que, al igual que para identificar el volumen necesitamos dos ojos, podemos identificar la realidad tanto mejor cuantos más puntos de vista y más diferentes tengamos. Es decir, un escrupuloso RESPETO y reconocimiento de que la pluralidad de visiones es un tesoro para cada uno de nosotros.

Sobre unos buenos cimientos es fácil construir un equipo, aunque no nos debemos olvidar que nuestro edificio está siempre renovándose y que constantemente deberemos fomentar la madurez de las personas de nuestro equipo para que nuestra base sea más solida y podamos aguantar mejor los avatares que nos esperan.

¿Hay personas sobre las que no se puede construir un equipo? Si, las hay.

¿Cómo las detecto? Aplicando el principio de Henry Ford “Tanto si piensas que puedes como si piensas que no, siempre tienes razón”. Es decir, salvo excepciones patológicas, la pelota está en tu tejado, puedes hacer equipo con cualquier persona si estás dispuesto a poner toda la carne necesaria en el asador. Si no, más vale que busques otra cimentación porque a la larga esto es lo que va a limitar tu propia capacidad de desarrollo.

¿Y entonces? Conoce y cultiva a tu gente independientemente de cuáles sean tus objetivos. Nada te va a ayudar más a conseguirlos que este proceso continuo.

Te invito a que veas este video “Consigue un equipo eficaz y comprometido con tu empresa.”

Salvador Minguijón.

¿ QUIÉN NOS DICE CUÁNTO PODEMOS VENDER ?

Ya debes saber cuáles son tus objetivos de ventas para este año…
Es seguro que para llegar a un sitio (objetivos de ventas) primero debemos conocer cuál es nuestro destino. Lo tenemos interiorizado, por eso tenemos una idea de cuál es la facturación que deseamos para este año.

Seguro que NO nos hemos fijado como objetivo facturar el doble que el año pasado. Hemos creído más realista “facturar algo más que el año pasado, entre un 10 o un 15% estaría bien”. “Sería genial alcanzar a las cifras de hace 5 años…. Bueno eso es prácticamente imposible, los buenos tiempos han quedado atrás…”

¿Por qué?

Tendemos a analizar las ventas como un hecho aislado, como un fin en sí mismo. Las ventas no son el principio de nada en una empresa sino ¡justo el final!

Por lo tanto, para aumentar las ventas en una empresa debemos analizar una serie de parámetros y fijarnos una serie de objetivos que nos lleven a una cifra de ventas:

¿Qué tipo de ventaja competitiva tienes? ¿Es realmente una ventaja competitiva? ¿La estás explotando realmente?

¿Sabes quién es tu competencia? ¿Has pensado en qué eres mejor?

¿Se lo comunicas al mercado? ¿A todo el mercado, o sólo al que te pregunta?

¿Comunicas en lo que eres mejor o comunicas algo que te gusta de tu empresa pero que quizás no sea lo que el mercado considera relevante?

¿Tu equipo sabe en qué sois los mejores?

¿Cuántos tipos de clientes tienes? ¿Has pensado qué les vas a ofrecer este año?

¿Quiénes son tus mejores clientes? ¿Qué porcentaje de la facturación global representan?

¿Cuánto tiempo les dedicas a ellos con respecto al 50% de tus peores clientes? ¿Por qué?

¿Tus comerciales gestionan un territorio, un número de clientes, una serie de productos? ¿Es esa la manera más rentable? ¿Por qué?

¿Te acuerdas de la cifra de ventas?

A estas alturas ya debería haber pasado a un segundo plano o, por lo menos, no ser la única incógnita a la que dar respuesta.

Las preguntas que debemos hacernos son casi siempre las mismas para cada empresa, cambia la idiosincrasia de cada una y, obviamente, las respuestas. Lo importante es reconocer que sólo si nos hacemos ese tipo preguntas podremos tener un control sobre nuestras ventas y, por ende, de nuestra empresa y no ser una cometa que vuela en función de si hay o no viento.

¡Mucha suerte!

Gonzalo Martín.

Coach Delegación Zaragoza.

La PYME, abandonada a su suerte.

Hinchando la burbuja del emprendedor y pinchando el globo del pequeño empresario.

No lo puedo remediar; me produce cierta desazón el esfuerzo de nuestros gobiernos en lanzarnos a emprender aprovechando la “motivación” que supone un nivel alto de paro y una baja tasa de cobertura del desempleo.

No es muy diferente del pasado empeño (fomentado también por facilidades fiscales a todas las partes implicadas) en que todos comprásemos un piso…¡¡O dos!!

Las consecuencias son similares, la mayoría de los nuevos emprendedores perderán sus ahorros y quedarán con deudas familiares o sin amistades después de haber trabajado como esclavos durante unos meses o años.

Mientras tanto, en una actitud ultra liberal (difícil de entender si no fuese porque Ángela Merkel vivió su infancia y juventud bajo un régimen comunista burocrático y desastroso y que su política se está aplicando a 2.000 km de distancia) hemos dejado caer, y continuamos haciéndolo, a multitud de pequeñas empresas que eran perfectamente viables si se les hubiese dado el apoyo financiero, de adaptación a la nuevas circunstancias, de estabilidad legal, etc. necesario. En algunos casos, los más dolorosos, si las administraciones simplemente hubiesen cumplido con sus compromisos de pago.

Si uno de los problemas que tienen las PYMES españolas es su reducido tamaño, las consecuencias de las políticas que se están aplicando es que continúan cayendo el número de las que tienen asalariados y son sustituidas por microempresas sin personal. No olvidemos que el 99,88 % (2013) de las empresas españolas son PYMES, es decir, prácticamente todo nuestro tejido empresarial.

Yo creo que si hubiese habido una política de apoyo similar a la de EEUU, nuestro paro habría saltado, debido al estallido de la burbuja inmobiliaria, de los 2 millones que teníamos en el 2007 hasta los 3,5 millones que alcanzamos a mediados del 2009. Pero es que estamos en 4,5 millones… de PERSONAS QUE NO TIENEN TRABAJO, a pesar de haberse reducido drásticamente la remuneración de la fuerza laboral.

Las debilidades no son tanto la financiación y la flexibilidad laboral, sino especialmente culturales. En gran parte debidas a los hábitos adquiridos (o no desarrollados) durante una década de crecimiento sostenido que nos permitía avanzar si éramos capaces de, simplemente, mantenernos a flote.

Mi experiencia trabajando directamente con las empresas es que la mayoría, que cuentan con años de existencia, pueden reconducirse sin grandes problemas apoyándose en las habilidades que ya tienen consolidadas y depurando mínimamente sus puntos débiles y que esto resulta, además, rápido y fácil.

Salvador Minguijón.

¿Tiene tu empresa perfil para hacer un proceso de Coaching de Negocios?

En algunas ocasiones visitando a empresarios para presentar como trabajamos el coaching a través del dueño o gerente de la empresa me encuentro con la respuesta de “No necesitamos coaching porque ya trabajamos bien, nos va bien con lo que hacemos”

Sinceramente estoy segura de que es en estos casos cuando realmente el coaching tiene mejores resultados pero no puedo ni quiero persuadir a nadie de algo que realmente no cree en ello. Como en  otras muchas cosas en esta vida  para hacer coaching tienes que estar totalmente convencido, en caso contrario está encaminado al fracaso, y en Impulso queremos que trabajar con nosotros sea garantía de éxito seguro.

Sin embargo sí te puedo poner ejemplos de personajes que han hecho coaching y estoy segura de  que hacen las cosas bien,  Nelson Mandela, André Agassi. Donald Trump, Madonna, Oprah Winfrey, Rafael Nadal, Obama, Donna Karan, Julia Roberts, Bill Clinton entre otros muchos.

¿Por qué hacen coaching estas personalidades? En este enlace tienes la respuesta, nos la da Eric Schmidt, que por cierto, él también tuvo un Coach.

https://www.youtube.com/watch?v=3TYhHH_MquY[/embed]</p>

En este momento un entorno altamente competitivo y cambiante obliga a las empresas a renovarse continuamente y formar más que nunca a los trabajadores. Un equipo que tenga un gran conocimiento de sí mismo, personas con una profunda inteligencia emocional que sepan gestionar emociones e inquietudes. Un equipo que dé el  100% en su trabajo.

Por lo tanto el perfil de empresarios puede ser:

1.- Empresarios que están creciendo de forma muy rápida y necesitan tener de nuevo la empresa más controlada y organizada.

2.- Empresarios que antes les compraban y ahora tienen que ponerse a vender.

3.- Empresas que han tenido que reducir personal y se encuentra con un equipo desmotivado y a veces con miedo.

4.- Empresarios que saben lo que tienen que hacer pero en muchos casos les falta medios y herramientas.

5.- Empresarios que saben que tienen que hacer y cómo hacerlo, pero el día a día no le permite ponerlo en práctica y necesitan a alguien que les controle y les motive.

6.- Empresarios que lo que buscan es un acompañamiento de alguien que le confirme lo que él ya ha decidido. Un apoyo que les da más seguridad y confianza.

7.- Empresas con varios socios que poco a poco han empezado a distanciarse de su meta y quieren volver a remar juntos y en la misma dirección.

8.- Gerentes o dueños de negocios que quieren empezar a delegar más y dedicarse ellos a tomar decisiones.

9.- Empresas familiares, por poner un ejemplo planes de sucesión.

10.- Todo aquel que quiera mejorar aún más. Aquel que quiera seguir teniendo PASIÓN por su empresa.

Permíteme que te cuente un ejemplo real. Hace un par de semanas impartí un taller de “Como ser equipo y no grupo” en una empresa de Derio.

El taller salió estupendamente gracias a que todos estaban muy comprometidos con la empresa y fueron al taller con buena actitud y ganas de aprender. Cada asistente estaba totalmente convencido de la necesidad de dar un 100% todos los días en el trabajo. Eran además personas con ganas de mejorar. Hablamos de la zona de confort y todos anotaron en sus cuadernos como podían aplicarlo en su trabajo, en su día a día.

La empresa funciona bien. Las ventas son buenas y gracias al buen servicio han conseguido fidelizar un número importante de clientes, clientes fieles que además les referencian seguros de que la empresa no les va a dejar en mal lugar.

Después del taller me quede un rato hablando con Amaia y Carlos, dueños de la empresa.

Amaia y Carlos están muy comprometidos con su gente. Los dos aportan mucho valor con su alegría, entusiasmo y trabajo.

Sin embargo, Amaia está algo preocupada por Carlos. Ella piensa que él asume muchas tareas que podría delegar. Como consecuencia Carlos trabaja demasiadas horas y siente que está todo el día apagando fuegos. Amaia sabe que eso acaba pasando factura y quiere saber si el liderazgo podría ayudar en esta situación.

Carlos está de acuerdo. Es consciente de que tiene que aprender a delegar más. Cree en sus trabajadores, sabe que se esfuerzan que trabajan bien, y que  quieren mejorar. Se pregunta cómo podría  ayudarles más en su desarrollo profesional, sacar y relucir  el talento de cada uno de ellos. Además aunque muchas tareas que comienza las deja a medias, sin acabar. Eso es algo que está dispuesto a trabajarlo para que no sea así.

Los dos tienes perfiles muy parecidos. Son perfiles enfocados en las relaciones y en las personas. Tienen entusiasmo, imaginación y visión. Son asertivos y han conseguido con ello un buen ambiente en la oficina, quizás comenta Amaia nos falta algo de exigencia con ellos, creo que no aprovechamos todo su potencial

Amaia y Carlos han decidido en el taller trabajar el liderazgo tanto en su vida profesional como laboral. Están dispuestos a soltar tareas para que ellos puedan disponer de más tiempo para pensar sobre su empresa y tomar decisiones.

“En definitiva Meritxell, estamos contentos con los resultados de nuestra empresa, pero creo que podemos hacerlo mucho mejor”

“Si nuestro equipo está dispuesto a salir de su zona de confort, nosotros también” termina Carlos con una gran sonrisa.

Solo me queda una frase, que aprendí de una gran persona y un gran Coach, Ramón Gaztelu

“¿Cuando empezamos?”

 

Meritxell Jimenez-Eguizabal

Directora comercial – Zona Norte

Impulso Coaching de Negocios S.L

¿SU EQUIPO NO ESTÁ MOTIVADO?

Tenga usted por seguro que ES POR SU CULPA. Y ¡No por no saberles motivar!, sino ¡POR HABERLES SELECCIONADO MAL!

La principal fuente de motivación es la AUTOMOTIVACIÓN es decir, la capacidad de cada individuo por luchar por lo que quiere conseguir.

Y la automotivación ES UNA ACTITUD VOLUNTARIA. Salvo patologías, tratables hoy en día en la mayoría de los casos, cada persona tiene la capacidad de elegir entre agarrar el toro de su futuro por los cuernos o liberarse de esta responsabilidad achacando su situación a factores externos …crisis …Rajoy ….Bancos …Merkel … Corrupción…mi Jefe ..mi Mujer/Marido …etc.

¡¡ Realmente NOS LO PONEN FÁCIL!!

Así que, en el tema de la motivación, SU TRABAJADOR DEBE APORTAR EL 80%. Usted tiene la obligación de cuidar y cultivar lo que aporta el trabajador y aportar el otro 20% que falta.

¿CÓMO APORTAR EL OTRO 20%?

A corto plazo, reconociendo y premiando. A medio plazo, dando autonomía y cancha a la gente para que se desarrolle. A largo plazo, vigilando que las proyección de vida de su gente sean compatibles con el desarrollo de la empresa.

¿CÓMO CUIDAR EL 80 % QUE APORTA EL TRABAJADOR?

Regándolo y alimentándolo periódicamente. NO PODAR, salvo en ramas incipientes y periféricas.

Puedes inscribirte en el taller que impartiremos el próximo día 14 de noviembre, viernes, y tendrás un plan de actuación para ponerlo en práctica entre los miembros de tu organización. MÁS INFORMACIÓN

Salvador Minguijón

Planificación, fórmula para el éxito de tu negocio.

Salvador Minguijón compara dos casos de éxito y explica las soluciones de gestión aplicada en cada uno de ellos:

1- Planificación

2- Control

3- Liderazgo

4- Trabajo sistemático

5- Delegación

En Impulso Coaching de Negocios te ayudamos a que definas y alcances tus objetivos empresariales.

LIDERA CON ÉXITO TU EQUIPO COMERCIAL

Salvador Minguijón nos describe acertadamente la vida de un equipo de ventas, la necesidad de un líder que apoye, ayude y guíe al equipo, tanto en su labor diaria como en la definición de objetivos, y cómo el coaching de negocios interviene para que consigan el éxito

ESTO TE LO TIENES QUE MIRAR….

Era la recomendación de un empresario a un colega que había estado todo el verano trabajando frenéticamente.

Y tenía razón; gran parte de nuestra vida discurre entre una paralización o huida ante las cosas que tenemos miedo y un frenesí por las pasiones que nos arrastran. Estas últimas son muy prácticas pero si no las controlamos es muy fácil que no nos lleven en la dirección correcta…

¿Qué sucede cuando tu impulso por desarrollar el negocio supera ampliamente tu motivación por disfrutar de la vida familiar, vacaciones, etc? ¿Y si resulta que esto último es precisamente una de las cosas que más valoras en tu vida?

Pues lo que pasa es que cuando un amigo te dice “esto te lo tienes que mirar” te quedas helado, especialmente cuando te das cuenta de que no te va a resultar fácil cambiar de actitud.

Steve Jobs en su famosa conferencia de Standford nos relataba como, el saber que iba a morir pronto, era la herramienta más importante que había encontrado para tomar las grandes decisiones de su vida; es el patrón que le ayudó a darle a cada cosa su verdadera dimensión.

Jobs era un apasionado por la creatividad y los negocios, el resto de cosas, incluida una de sus hija, estaban en un plano muy inferior. Si no hubiese tenido cáncer y el tiempo necesario para cambiar su relación con el mundo, la imagen que nos hubiese dejado no distaría mucho de la de un obseso de la tecnología y los negocios sin vida privada ni la más mínima empatía.

“Mirártelo” significa exactamente eso, someterte a un examen para identificar cuáles son tus motivaciones, esas cosas que siempre, siempre, haces y, además, lo haces bien, y en qué temas tu motivación es baja, es decir las cosas que postergas o no te preocupas de promover.

Si esto te genera algún problema, el hecho mismo de que seas consciente ya es un primer paso importante. No te engañes, no es nada fácil solucionarlo de raíz, ni mantener una voluntad de hierro que te ayude a controlarlo, pero a través de determinados hábitos y habilidades puedes aprovechar el empuje de tus pasiones sin tener que pagarlo en tu calidad de vida.

Salvador Minguijón (coach de negocios).