2017 SE ACABA, ¿Has alcanzado tus objetivos empresariales?

Cuando empieza una nueva temporada debes plantearte si vas por el buen camino o debes tomar medidas para hacer una correcta pre-temporada. Pronto comenzará 2018 y es urgente asentar las bases para un nuevo año con mejores resultados.

Esto no es tarea fácil. En Impulso te ofrecemos la oportunidad de reunirnos contigo para definir tus objetivos reales y diseñar un plan para conseguirlos.

¿Por qué?

  • Porque queremos que compruebes el valor que aportamos ya en muchas empresas. Sin compromisos ni venta.
  • Porque el capital humano es el mayor valor de una empresa. Y es en ti o en tu gente en la que nos centramos para conseguir el máximo potencial y rendimiento.

¿Qué obtendrás?

  • Una visión clara de lo que quieres obtener en los próximos meses y un boceto de plan de trabajo para lograrlo.

 ¿Para quién es?

  • Propietarios de empresas de entre 8 y 50 trabajadores.
  • Directores Generales o Directores Comerciales o Responsables de Unidad de empresas de más de 50 trabajadores.

Si tras la sesión quieres más información, estaremos encantados de ayudarte. Además nuestras actividades realizadas por personal laboral pueden ser bonificadas por la Fundación Estatal.

 Es mucho más eficaz desarrollar pequeñas acciones en la dirección correcta que grandes actuaciones sin tener un objetivo claro y concreto. ¿Sabes discernir esas acciones en tu empresa y luego introducirlas en tu proyecto empresarial? Nosotros te podemos ayudar.

Contacta ahora con la delegación de Impulso en Zaragoza y te reservaremos una fecha para reunirnos contigo amparogimeno@impulsocoach.com

¿Tu empresa es como un equipo de benjamines?

Sábado por la mañana, suena el despertador temprano, arriba, a Juan le toca el partido de futbol semanal de su hijo pequeño, que pereza, mira por la ventana, al menos no llueve e incluso parece que el día va a ser agradable, menos mal. Parecía un sábado como otros desde que comenzó el curso, pero en esta ocasión sucedieron cosas diferentes que hicieron que Juan se replanteara algunos aspectos que habían pasado ocultos.

Lo normal es estos casos es compartir tertulia con otros padres y madres con los que te ves habitualmente, pero en esta ocasión uno de los niños acudió con su abuelo porque sus padres se habían escapado de fin de semana (… que tiempos aquellos …) y eso añadía un elemento de novedad a la mañana.

Durante el partido sucedió lo habitual en todos estos casos, comentarios de las jugadas, de los chicos, del entrenador, del árbitro, de los políticos (evitaré reproducir aquí las expresiones que sobre ellos se podían oír), de cómo arreglar el mundo … pero cuando acabó y estaban esperando a que los chicos se cambiaran para volver para casa, el abuelo que iba por primera vez dijo:

“Cómo me alegro de haber venido, que recuerdos”.

“¿Sí?, terció Juan, “¿de cuándo usted venía con sus hijos?”.

“No”, respondió él, “en mi época los padres no íbamos a los partidos, de lo que no me siento orgulloso, pero era así. Me trae recuerdos de una de las empresas en las que trabajé, que, por desgracia cerró, pero de la que guardo un buen recuerdo de cuando iba bien”.

“¿¿????”, cara de sorpresa de Juan que rápidamente detectó su compañero de charla.

“Sí, sucedía lo mismo que hemos visto hoy, bastante desorganización,

–  aquí cada chico corre detrás del balón como se le ocurre, allí cada uno trabajaba de ese modo,

   – hemos visto a un tipo dando voces desesperado intentando organizar un poco todo eso y en mi empresa pasaba lo mismo prácticamente en todos los departamentos,

     –  hoy todos estábamos de acuerdo que la culpa de ir perdiendo era del árbitro, en la empresa a la que me refiero era del director que nunca aparecía,

    –  no he visto en momento alguno que el entrenador reuniera a los chicos y planificara el partido, allí no existían reuniones y si las había era un gallinero (supongo que por eso el entrenador no les ha reunido),

    –  hoy el chico que no estaba en el campo estaba jugando bien en el banquillo con un amigo, bien dando patadas a un balón por ahí atrás, pero no estaba pendiente del juego, en mi empresa cada uno prestaba atención a lo suyo, pero no a lo de los demás …

    –  en mi empresa no existía planificación alguna, ni presupuestaria ni de objetivos de corto, cada día apagábamos un fuego, por lo que me ha dicho un padre en este equipo sucede lo mismo, no se ha planificado la temporada ni las convocatorias, todo se improvisa”.

“Ja, ja, ja …” rió con fuerza Juan “visto así tiene usted mucha razón, nunca se me habría ocurrido hacer esa comparación, pero es cierto que muchas empresas parecen un equipo de fútbol de benjamines en su organización”.

“Sí, lo triste es que este equipo de benjamines irá mejorando con el tiempo y cuando lleguen a juveniles ya verás como estarán mucho más organizados, ya correrán por zonas y cubriéndose unos a otros, se planificará la temporada, el entrenador les reunirá y les explicará cada partido, quien no juegue estará en el banquillo siguiendo el partido, etc,  pero esas empresas a las que te refieres, si sobreviven, en cinco años estarán igual que ahora”.

“Me ha dicho usted que su empresa cerró, ¿no?

“Sí, así es y fue una pena, estaba formada por un grupo de gente muy capaz, muy humano, muy válido y la idea de empresa era buena. Lo cierto es que visto desde hoy fue muy triste y todo por no haber sabido parar a tiempo, detectar desajustes, planificar y corregir aquello, hubiéramos sido una bomba si lo hubiéramos realizado. Yo encontré trabajo rápido y no me puedo quejar, pero hubo personas que lo pasaron muy mal y que su vida empeoró de manera notable”.

“Y realmente, ¿usted cree que aquello hubiera tenido remedio?”

“Sin duda, no teníamos una enfermedad grave, solo desajustes y falta de foco, pero aquello fue degenerando y murió, como otras muchas más”.

Aquella conversación le dejó a Juan una mezcla extraña de preocupación y optimismo. Por un lado le hizo pensar que su empresa era un poco como el equipo de futbol de su hijo, pero por otro se percató de que con las herramientas adecuadas podía evolucionar hacia ese equipo de juveniles, organizado, eficiente y eficaz.

Cuando jugaban en casa, habitualmente los padres iban con los chicos a tomar un aperitivo en lo que denominaban “confraternización del equipo”, aquel día Juan decidió saltarse el protocolo e ir directo a casa, la conversación con Mariano, así se llamaba el abuelo del compañero de su hijo, le había llegado hondo en su interior y quería leer alguno de esos viejos libros de gestión que guardaba en su biblioteca porque el mismo lunes iba a provocar importantes cambios en el departamento que dirigía y tenía que comentarlo con su jefe.

¿Y a ti, la comparativa de Mariano te recuerda algunos aspectos en tu empresa?. Existen muchas que funcionan guiadas por los acontecimientos, sin una planificación clara, sin un destino elegido, sencillamente donde nos lleve el viento, que tarde o temprano es a los acantilados.

Si hay algo que te ha resultado familiar te recomiendo que saques unas horas y las dediques a pensar y decidir el destino que quieres para tu empresa, si puede ser acompañado por un profesional mejor, posteriormente hagas un diagnóstico de disfunciones para evitar que degeneren en enfermedades y comiences a tomar acción cuanto antes, será la mejor inversión en tiempo que puedas hacer para tu negocio, de verdad que funcionar como un equipo juvenil no es tan complejo si pones los medios adecuados y no te imaginas cómo cambia el cuento …

Santiago Torre – Socio Coach Impulso Coaching de Negocios.

PLANIFICAR, SISTEMATIZAR Y DELEGAR EN LA PEQUEÑA/MICRO EMPRESA.

Hay miles de excelentes publicaciones que nos hablan de como planificar, sistematizar o delegar en un negocio. El problema es que la mayoría de estas propuestas chirrían mucho cuando las tratamos de aplicar a empresas con menos de 50 trabajadores y facturación por debajo de 10 millones.

El personal de nuestras pequeñas empresas es multifunción, tiene que asumir un cierto papel de bombero (sin pasarse, claro está) y no puede permitirse el lujo de soportar un sistema excesivamente burocrático.

Nuestra supervivencia depende de nuestra flexibilidad porque ante cualquier oferta que se pueda estandarizar la mediana y gran empresa siempre puede ser más competitiva. Y exactamente igual que estas empresas se esfuerzan en ser más flexibles (p. ej. botes de COCACOLA con tu nombre o ropa de ADIDAS con diseño personalizado) a la pequeñas no nos queda más remedio que luchar por ser más eficientes.

Y esto pasa obligatoriamente por Planificar, Sistematizar y Delegar más y mejor.

Un buen ejemplo es San Lamberto 2000, con la que tenemos el placer de colaborar desde hace un tiempo. Es una empresa familiar con más de 50 años de historia y una de las líderes en el suministro de productos de hostelería en Aragón donde siempre ha destacado por su orientación al cliente y a la calidad.

Hace dos años, tras haber superado la crisis a costa de un gran esfuerzo e implicación personal, decidieron emprender el camino que les debía llevar a mejorar su efectividad (alcanzar los objetivos) y eficiencia (rentabilizar los recursos).

Para hacerlo sabían el QUÉ debían hacer: aclarar responsabilidades, definir pautas de trabajo, fijar objetivos, seguirlos, etc.

Pero, ¿CÓMO?  ¿De dónde sacarían el tiempo para hacerlo sin causar perturbación en la operativa diaria? ¿Qué nuevos problemas se iban a generar? ¿Sería posible cambiar los hábitos del personal? …

Pues para empezar…… EMPEZANDO….e ir aplicando a cada área un proceso de:
Planificar, definiendo objetivos, prioridades, fases, etc.
        – Establecer un sistema de control de los objetivos.
        – Mover la voluntad de los miembros del área (lo que llamamos liderar).
        – Sistematizar las fases claves y críticas del área.
        – Delegar eficazmente.
Siguiendo los pasos que expondremos detalladamente en la próxima jornada que impartiremos en IBERCIDE el viernes, día 20: “SISTEMATIZAR LA EMPRESA. La forma correcta de trabajar.” (MÁS INFORMACIÓN)

En dos años SAN LAMBERTO 2000 ha cambiado casi la totalidad de su organización y operativa, mejorado su ambiente de trabajo, el desempeño profesional de sus integrantes, el servicio al cliente y los resultados sin haber recurrido a ningún sobreesfuerzo o exceso de autoridad.

Tienen meridianamente claro que la organización de la empresa es como un Fórmula 1 que hay que ir mejorando carrera a carrera y que su continua evolución es una enorme ventaja competitiva.

Podemos hacernos una idea de hasta qué punto esto es así al observar la tarjeta de visita del jefe de operaciones; en ella figura “Responsable de procedimientos internos”. Significativo ¿verdad?

Esta nueva orientación complementa a la perfección su vocación de servicio al cliente dotándola de nuevos niveles de versatilidad y estabilidad.

En un acto de generosidad que le agradecemos profundamente, ha aceptado nuestra invitación para hacernos partícipes de su experiencia y responder a vuestras dudas, cuestiones o preocupaciones desde el punto de vista del empresario/directivo en el próximo taller que impartiremos en Ibercide.

Si crees que debes reorganizar tu empresa no puedes perderte esta oportunidad.

La inscripción es gratuita pero debes reservar tu plaza en:

IBERCIDE el viernes, día 20: “SISTEMATIZAR LA EMPRESA. La forma correcta de trabajar.” (PROGRAMA E INSCRIPCIÓN)

TE ESPERAMOS.

Salvador Minguijón.

Como revertir una actitud laboral (o política) conflictiva.

Recientemente un cliente reflexionaba sobre cómo había logrado pasar de una situación crítica con los representantes sindicales a crear un ambiente de trabajo relajado y ejemplarmente colaborativo y productivo. Una verdadera revolución cultural implantada en poco más de un año con unos resultados empresariales por encima de cualquier expectativa por optimista que fuese.

Es posible que su análisis no sea extrapolable a todos los casos (¿o quizás si?) pero le he pedido permiso para compartirlo porque creo que es un testimonio muy valioso.

“En cuanto a …., yo puedo hablar de lo que aquí hemos vivido y que podría resumirse de la siguiente manera:

En primer lugar hay que entender y asumir que se ha creado un muro entre ambas  partes, este se ha ido formando poco a poco, y la escalada del conflicto ha ido creciendo.

¿Cómo se ha ido formando este muro? pues ambas partes han contribuido a hacerlo poniendo cada uno su ladrillo. Seguro que cada uno tiene su parte de responsabilidad.

En un primer momento, el conflicto existe pero no se manifiesta, y después va pasando de una cierta incomodidad a la tensión, a partir de ahí la comunicación entre las partes se cambia, se hace prácticamente nula.

Cada uno nos posicionamos en una parte de la mesa y comienzan las hostilidades. Cada parte empieza a interiorizar su rol y comienza a tener actitudes estereotipadas (Empresario enemigo del sindicato).
Sigue creciendo la hostilidad y esta ofuscación nos lleva a tener una comprensión inadecuada de las situaciones, y ya el muro que nos separa está muy alto y lo rematamos con actitudes agresivas, ya está dinamitada la relación: “conmigo o contra mí”.

Hay que romper este muro y no va a ser fácil, para lo cual deberemos intentar comenzar a desmontarlo poco a poco.

1- Reconocer la existencia del conflicto, parece obvio, pero con las relaciones tan rotas requiere de un gran esfuerzo por ambas partes, hay que asumir que la existencia de conflictos no mana por sí misma, sino que es una oportunidad de aunar varios intereses y clarificar expectativas. Debemos de olvidar los rencores existentes y mirar hacia el futuro y no estar siempre viviendo en el pasado, los problemas enquistados etc. …

manos2-  Realizar un análisis objetivo de la situación, lo que implica  reconocer distintos puntos de vista.

3- Por acción, omisión, presunción….. por muchos motivos tú (nosotros) has aportado algo a esta situación. Hay que identificarlo, reconocerlo y corregirlo.

4- Gestionar la diversidad, elegir una estrategia en la que todas las partes se puedan sentir representadas.
Para ello hay que cambiar la comunicación (intentar que las reuniones sean constructivas, valorando diferentes alternativas), el tono debe ser diferente, tenemos que  romper los estereotipos, obviar lo negativo y buscar un punto de encuentro (que seguro que lo hay) y trabajar sobre él, congratularse ambas partes por los puntos de encuentro, favorecer el famoso win-win, (todos ganamos).

Bueno creo que me he enrollado demasiado…………….pero, como he dicho al principio, ha sido nuestra experiencia.”

Para mí, este testimonio, es la constatación de que un líder debe, en primer lugar, liderarse a sí mismo. Tienes que ser:

– Capaz de hacer una introspección y entender que es lo que le está llevando a tener determinadas actitudes.

– Ser suficientemente honesto como para juzgar si estas actitudes le está llevando a donde él quiere o debe ir.

– Tener el enorme valor de corregirlas.

Reflexionar- Ser honesto- Ser valiente

Fácil, ¿verdad? Pero entonces ¿cómo es posible que nos resulte tan complicado?

Pues en primer lugar porque tenemos muchos mecanismos neurológicos que nos llevan a tener inequívocamente identificados a nuestros enemigos y a estar atentos para interpretar las amenazas que suponen el más mínimo de sus gestos.

En segundo lugar porque esta visión la compartimos con todo nuestro equipo, con el cual nos sentimos comprometidos para luchar contra el enemigo común, reforzando el odio y no cediendo en ninguna batalla.

Por ello es difícil empezar a hacer un cambio de este tipo sin apoyo y más difícil todavía es que esta ayuda la recibamos de nuestro propio entorno, que estarán tan bloqueados como nosotros mismos.

Si tienes un problema de bipolarización en la empresa no lo pienses mucho; busca alguien que, por lo menos, te ayude a identificar lo que está pasando, preferentemente un buen profesional que no tenga la presión de mantener tu amistad u otros intereses que le lleven a refrendar tu propia visión.

Salvador Minguijón.

¿Tiene tu empresa perfil para hacer un proceso de Coaching de Negocios?

En algunas ocasiones visitando a empresarios para presentar como trabajamos el coaching a través del dueño o gerente de la empresa me encuentro con la respuesta de “No necesitamos coaching porque ya trabajamos bien, nos va bien con lo que hacemos”

Sinceramente estoy segura de que es en estos casos cuando realmente el coaching tiene mejores resultados pero no puedo ni quiero persuadir a nadie de algo que realmente no cree en ello. Como en  otras muchas cosas en esta vida  para hacer coaching tienes que estar totalmente convencido, en caso contrario está encaminado al fracaso, y en Impulso queremos que trabajar con nosotros sea garantía de éxito seguro.

Sin embargo sí te puedo poner ejemplos de personajes que han hecho coaching y estoy segura de  que hacen las cosas bien,  Nelson Mandela, André Agassi. Donald Trump, Madonna, Oprah Winfrey, Rafael Nadal, Obama, Donna Karan, Julia Roberts, Bill Clinton entre otros muchos.

¿Por qué hacen coaching estas personalidades? En este enlace tienes la respuesta, nos la da Eric Schmidt, que por cierto, él también tuvo un Coach.

https://www.youtube.com/watch?v=3TYhHH_MquY[/embed]</p>

En este momento un entorno altamente competitivo y cambiante obliga a las empresas a renovarse continuamente y formar más que nunca a los trabajadores. Un equipo que tenga un gran conocimiento de sí mismo, personas con una profunda inteligencia emocional que sepan gestionar emociones e inquietudes. Un equipo que dé el  100% en su trabajo.

Por lo tanto el perfil de empresarios puede ser:

1.- Empresarios que están creciendo de forma muy rápida y necesitan tener de nuevo la empresa más controlada y organizada.

2.- Empresarios que antes les compraban y ahora tienen que ponerse a vender.

3.- Empresas que han tenido que reducir personal y se encuentra con un equipo desmotivado y a veces con miedo.

4.- Empresarios que saben lo que tienen que hacer pero en muchos casos les falta medios y herramientas.

5.- Empresarios que saben que tienen que hacer y cómo hacerlo, pero el día a día no le permite ponerlo en práctica y necesitan a alguien que les controle y les motive.

6.- Empresarios que lo que buscan es un acompañamiento de alguien que le confirme lo que él ya ha decidido. Un apoyo que les da más seguridad y confianza.

7.- Empresas con varios socios que poco a poco han empezado a distanciarse de su meta y quieren volver a remar juntos y en la misma dirección.

8.- Gerentes o dueños de negocios que quieren empezar a delegar más y dedicarse ellos a tomar decisiones.

9.- Empresas familiares, por poner un ejemplo planes de sucesión.

10.- Todo aquel que quiera mejorar aún más. Aquel que quiera seguir teniendo PASIÓN por su empresa.

Permíteme que te cuente un ejemplo real. Hace un par de semanas impartí un taller de “Como ser equipo y no grupo” en una empresa de Derio.

El taller salió estupendamente gracias a que todos estaban muy comprometidos con la empresa y fueron al taller con buena actitud y ganas de aprender. Cada asistente estaba totalmente convencido de la necesidad de dar un 100% todos los días en el trabajo. Eran además personas con ganas de mejorar. Hablamos de la zona de confort y todos anotaron en sus cuadernos como podían aplicarlo en su trabajo, en su día a día.

La empresa funciona bien. Las ventas son buenas y gracias al buen servicio han conseguido fidelizar un número importante de clientes, clientes fieles que además les referencian seguros de que la empresa no les va a dejar en mal lugar.

Después del taller me quede un rato hablando con Amaia y Carlos, dueños de la empresa.

Amaia y Carlos están muy comprometidos con su gente. Los dos aportan mucho valor con su alegría, entusiasmo y trabajo.

Sin embargo, Amaia está algo preocupada por Carlos. Ella piensa que él asume muchas tareas que podría delegar. Como consecuencia Carlos trabaja demasiadas horas y siente que está todo el día apagando fuegos. Amaia sabe que eso acaba pasando factura y quiere saber si el liderazgo podría ayudar en esta situación.

Carlos está de acuerdo. Es consciente de que tiene que aprender a delegar más. Cree en sus trabajadores, sabe que se esfuerzan que trabajan bien, y que  quieren mejorar. Se pregunta cómo podría  ayudarles más en su desarrollo profesional, sacar y relucir  el talento de cada uno de ellos. Además aunque muchas tareas que comienza las deja a medias, sin acabar. Eso es algo que está dispuesto a trabajarlo para que no sea así.

Los dos tienes perfiles muy parecidos. Son perfiles enfocados en las relaciones y en las personas. Tienen entusiasmo, imaginación y visión. Son asertivos y han conseguido con ello un buen ambiente en la oficina, quizás comenta Amaia nos falta algo de exigencia con ellos, creo que no aprovechamos todo su potencial

Amaia y Carlos han decidido en el taller trabajar el liderazgo tanto en su vida profesional como laboral. Están dispuestos a soltar tareas para que ellos puedan disponer de más tiempo para pensar sobre su empresa y tomar decisiones.

“En definitiva Meritxell, estamos contentos con los resultados de nuestra empresa, pero creo que podemos hacerlo mucho mejor”

“Si nuestro equipo está dispuesto a salir de su zona de confort, nosotros también” termina Carlos con una gran sonrisa.

Solo me queda una frase, que aprendí de una gran persona y un gran Coach, Ramón Gaztelu

“¿Cuando empezamos?”

 

Meritxell Jimenez-Eguizabal

Directora comercial – Zona Norte

Impulso Coaching de Negocios S.L

ESTO TE LO TIENES QUE MIRAR….

Era la recomendación de un empresario a un colega que había estado todo el verano trabajando frenéticamente.

Y tenía razón; gran parte de nuestra vida discurre entre una paralización o huida ante las cosas que tenemos miedo y un frenesí por las pasiones que nos arrastran. Estas últimas son muy prácticas pero si no las controlamos es muy fácil que no nos lleven en la dirección correcta…

¿Qué sucede cuando tu impulso por desarrollar el negocio supera ampliamente tu motivación por disfrutar de la vida familiar, vacaciones, etc? ¿Y si resulta que esto último es precisamente una de las cosas que más valoras en tu vida?

Pues lo que pasa es que cuando un amigo te dice “esto te lo tienes que mirar” te quedas helado, especialmente cuando te das cuenta de que no te va a resultar fácil cambiar de actitud.

Steve Jobs en su famosa conferencia de Standford nos relataba como, el saber que iba a morir pronto, era la herramienta más importante que había encontrado para tomar las grandes decisiones de su vida; es el patrón que le ayudó a darle a cada cosa su verdadera dimensión.

Jobs era un apasionado por la creatividad y los negocios, el resto de cosas, incluida una de sus hija, estaban en un plano muy inferior. Si no hubiese tenido cáncer y el tiempo necesario para cambiar su relación con el mundo, la imagen que nos hubiese dejado no distaría mucho de la de un obseso de la tecnología y los negocios sin vida privada ni la más mínima empatía.

“Mirártelo” significa exactamente eso, someterte a un examen para identificar cuáles son tus motivaciones, esas cosas que siempre, siempre, haces y, además, lo haces bien, y en qué temas tu motivación es baja, es decir las cosas que postergas o no te preocupas de promover.

Si esto te genera algún problema, el hecho mismo de que seas consciente ya es un primer paso importante. No te engañes, no es nada fácil solucionarlo de raíz, ni mantener una voluntad de hierro que te ayude a controlarlo, pero a través de determinados hábitos y habilidades puedes aprovechar el empuje de tus pasiones sin tener que pagarlo en tu calidad de vida.

Salvador Minguijón (coach de negocios).