Completado Programa “Entrenamiento de comerciales en técnicas profesionales de venta” 4ª ed.

Salvador Minguijón, director en la delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios, imparte cada año en Ibercide un programa de entrenamiento para comerciales dirigido a vendedores, responsables de equipos comerciales y jefes de ventas.

 

Durante 6 sesiones presenciales y apoyo individualizado se analizan todos los aspectos fundamentales en un proceso de ventas para mejorar habilidades y conseguir mejores resultados comerciales:

 

  • Profesionalización de la venta
  • Prospección, Captación y planificación de la acción comercial
  • Generación de Hiperconexión y rotura de hielos eficaces
  • Técnicas de indagación, enfoque y argumentación
  • Superación de bloqueos y procesos de cierre
  • Técnicas de seguimiento y auto-medición comercial

Tenemos programada la siguiente edición en 2018. Si tienes interés en realizarlo in-company, estaremos encantados de informarte: amparogimeno@impulsocoach.com

 

VENDEDORES INVOLUCRADOS CON LA EMPRESA

Siempre comento que lo más determinante para que nuestros vendedores estén motivados es que consideren el trabajo como algo importante en su vida. Esta es la base para que tengan un comportamiento profesional y es lo que debemos (y solemos) identificar en la fase de selección y promoción de nuestro personal.

Profesionales quiere decir comprometidos con sus resultados, respetuosos con las políticas de la empresa y con avidez por perfeccionar los conocimientos, habilidades y hábitos propios de su profesión.

Como dice Andrés Frydman, gerente de ESAMA, “el resultado comercial es el emergente de un proceso sistémico, pluricausal, sinérgico y de apalancamiento” constituido por la siguiente cadena de acciones.

Puesto que este proceso es una cadena su resultado depende del eslabón más débil; en una PYME consolidada suelen ser precisamente estos 3 últimos ya que normalmente el empresario conoce muy bien su mercado y producto y tiene muy claras las estrategias a desencadenar.

Como consultores de empresas, cuando trabajamos con nuestros clientes para mejorar estos aspectos y comparamos lo que se está haciendo con lo que se supone que se debería hacer o incluso con lo que el empresario cree que se está haciendo, solemos encontrar verdaderos abismos.

Las razones más frecuentes:

  • Nadie les ha dicho lo que se espera de ellos.
  • No se es consciente de la complejidad y dureza del trabajo comercial.
  • No desarrollan a los comerciales y directores comerciales en los conocimientos, habilidades o hábitos necesarios para su profesión.

Sí, es cierto, siempre hay comerciales excelentes que hacen su trabajo sin que te tengas que preocupar de su desempeño pero es una quimera pensar que vamos a poder montar una estructura comercial solo con este tipo de vendedores ideales porque es difícil que los vayas a poder encontrar y mucho más improbable que los puedas retener.

Tienes que contar con que tendrás un departamento comercial con gente “normal” y las personas normales necesitamos un cierto seguimiento y apoyo para alcanzar nuestros objetivos, si no lo tenemos:

– Nos solemos atascar en cosas que no nos gustan o nos resultan difíciles.

– O bien nos quedamos atrapados haciendo lo que nos apasiona olvidando lo importante.

En gran manera se trata de que nuestros comerciales tengan buenos hábitos de trabajo y dispongan de un buen repertorio de recursos de comportamiento que pongan en juego cuando sea necesario.

Y exactamente igual que en deporte, estas dos cosas: hábitos y conductas, se adquieren mediante la práctica consciente, es decir, durante el entrenamiento.

Entrenamiento: Preparación para perfeccionar el desarrollo de una actividad.

Es un grave error pensar que la actividad se perfecciona solo mediante la repetición, muy frecuentemente lo que se hace es consolidar una serie de vicios de conducta que posteriormente resultan muy difícil de reconducir.

Tampoco consiguen resultados significativos los cursos de ventas en los que se bombardea al comercial con todo un arsenal de técnicas de venta.

Por esta razón nuestro programa de entrenamiento de comerciales se extiende a lo largo de 3 meses; es el tiempo necesario para que los comerciales pongan en práctica diferentes comportamientos, analicen sus resultados e incorporen a sus hábitos y habilidades aquellos que les resulten productivos.

Cambiando pequeñas cosas, apenas perceptibles, no es excepcional que en un plazo de 6 meses las ventas aumenten un 30%. ¿Qué tal te vendría esto?

 

A partir de ahí, mantener un comportamiento profesional es responsabilidad, casi exclusivamente, del propio comercial.

 

Salvador Minguijón, director de la delegación de Zaragoza en Impulso Coaching de Negocios.

LA MULTIPLICACIÓN DE LAS VENTAS … ¡¡NO ES UN MILAGRO!!

La venta es una cadena de acciones que culmina con el cierre de la operación o el aumento de la venta media.cadena

Y como en todas las cadenas, el eslabón más débil es el que condiciona el resultado. Las ventas se pierden en los pequeños detalles.

Los comerciales hacemos un 70-90% de las cosas bien. Muy bien, diría yo. Es más, frecuentemente hacemos bien lo más difícil.

El problema es que este 30-10% de cosas que no terminamos de ejecutar correctamente nos condiciona el que las ventas se nos limiten entre un 60 y un 15%.

Es curioso observar como cada uno de nosotros tropieza sistemáticamente en la misma piedra; hemos visto buenos vendedores que no escuchan al cliente, que no se organizan su trabajo, que no siguen el método que deberían, que no esperan a que el cliente les pida o pregunte algo para ofrecérselo, que les horroriza hacer nuevos contactos por el temor al rechazo, que no se preparan mínimamente la visita, que se la preparan en exceso, que transmiten inseguridad a los clientes, que no siguen los presupuestos despues de prepararlos exhaustivamente, etc.

exito-y-fracasoTengo comprobado que entre hacerlo bien y hacerlo muy bien la tasa de conversión de los presupuestos en clientes cambia del 30 al 50%. Es decir, se puede incrementar la capacidad comercial  en un 67% solo cuidando un poco más estos aspectos. ¡Con prácticamente el mismo esfuerzo!

Y a casi todos los que realizamos tareas comerciales nos pasan cosas similares. Algunas veces hasta las desconocemos pero muchísimas veces somos conscientes de ellas. Lo que sucede es que esto no garantiza que lo podamos solucionar por nosotros mismos.

Multiplicar las ventas es lo que consiguen los clientes que participan en nuestro programa de entrenamiento de comerciales. Para ello nos exploramos, analizamos lo que hacemos y lo que deberíamos de hacer; se modifican hábitos anclados que no favorecen la venta, se adquieren nuevas habilidades y se consolidan como una nueva conducta.

No hay milagros, es una mera cuestión de cuidar los detalles pero, precisamente eso, puede cambiar el resultado a la hora de alcanzar los objetivos.

Salvador Minguijón, director en delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

EL SECRETO PARA FIDELIZAR: Bueno, Bonito, Barato, ¡Ya! y con cariño

Frecuentemente nos quejamos de que los clientes se han vuelto infieles y que cambian de proveedor con mucha facilidad “solo por unos céntimos”.

¿Os acordáis cuando nos podíamos permitir el lujo de dejarle optar a nuestros clientes por dos de tres posibilidades: bueno, bonito y barato? ¿Quién se atrevería actualmente a plantear esto a un cliente que te exige las tres y además ¡YA! ?

La verdad es que los clientes disponen ahora de mucha información sobre la oferta disponible, la calidad exigible y el precio a pagar. Está desapareciendo la asimetría en la información que nos amparaba en determinados nichos de mercado de tal manera que ser eficiente y competitivo en el bien que ofrezcas y hacerlo, además, con una calidad exquisita es una condición imprescindible, no ya para fidelizar a los clientes, sino sencillamente para que no quieran huir de ti.

Si a esto añadimos que nuestros competidores realizan una exploración permanente en búsqueda de cualquiera de nuestros clientes que presenten el más mínimo descontento, la cosa se complica tremendamente. Incluso entre las empresas que lo hacen bien las tasas de pérdida de clientes pueden superar el 20% anual. ¡¡ Y reponer estos clientes sí que es caro, lento y difícil !!

Fidelizar a los clientes está un escalón por encima de satisfacer sus necesidades y es, en última instancia, lo que nos va a permitir que no se plantee cambiar de proveedor y que nos abra la posibilidad de colaborar con él más intensamente en beneficio mutuo, es decir,  que podamos desarrollar el potencial real de nuestra cartera.

Y como en muchos otros comportamientos, en la fidelidad también hay un importante componente de reciprocidad; si tienes fe en tus clientes, eres leal con ellos y tratas de aportarles todo lo que puedas, existe una alta posibilidad de que los fidelices.

¿Y ya está?  ¡¡NO!!  ¡¡Todavía nos queda perfeccionar nuestra relación de tal manera que utilice más y mejor nuestros productos/servicios!! A veces lo olvidamos…

¿Te parecen muchas cosas? Es más sencillo de lo que parece, inscríbete en el próximo taller gratuito sobre FIDELIZACIÓN DE CLIENTES que, con la colaboración de la Obra Social de Ibercaja, celebraremos el próximo día 10 de mayo y ,empleando nuestra metodología,  saldrás con una idea muy clara de cuáles son los próximos pasos que debes dar para mejorar este aspecto. Date prisa, ¡quedan muy pocas plazas!

Enlace para más información e inscripciones: https://obrasocial.ibercaja.es/iniciativa-emplea/zaragoza/taller-como-conseguir-que-tus-clientes-te-compren-mas-y-mas-frecuentemente-dir-comercial-mod-2

Os esperamos!!!.

Salvador Minguijón, director en la Delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

POR FAVOR, NO ME IGNORES. SOY UN CLIENTE.

Como contrapunto a mi experiencia de compra en la pastelería Fantoba, quiero compartir con vosotros lo que me ha sucedido recientemente en otra de mis compras porque creo que invita a reflexionar sobre el servicio al cliente.  No es nada extraordinario, de hecho creo que no tendréis que escarbar demasiado en vuestra memoria para encontrar alguna experiencia similar.

Es mi cumpleaños y he decidido regalarme un nuevo casco para la moto.

Soy de los que estudio las cosas muy en detalle antes de decidirme; la verdad es que disfruto con ello cuando me puedo permitir el lujo de hacerlo.

Durante un par de semanas dedico mi poco tiempo libre a sopesar las diferentes opciones y finalmente, ya sobrepasada holgadamente la fecha de mi cumpleaños,  me decido por el único modelo modular que está homologado con 5 estrellas por la SHARP.

Después, todavía dedico unos días a mirar opiniones, precios, modelos, colores….

Yo suelo comprar el equipamiento de motorista en una conocida tienda que regenta un matrimonio desde hace muchos años. Soy un comprador ocasional, a lo mejor una cosa cada dos años…

Me atiende un chico joven. Le digo que quiero un casco Caberg Duke,  me lleva al lineal donde tiene estos cascos y me empieza a explicar las características de cada modelo.  Interrumpe su explicación para preguntarme si conozco el casco XXX del cual tiene una oferta estupenda, yo me reafirmo en mi elección y empiezo, con su ayuda, a probarme tallas, mirar accesorios, versiones, etc. ¡La talla “L” me queda perfecta! Es un alivio porque no es tan sencillo como parece en un principio. Desecho el modelo más barato y el más caro.

Lo quiero en rojo y en la tienda no está, me enseña una fotografía, me dice que es muy bonito y verifica que no lo tienen en el almacén.

Hasta aquí todo perfecto.

La propietaria del negocio se acerca, parece un poco molesta.

Se dirige directamente al dependiente, está a un metro de mí y, a pesar de eso ni me saluda ni me mira.

– ¿Le has enseñado los cascos XXX?

–  Es que quiere un casco Caberg ….

– ¿Le has comentado la oferta?

– Es que ha venido concretamente a por el Casberg Duke y solo quería comprobar la talla y como le sentaba… lo quiere en rojo y lo tenemos que pedir.

Visiblemente contrariada “Asegúrate de que no lo tenemos en el almacén. Confírmale el precio y que te dé una señal” y tal cual se va.

Si en un principio me había molestado que me ignorase, el que hable delante de mí en tercera persona me parece el colmo. Por un momento me asalta el deseo de irme, comprarlo por internet (ahora que sé la talla que necesito) y ahorrarme unos eurillos de pasada, pero el dependiente reponiéndose de su incomodidad reconduce la situación preguntándome por mi moto. ¡Muy hábil! Aunque no sé si volveré…

No penséis que esto de ignorar al cliente es algo muy infrecuente; en una tienda donde la única dependienta estaba, en las horas punta, realmente saturada, se le puso una compañera y resulta que aumentó el número de clientes que se iban sin comprar; hablaban mucho entre ellas y no estaban pendientes de los clientes.

En otra ocasión las dos personas extranjeras que atendían una cafetería tenían el hábito de hablar entre ellas en su idioma, con la consecuencia de una pérdida de clientela muy notable.

La venta es una cadena de interacciones con el cliente y el resultado final se ve condicionado por un cumulo de pequeños detalles. Pues bien, dentro de ellos hay pocas cosas más perniciosas que ignorar al cliente;  todos hemos visto que hay dependientes que interactúan con el cliente en exceso, incluso que son patosos en la manera de decir las cosas y, a pesar de que nos resulte difícil entenderlo,  logran hacerse con una clientela que valora su verborrea como una señal de integración.

La interacción física en el proceso de venta es carísima; la logística y el marketing se dinero-ventashan desarrollado tanto que en muchos casos se puede prescindir de la relación personal. Es por ello por lo que tenemos que hilar cada vez más fino si queremos rentabilizar el enorme coste que supone tener un equipo de ventas.

 

Salvador Minguijón, delegado en Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

TESTIMONIOS PARTICIPANTES “PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO DE COMERCIALES EN TÉCNICAS PROFESIONALES DE VENTA “

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Cuando te asesoran personas que saben mas que tú y aplicas ese método, los resultados son exponencialmente rápidos.

Poder pensar en este mercado tan poco pausado, te ayuda mucho y eso es lo que te aporta este curso. Ver que si analizas y sigues con rigor lo que enseñan; tu confianza, tanto hacia el equipo, como personal, mejora.

Me está gustando mucho la forma como te asesoran y te ayudan a vender. Como ver lo que tu no ves.

Nunca había pensado que el análisis “personal” fuera tan importante. Ahora que lo estoy aplicando, veo que es fundamental y no puedo pasar sin él.

Un placer. Pedro Viola, (Director Comercial de BigMat Ochoa de Monzón)

 

Buen método para acometer aquellas tareas necesarias en las relaciones comerciales y que te conducen hacia el logro de tus objetivos
Las relaciones comerciales hechas ciencia. Sergio Requeno, (‎Gestor de ventas – ‎Lapasion internacional)

 

Para mí lo más importante es que más allá  de técnicas de venta he podido comprobar que todo es medible y que de este curso salgo reforzada para poder aplicar a mis comerciales como pueden medir sus objetivos y a mí misma y lograr la consecución de ellos.

He aprendido técnicas para mí muy sorprendentes. Son cursos muy efectivos.  Muchas  gracias. Ana  B. (Langa Soler)

Me ha parecido muy interesante el aprender a conocer  y clasificar a las personas según el DISC y el comportamiento gestual en la comunicación.  Quizá no habría dejado tanto tiempo entre alguna de las sesiones. Ignacio  P. (Ibersystem)

Este curso es especialmente efectivo si lo que buscas es profesionalizar las ventas en tu empresa.  Si quieres tener un equipo comercial proactivo, efectivo y que pueda adoptar su proceso de ventas a lo que piden los clientes, este es tu curso. Nacho  S. (Nuestro Café)

He sido siempre un poco escéptico en todo lo concerniente a cursos.  He asistido a muchos y la verdad es que en éste me acabo de realizar, salgo muy satisfecho.  He visto muy positivo las opiniones de los demás compañeros, donde he podido visualizar los problemas que los comerciales tenemos en la calle. Antonio  P. (Javier Roldón)

Curso ameno, divertido, práctico y enriquecedor.  Con ideas prácticas para hacer más fácil el día a día.  Buenos consejos para dar una dirección correcta al trabajo. Elena  S. (Javier Roldón)

El curso me ha servido para poder analizar más al cliente.  Saber qué tipo de clientes hay y como actuar con cada uno de ellos.  Para mi día  a día laboral me ha ayudado para organizarme mejor las rutas, clientes y prospecciones.

Con este curso puedo analizar mucho mejor lo que puedo incorporar a un cliente y como ayudarle para que su negocio tenga cosas nuevas. Javier M.  (Javier Roldón)

 A nivel personal me ha aportado una base sobre la que comenzar a formarme como un profesional en este campo y a mejorar mis costumbres  y procesos. Rubén A.  (Grupo Garrampa)

Ser comercial no es hablar, ni ser simpático, ni muchos mitos que corren de cómo ser comercial.  Ser comercial es seguir un gran proceso con muchos puntos a tener en cuenta.  Seguramente, es tan amplio, que no lo dominarás al finalizar el curso.  Pero lo que está claro es que con este curso das el primer paso.  Despiertas y te das cuenta que ser comercial no es lo que pensabas.  Este curso te “pone sobre la pista” y estoy seguro de que te ayuda a mejorar. Francisco Javier S.  (Saneamientos Marín)

Mi experiencia en el curso ha sido muy positiva tanto a nivel formativo como de conocimientos.  La información recibida es muy interesante para nuestro trabajo descubriendo formas de trabajo, sistemas, etc. que hacen tomar decisiones que desconocías. Muy bueno para crecer en el trabajo. José Ignacio A.  (Ibersystem)

Lo considero un curso donde se busca un objetivo claro desde el principio:  preparar la venta.  Muy bien estructurado y haciendo hincapié en los procesos claves.  Me parece muy interesante el tema de la medición en las ventas. Un curso muy recomendable. Arturo B.  (Langa Soler)

El curso ha sido muy enriquecedor tanto por las aportaciones de los ponentes como del resto de los compañeros.  Me ha servido para mejorar en el trabajo diario y para ver cómo aplicar la teoría en casos prácticos. Alberto G.  (San Lamberto)

Mi experiencia en este curso con Salvador ha sido muy positiva, principalmente por el hecho de hacernos participar activamente en cada proceso.  Volviendo a recordar la importancia de conocernos y conocer al cliente.”  Susana M.   Folder.

Me ayuda mucho a conocer el mundo comercial, a organizar mi jornada laboral (superar miedos, rentabilizar mi tiempo) y me está suponiendo un entrenamiento esencial para aumentar mi producción y alcanzar mis objetivos. Gracias” Javier C. Bohufone

Próximamente comenzaremos la siguiente edición en IBERCIDE.

TAMBIÉN LO PUEDES REALIZAR EN TU EMPRESA PARTICIPANDO TODO TU EQUIPO COMERCIAL

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Consúltanos fechas o consigue más información: amparogimeno@impulsocoach.com

¿QUÉ HERRAMIENTAS DEBE HABER EN EL MALETÍN DE UN COMERCIAL?

vendedor con maletínVendedor profesional y eficaz en empresa respetuosa y consecuente  vs. vendedor mezquino e ineficiente en empresa irresponsable y negligente.

Los que nos dedicamos a desarrollar comerciales nos encontramos muy frecuentemente con el problema de que tanto ellos como la propia empresa tienen muchas dificultades en admitir sus responsabilidades.

Para facilitar mi trabajo, el de mis clientes, sus comerciales y el del que quiera utilizarlo, he preparado un cuadrante para tratar de delimitar las actividades que están bajo la competencia del comercial y de la empresa.

Y, aun siendo consciente de que me meto en un jardín que puede prestarse a disensión, me he atrevido a calificar las conductas de ambos al respecto.

Maletín Vendedor2

Responsabilidad del comercial:

Entendemos que ser un vendedor profesional implica que se dispongan de ciertas habilidades y conocimientos de trabajo.

Es conveniente y deseable que la empresa facilite en lo posible recursos (por ejemplo tiempo o cursos) para que el comercial pueda desarrollar esta faceta. Pero no olvidemos que es un componente SOFT que el comercial se llevará consigo si se va a trabajar a otro sitio y que, al fin y a la postre, es su responsabilidad ser un buen profesional. Difícilmente sería justificable que se negase a desarrollar estas facetas si el tiempo o el coste de la formación lo tuviese que aportar él.

En contraposición al de profesional, podríamos tildar este comportamiento de profesionalmente  mezquino: “Me conformo con tener el suficiente nivel como para que no me echen”.

También recurrimos al propio concepto de profesionalidad para reconocer que la empresa nos paga un salario a cambio de nuestro tiempo para que lo dediquemos a unas tareas determinadas.

Es obvio que gestionar bien este tiempo y estas tareas es un aspecto que nuestros hábitos profesionales deben satisfacer necesariamente y que la empresa tiene todo el derecho del mundo de exigírnoslo, incluso aunque no lo haya hecho previamente.

Si tuviésemos que poner un adjetivo a la carencia de estos hábitos en un comercial, probablemente nos referiríamos a él como ineficiente y lo contrario podríamos denominarlo como eficaz.

Responsabilidad de la empresa:

Por otra parte, tenemos las áreas bajo la responsabilidad de la empresa, hay una serie de conocimientos referentes al producto, la competencia y las necesidades de nuestro nicho de mercado, junto con los procesos de venta idóneos para nuestro mercado y las pautas de trabajo cuya definición es responsabilidad de la empresa.

Cuando contratamos un comercial, le damos un catálogo y lo lanzamos a la calle, nuestra conducta es irresponsable.  Cuando, por el contrario, le damos una formación adecuada para que pueda representar dignamente a nuestra empresa estamos siendo respetuosos con él.

Y por último, la empresa debe tener definidas una serie de herramientas que le permitan analizar objetivamente y mantener en el tiempo su propio desempeño. Típicamente las bases de datos de registro y seguimiento de contactos y clientes, los objetivos del comercial, el sistema de seguimiento de estos objetivos…. La ausencia de este tipo de herramientas puede calificarse de negligente porque lo más probable es que a medio o largo plazo genere graves problemas.  Lo contrario podríamos calificarlo de un comportamiento consecuente por parte de la empresa.

Es precisamente sobre estas responsabilidades de la empresa, es decir, las acciones que le llevarán a ser más respetuosa y consecuente con sus comerciales, sobre lo que trata nuestro próximo taller en Ibercaja.

Si te interesa repasar tu plan comercial y plantearte nuevas estrategias comerciales, te invito a que participes en la jornada que impartiremos en Ibercaja “LAS 5 VÍAS PARA INCREMENTAR LAS VENTAS” el jueves, día 21 de abril.

Salvador Minguijón.

No grites las características, habla de los beneficios.

Cada vez que veo a un vendedor repetir las características de un producto e insistir en ellas -por desgracia, es algo que veo frecuentemente-, me desespero.

El mundo ha cambiado, antes la información era asimétrica en el sentido en que el vendedor poseía mucha más información que el comprador, por lo que la transmisión de dicho conocimiento podía tener algún valor. Para Daniel Pink en “Vender es humano”   de aquí surge la manipulación y mala imagen que la sociedad tiene de los vendedores. Hoy en día, la información es de libre uso y en muchas ocasiones, el comprador tiene más conocimiento que el vendedor, ya que ha estado investigando en internet el producto en cuestión muy a fondo. Podríamos hablar de información asimétrica, en este caso favorable al comprador.

¿Cómo podemos los vendedores combatir esto?

No hay más remedio que seguir el proceso correcto: interesarnos de verdad por el cliente, hacer preguntas desde el corazón, poner atención a lo que responde y ofrecerle ayuda para que haga la mejor elección … y esta debemos hacerla desde el uso que va a dar al producto, desde el beneficio que le proporcionará su uso, desde la sensación que le proporcionará la utilización del mismo. Para esto son esenciales tres aspectos:

  • Conocimiento específico
  • Conocimiento genérico
  • Capacidad de relación y persuasión

El conocimiento específico es aquel relacionado directamente con el producto y sus alternativas (propias o de la competencia)

El conocimiento genérico es aquel relacionado con el proceso de venta como tal, y que vale para cualquier ventas: cómo preguntar, como acercarse al cliente, cómo dirigir la entrevista de venta, como rebatir objeciones, …

La capacidad de relación y persuasión podría estar incluida en el punto anterior, aunque he preferido separarla ya que es algo que todos los vendedores debemos estar permanentemente entrenando y perfeccionando.

Como reflexión, me gustaría apuntar la importancia que tiene centrarnos en los beneficios del uso del producto y que siempre que citemos una característica la relacionemos con uno de ellos, para lo que necesitamos conocer al cliente y el uso que va a hacer del mismo. No olvidemos la cita de Mario Alonso Puig en Madera de líder: “Cuando las personas compramos cosas, lo que hacemos es comprar la sensación que suponemos que vamos a tener cuando poseamos el objeto en cuestión”.

Santiago Torre – Socio Director de Impulso Coaching de Negocios

EL MARGEN, A VECES, ES UN OBJETIVO EN SÍ MISMO

El margen, a veces, es un objetivo en sí mismo, otras veces es la manifestación de tu ventaja competitiva pero siempre constituye… un arma.

Empezaré por el final. Por las ventas.

Podemos analizar las ventas como el resultado de un proceso cuyo origen es la estrategia que ha seguido una empresa.

Si queremos mejorar (ya sea en cantidad, ya sea en calidad) las ventas en nuestra empresa, lo primero es trazar una estrategia global, algo que la PYME rara vez completa con éxito. Considerando las ventas como el resultado de un proceso y no como un fin en sí mismo, pondremos el foco en lo que realmente constituye la palanca de cambio en la empresa.

Planes DruckerAsí, en la estrategia analizaremos los puntos necesarios para que nuestras ventas y nuestra empresa sean coherentes y más efectivas.

Y uno de estos puntos será nuestro margen que hay que abordar de manera más práctica y completa posible.

¿Qué ocurre cuando consideramos las ventas como una cifra aislada?

“Este año hemos facturado equis mil”. No parece que ese dato nos dé demasiada información…

¿Cuánto hemos vendido de cada familia en unidades? ¿Y en euros? ¿Cuál es el producto más vendido de cada familia en unidades? ¿Y en euros? ¿En qué zona se vende más? ¿Cuánto esfuerzo comercial hemos realizado en cada familia?…

¿Dónde podríamos mejorar? ¿Qué haremos para mejorar esos números?…

Esto ya se empieza a parecer a algunas de las muchas cuestiones que debe incluir una estrategia.

Si piensas en el margen de este año, ¿vas a hacerlo de manera aislada o dentro de un plan con estrategias conectadas?

Estos temas son los que trataremos en el taller “Estrategia y Ventas orientadas a Beneficio” del próximo día 21 de enero en Ibercide. INSCRÍBETE AQUÍ

¡ TE ESPERAMOS !

Gonzalo Martín (Coach especialista en Marketing y Ventas en la Delegación de Zaragoza de IMPULSO COACHING DE NEGOCIOS)

Familias, Subfamilias y Productos

La correcta creación de este tipo de epígrafes desde mi punto de vista es demasiado importante como para no dedicarle el tiempo necesario.

Últimamente estoy detectando que pocas empresas tienen depurados estos conceptos de tal forma que su política comercial está, necesariamente, enmadejada.

Tal y como yo lo veo, en una frutería:

FAMILIA: Fruta

SUBFAMILIA: Manzana

PRODUCTO: Manzana “Golden”.

¿Qué pasaría si en el cesto de las manzanas “Golden” nos encontráramos “Reinetas” o mandarinas? ¿Algo así nos resulta impensable, verdad?

Y sin embargo muchas empresas tienen subfamilias que realmente deberían ser productos, familias iguales o casi… Por no hablar de “Varios”. Oh sí, varios. ¡Pedazo de cesto! Ese sí que es grande.

Necesitamos tener un sistema que nos permita saber si vendemos más fruta o verdura, más fruta de un tipo que de otro… y luego ya tomaremos decisiones si es que hay que tomarlas. Pero al menos debemos saber a tiempo real “qué estamos vendiendo”.

Si es tu caso, te recomiendo un zafarrancho de limpieza y ¡a organizar!

Abrazo.

Gonzalo Martín, coach de negocios en Delegación Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.