PRODUCTIVIDAD SIN ESTRÉS

¿Se puede tener una alta productividad sin estrés?.

Hace poco más de 10 años, Leo Babauta era un periodista estresado e infeliz. Sintiendo que su vida era un caos, decidió cambiar empezando por dejar de fumar. Poco después comenzó a correr y gracias a su determinación consiguió tiempo más tarde terminar su primera maratón. Entre tanto comenzó a preocuparse más por su alimentación, lo que le llevó a perder 20Kg.

Babauta descubrió el poder del enfoque, el tener un solo objetivo a la vez, lo que le llevó a conseguir nuevos triunfos personales uno tras otro, como correr 2 triatlones, quedar totalmente libre de deudas, poner en marcha un blog de éxito o escribir un libro. Hoy es un referente en el mundo empresarial en el ámbito de la productividad personal.

La clave de todo ello está, según explica en su libro “El poder de lo simple”, en simplificar.enfoque

“La simplicidad se reduce a dos cosas:

  • Identificar lo esencial
  • Eliminar el resto”

Parece una simpleza pero es un excelente punto de partida que invita a una profunda reflexión para conseguir una productividad sin estrés.

Lo siguiente es desarrollar hábitos saludables, aquellos que nos convierten en personas más aptas para conseguir nuestros objetivos.

Al igual que con los objetivos, el truco radica en implantar los hábitos uno a uno en lugar de buscar cambios drásticos que supongan un esfuerzo mayor de lo que nuestra voluntad puede gestionar.

A modo de ejemplo, yo no recomendaría a alguien que quisiera empezar a correr, que se lanzara al día siguiente si ello implica madrugar más de lo habitual. Tendrá más éxito si consigue madrugar durante 3 semanas y empieza a salir a correr en la cuarta. Primero nos creamos el hábito de madrugar. Una vez que ya no nos supone un esfuerzo podemos implementar el hábito de salir a correr.

Esto me lleva a hablar de los disparadores. Un disparador es algo que nos marca el momento de iniciar una acción. Por ejemplo, es evidente que tendré más probabilidades de llevar a cabo una tarea si pongo una alarma en mi teléfono que si simplemente confío en que la haré a una determinada hora. Sin embargo, una alarma no es el mejor disparador, excepto cuando uno está durmiendo. Los mejores disparadores para la acción son otras acciones.

Por ejemplo, Suena el despertador-> Te levantas-> Te tomas un vaso de agua-> Sales a correr-> Tomas una ducha-> Te vistes-> Desayunas->…

En el trabajo podría ser: Encender el ordenador; Colgar la chaqueta; Comprobar el calendario; Hacer la tarea más importante; Comprobar y priorizar el correo electrónico; Responder los correos de menos de 2 minutos; Hacer un bloque de llamadas telefónicas; Hacer la tarea más prioritaria.

Como vemos, la finalización de cada tarea hace de disparador para que comience la siguiente. Nos pone en marcha para una productividad sin estrés.

acciónPodemos identificar aquellas tareas susceptibles de hacer de disparador, como llegar a la oficina, tomar el café de media mañana, comer, reuniones periódicas y en general cualquier tarea que sea recurrente, tanto en casa como en el trabajo.

Leo Babauta es también el creador del ZTD o Zen to Done, un sistema de productividad personal que está incluido en nuestro Programa de Gestión del Tiempo “De Gracián a Harada”. La 7ªed.  comienza el próximo 15 de noviembre. Si quieres mejorar tu desempeño o el de tu equipo y mejorar los resultados, ponte en contacto con la delegación de Impulso en Zaragoza amparogimeno@impulsocoach.com

Juan Diaz, coach de negocios en la delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

MOTIVACIÓN EN LA EMPRESA. Algunas claves.

¿Cómo consigues una buena motivación en la empresa?.

Puedes  motivar a tu equipo de muchas formas diferentes pero el primer paso es conocerles muy bien. Después ya podrás poner en marcha algunas claves de las que trato en este artículo.

Creo que era a principios del 99. Yo andaba por el almacén de la planta que Cinram tenía en la localidad francesa de Saint Dié, en la zona de Los Vosgos. Comprobaba que todos y cada uno de los emplazamientos estaban correctamente etiquetados con los códigos de barras que nos permitirían poner la guinda del pastel al proceso de implementación el nuevo ERP, el sistema de gestión logística por radio frecuencia. Mi flamante Nokia 6110 sonó y al responder una voz me dijo: Juan, soy Lew, enhorabuena, habéis hecho un trabajo extraordinario.

Lew Ritchie, era el Vicepresidente y CFO del grupo y yo solo le había visto muy brevemente en una de mis visitas a la central en Toronto. Aunque la conversación telefónica no duró más de 2 o 3 minutos me marcó para siempre. Fue un sencillo y potente acto de liderazgo motivacional. Al acabarla yo estaba exultante, feliz y quería por todos los medios que la empresa en la que trabajaba se comiera el mundo.

También he conocido el desánimo y la frustración en otros momentos, así que voy a tratar de apuntar algunas claves que hacen la diferencia entre un extremo y otro.

Cuando Dave Locksley, el Director Global de I.T., me ofreció el puesto de jefe de proyecto. Yo tenía muy poca experiencia en informática puesto que solo había colaborado en un proyecto similar en la planta de Zaragoza. Aunque sí conocía acuerdobien los procesos internos al haber dirigido una pequeña planta similar en Madrid. La responsabilidad me parecía enorme. En aquella España de la “titulitis” me pareció necesario confesar que abandoné mi carrera universitaria antes de acabar el primer año. Dave me respondió “I don’t give a sh*t”. Debe significar en canadiense algo así como, “eso no es imprescindible”. Es decir, a pesar de mis debilidades me mostró su total confianza.

 

Me acababa de gastar un millón de pesetas en un master de Dirección de Marketing. Dave me dijo que podría volver cada jueves a Zaragoza para cursar el máster el viernes y sábado. Imaginad el coste del coche de alquiler a Barcelona, dos vuelos de ida y 80Km de taxi y lo mismo para la vuelta. Me hacía sentir importante.

Objetivos Smart

Una vez en Saint Dié, tenía objetivos claros (medibles, acordados, relevantes, temporales y específicos), supervisar la instalación del hardware y formar a los “superusers” o usuarios clave.  Para ello, disponía de una gran autonomía a la vez que un gran apoyo si era necesario, fundamentalmente de mi amigo Ron Mackenzie.

 

Ese apoyo hacía que el aprendizaje fuera una constante y ello me permitía sentir que cada día era más merecedor de la confianza que se había depositado en mí. Supo añadir motivación en la empresa, en mí.

Mi opinión no siempre fue tenida en cuenta pero siempre se me escuchó mostrando interés. Tengo un aforismo para esto:

Respeto al tiempo de los compañeros. Feed BackFeed back

 

Líder es aquel que es sensible a nuestros intereses. No puede liderar quien no sabe escuchar.

 

El clima laboral era excelente y se notaba también al salir. Dice Alain Cardon, el gran experto en coaching de equipos, que si quieres relaciones excelentes dentro de tu equipo debes comenzar por enseñarles a ganar. Esa era la sensación, íbamos cada día al trabajo para conseguir victorias parciales que nos llevarían inevitablemente al éxito final. Eso sí que es motivación en la empresa.

Por último, todos sentíamos que formábamos parte de un gran equipo al servicio de un bien común. Este era  la modernización de los sistemas que permitirían a la empresa ser más competitivos y por ende garantizar el futuro de los más de 3.000 trabajadores que éramos.

Hay centenares de libros sobre motivación en la empresa. No es mi intención condensar ni un ápice de toda esa sabiduría en un artículo como este. Sin embargo, estoy convencido de que, en un buen número de ocasiones, la falta de motivación y compromiso se pueden resolver con tan solo una o dos de las recetas aquí comentadas. Para empezar, apuesta por la escucha activa y el interés sincero.

Juan Díaz, coach de negocios en la delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

Liderazgo, motivación y productividad personal

Juan Díaz, coach de negocios de Impulso Coaching de Negocios en la delegación de Zaragoza, nos habla de la importancia de ser eficaces para conseguir los objetivos planificados.

Esta eficacia se consigue:

  • Cultivando el liderazgo
  • Trabajando la motivación y el compromiso
  • Optimizando la productividad personal

Estos tres aspectos siempre se pueden y se deben mejorar en la gestión de una empresa competitiva. Te podemos ayudar a conseguirlo.

Motivación, el camino rápido a la competitividad… o a no necesitar competir

Competir para mejorar es positivo pero sin olvidarnos de que los que compiten son personas.  El éxito está detrás de la labor que el líder haga con cada una de ellas. Esto es lo que marca la diferencia.

Desde finales del siglo pasado, hablar de competitividad en las escuelas de negocios era fundamentalmente hablar de Porter, de las 5 fuerzas de Porter, de las 3 estrategias de Porter y de un buen puñado de conceptos interesantes enunciados por él.

El currículum de Michael Porter es impresionante, ingeniero mecánico y aeroespacial, MBA por la HBS, doctorado y catedrático en la Universidad de Harvard y empresario, pero lo más importante es que, desde que publicó “Cómo las fuerzas competitivas moldean la estrategia” en el año 79, se convirtió en uno de los mayores gurús del mundo empresarial y el mayor en cuanto a competitividad.

El éxito de sus publicaciones le llevó a fundar en 1983 la empresa de consultoría The Monitor Group. Lo que es menos conocido es el hecho de que, tras varios años de dificultades, en 2012, The Monitor Group cayó en bancarrota y tuvo que ser absorbida. No deja de ser llamativo que el gran gurú de la competitividad solo consiguiera mantener viva su empresa apenas 30 años.

Digo esto, por un lado, para ilustrar que la competitividad no es fácil ni para el mayor de los expertos. Podemos redactar la mejor de las estrategias, pero luego la implementación es otra cosa.

La cultura se come a la estrategia para desayunar

Peter Drucker

Por otro lado, porque el riesgo de competir es perder, y porque competir no es la única forma de ser efectivos en el cumplimiento de nuestra misión, de hecho, podríamos decir que competir es solo una forma de sobrevivir cuando no se es suficientemente innovador. Tomemos el ejemplo de Tesla. ¿Tiene a día de hoy algún competidor? La respuesta claramente es NO. Lo mismo se podría decir de Amazon, Apple, Airbnb y otras muchas. Eso sí, en alguno de estos casos, tal vez todos, es una situación temporal.

La única ventaja competitiva sostenible en el tiempo es la capacidad de aprender más rápido que nuestros competidores.

Peter Senge

Ahora es cuando parece inevitable hablar de Innovación, de modelos de negocio disruptivos y de búsqueda de océanos azules. Pues no, primero lo primero; primero las personas.

Los que conozcan algo de “Lean Manufacturing” sabrán que es un modelo de gestión empresarial basado en eliminar 7 “mudas” o desperdicios, sobreproducción, exceso de inventario, desplazamientos evitables, tiempos de espera, exceso de procedimientos, defectos y transporte. Actualmente se habla al menos de 2 más, el desperdicio energético y el uso poco efectivo de las personas. Este último es el que me interesa porque es común a todas las organizaciones sin excepción y que yo trabajo con el método Harada.

¿Pensamos acaso que las personas están totalmente motivadas? ¿Estamos aprovechando todo su potencial? ¿No es razonable pensar que una mayor motivación puede llevarnos a una mayor productividad, más innovación y por tanto a una mayor competitividad?

 

Daniel Pink, en su libro “La sorprendente verdad sobre lo que nos motiva” apunta a 3 fuentes fundamentales de motivación, autonomía, maestría y propósito y desde mi punto de vista son un excelente punto de partida para cualquier acción en pro de la mejora de la motivación.

La autonomía es un motivador un tanto particular, ya que mientras un junior lo interpreta como un signo de confianza él, y sin duda esto es positivo, sin embargo, para el senior suele convertirse en un factor higiénico, es decir, no motiva, pero su carencia desmotiva como desmotivaría cualquier otro atisbo de desconfianza.

La maestría es el gran motivador intrínseco, a todos nos gusta ser buenos haciendo nuestro trabajo, y la única forma de ser buenos en tiempos de cambio es asegurarse de que somos mejores cada día. Conseguimos altos niveles de motivación cuando creamos un ambiente propicio para que las personas se desarrollen y puedan afrontar con éxito cada vez retos de mayor importancia o dificultad.

Por último, el propósito, el dirigir nuestros esfuerzos hacia la consecución de objetivos que van más allá de nosotros mismos porque están en perfecta sintonía con nuestros principios y valores. Esta es la razón por la que generalmente la gente dedica su tiempo a trabajar en ONG’s u otro tipo de tareas no remuneradas. Si se consigue un genuino sentimiento de equipo donde el liderazgo campa a sus anchas también se genera este tipo de motivación.

Vale, ya tenemos a todo el mundo motivado, ahora la pregunta es, ¿Estamos aprovechando al máximo sus capacidades?

_ Jefe, jefe, acabo de inventar la rueda que…

_ Lo siento chaval, estoy muy liado, tengo que arrastrar una pata de brontosaurio a casa del brujo.

Juan Díaz, coach de negocios en Impulso Coaching de Netocios, delegación Zaragoza.

Finalizado el Programa Gestión de Compromiso

Durante 4 jornadas completas, Salvador Minguijón, ha impartido en Ibercide un programa  para conseguir que las personas que lideran un grupo  desarrollen las habilidades necesarias para lograr un verdadero equipo ganador.

Muchas gracias a todos y cada uno de los que participasteis por compartir y aportar vuestras  experiencias  que enriquecieron los pilares que se trataron:

  • Alineación, definición y cumplimiento de objetivos
  • Desarrollo de verdadero liderazgo y aumento del compromiso.
  • Mejora de relaciones y comunicación y resolución de conflictos.
  • Conseguir cambios para mejorar resultados.

 

Los hábitos y las habilidades que han ido adquiriendo en las jornadas favorecerán el aumento de compromiso en sus equipos y el logro de sus objetivos.

 

También agradecemos a Ibercide su colaboración y su implicación para ayudarnos a seguir aportando valor a las empresas.

Si tienes interés en el programa puedes participar en la siguiente edición de 2018 o , realizarlo in-company cuando lo consideres. Estaremos encantados de informarte: amparogimeno@impulsocoach.com

 

EL PRINCIPIO 80-20, EL PRINCIPIO 90-10 Y LA REVELACIÓN DE STURGEON.

Decir que en el mundo no abundan los principios no es ninguna revelación, más bien se trata del pan nuestro de cada día ¿verdad?. Como el tema de los principios morales es demasiado serio para afrontarlo un domingo por la tarde y parafraseando a Groucho, si no apetece hablar de principios morales… tengo otros, así que me limitaré a comentar los 2 principios arriba mencionados desde una perspectiva seudocientífica-lúdico-festiva y sin salir de uno de mis campos de actuación en el mundo del coaching empresarial, concretamente el de la productividad personal. La revelación la dejamos para el final.

pareto

Todo el mundo conoce el principio 80-20 o principio de Pareto.Enuncia que con frecuencia la sociedad se divide en proporciones 80-20. Pareto, descubrió que un 20% de los propietarios de tierras poseía el 80% de estas mientras el 80% restante solo sumaban un 20%. Se supone que aplica a infinidad de asuntos, como que un 20% de los clientes generen el 80% de la facturación.

 

La verdad es que el Principio de Pareto no funciona así, es lo que tiene generalizar. Por poner un ejemplo, en España se estima que un 6-7% de la población posee el 93-94% de la riqueza. ¿Cómo se te queda el cuerpo?.

 

90-10coveyEl principio 90-10 está enunciado por Stephen Covey como ejemplo de proactividad y afirma que el 90% de lo que nos sucede está determinado por la forma en que reaccionamos al restante 10%.

Ojalá. Lo cierto es que la vida es por momentos bastante puñetera y se encarga de desmentir este bonito principio con demasiada frecuencia. Evitaré poner ejemplos, prefiero mantenerme en tono lúdico, como digo, es domingo.

 

Ahora es cuando viene la revelación.

La revelación de Sturgeon dice, en resumidas cuentas, que el 90% de todo es… ¡basura!

En algunos momentos podría parecerlo, pero no, estoy convencido de que esto tampoco es así.

¿Y qué cesta podemos hacer con estos mimbres?

El 90% de todo no es basura, ni muchísimo menos, pero sí hay una tendencia a ocupar nuestro tiempo con basura en un porcentaje excesivamente elevado. Y el tiempo es vida.

Los españoles ven una media de 4 horas diarias de televisión (es que al 42% de los españoles no les gusta leer), miramos el móvil unas 150 veces al día y navegamos sin destino concreto por internet o las redes sociales otro buen rato. Digo yo que algo sí podríamos mejorar.

El principio 90-10 es en realidad algo que debería enseñarse en las escuelas. Lo de menos son los porcentajes, lo importante es saber que tenemos tendencia a ser esclavos de nuestras emociones y que estas nos empujan a tomar con cierta frecuencia la peor de las respuestas, aquella que condicionará nuestro futuro y lo llenará de basura. La solución es la proactividad, la respuesta razonada en todo momento frente a la respuesta automática y emocional.

Por último, volviendo al señor Pareto, debemos de nuevo olvidarnos de porcentajes y centrarnos en la relación muchos-poco y pocos-mucho. Al igual que abrazar a un hijo es una mínima inversión de tiempo con una elevadísima rentabilidad en forma de amor, podemos tomar conciencia de cuales son aquellas actividades que precisando menos tiempo nos brindan unos resultados más satisfactorios, para poder tratar de aumentar dichos resultados aumentando el tiempo dedicado. Y por el contrario, dedicar menos tiempo a aquellas tareas que nos proporcionan unos resultados más decepcionantes. Descubrir esta relación en los diferentes usos de nuestro tiempo es el mejor principio para alcanzar un nivel satisfactorio de productividad personal.agenda

Si te interesa la productividad personal, pincha aqui.

Juan  Díaz, coach de negocios en Delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

TU NIVEL DE LIDERAZGO MARCA EL TOPE DE TU EFICACIA

Me cuenta mi amigo L.G. (no, no tiene nada que ver con los televisores), que me va a mandar a su jefe al programa que impartiré en marzo sobre liderazgo porque le tiene “aburrío y desmotivao”. Uno de sus clientes de largo recorrido, altamente rentable y que necesita muy poca atención, o sea el típico cliente chollo, tiene un pedido pendiente desde hace semanas “porque alguien en la central tiene que firmar un papel para que podamos seguir comprando un componente al proveedor habitual”. Me cuenta que han cambiado ciertos procedimientos de homologación de proveedores y que hasta que el sursuncorda del departamento de Quality Insurance no ponga su sello de lacre con escudo nobiliario incluido, ni Blas puede mandar pedidos a ese proveedor, aunque se trate de uno de toda la vida al que se le lleva comprando la misma pieza desde hace años.

Y mi amigo “llorando” por los pasillos _”¡Que les vamos a dejar colgaos!”   a los de compras, y a su jefe. Y dos meses lleva así. Y las únicas respuestas que obtiene son del tipo “Tenemos que respetar el procedimiento…”, “No depende de nosotros”, “Confiemos en que no se demore mucho más”. José Mota hará un sketch con esto en cualquier momento, suena totalmente a… “si eso ya…”. Y mi amigo tiembla al imaginar cómo su cliente le va a regalar los oídos cuando se les acabe el stock y reclamen de nuevo, quién sabe si por última vez, su malogrado pedido.

He vivido alguna situación de este estilo y entiendo la frustración y el enfado que puede llegar a provocar esto en un comercial comprometido con la satisfacción de sus clientes. Yo soy muy de Drucker cuando dice eso de que el propósito de un negocio es crear clientes, o sea, no destruir clientes, que curiosamente jefe-liderviene a ser lo contrario. Desgraciadamente, algunos se empeñan en dar la razón a este sabio cuando dice que “La mayor parte de lo que llamamos gestión-management consiste en poner trabas a los empleados”.

Normal que Salvador Minguijón, el director de la delegación de Impulso Coaching en Zaragoza, llene los aforos de sus talleres sobre motivación y compromiso en el trabajo.

Pero, mi querido L.G., si te ronda por la cabeza aplicar esa medicina en pastillas que se llama “Keledén 500mg” olvídalo.  Es en este tipo de situaciones donde se percibe la importancia del liderazgo en su sentido más amplio. Esto del liderazgo no es solo algo para jefes; ciertamente, sería grave llegar a un puesto de responsabilidad sin haberlo desarrollado al mayor nivel posible, pero el liderazgo empieza por uno mismo, por tener esa influencia positiva sobre nuestras emociones y acciones antes de querer influenciar a los demás, independientemente del lugar que ocupemos en la estructura. Autocontrol en lugar de reacciones infantiles.

Viktor Frankl lo explica muy bien con su concepto de proactividad. Las personas tenemos la capacidad de elegir libremente nuestra respuesta a un evento, sobreponiéndonos a las respuestas automáticas a las que nos inducen nuestras emociones, al menos si tenemos los valores adecuados. De este modo, somos capaces de elegir la respuesta útil.

Recuerda el concepto de “La línea” que te comenté y asegúrate de que estás siempre por encima de ella, asumiendo los hechos y el grado de responsabilidad que te corresponda y comcaritasunicando de un modo factual, sin que la emoción añada ruido a dicha comunicación. Es demasiado fácil instalarse debajo de la línea, en búsqueda de escusas y justificaciones para no hacer lo correcto, lo que a la larga solo nos llevaría a un sentimiento de culpa y a una espiral de la derrota.

La forma en que nos enfrentamos a las situaciones difíciles o desagradables muestran la medida de nuestro liderazgo a los que tenemos a nuestro alrededor. La reacción correcta nos da puntos de liderazgo mientras que la emocional nos los quita. La puñeta es que, por lo general, cuando perdemos puntos son muchos más que cuando los ganamos.

Pues nada L.G., que me mandes a tu jefe, algo haremos, pero vente tú también, porque, como enuncia John C. Maxwell en sus leyes irrefutables del liderazgo, tu nivel de liderazgo marca el tope de tu eficacia. Te lo explico el día 3 de marzo en Ibercide Cogullada, el Centro Ibercaja de Desarrollo Empresarial.

MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL PROGRAMA

Juan Díaz, coach de negocios en Impulso Coaching de Negocios

¿RELEGAS O RECUPERAS A LAS PERSONAS DE TU EQUIPO?

La vida es un escenario apasionante; a veces me toca desempeñar el papel de Walkiria, esas guerreras aladas que sobrevolaban los campos de batalla para recuperar a los mejores soldados caídos en la contienda.

En este caso se trata de Lola, encargada de producción, a la cual yo había conocido en los tiempos en los que era una persona clave en la empresa y ahora la encuentro dolorida, desesperanzada, incrédula, desmotivada, tóxica, …

Durante muchos años Lola había jugado un papel predominante con respecto a los otros dos encargados de producción, centrados en estar al tanto de los problemas que fuesen surgiendo y resolverlos lo antes posible.

Ella planificaba los turnos, asignaba las personas a los procesos, planificaba y controlaba la producción que prácticamente era siempre la misma. Al jefe de producción, antiguo jefe de mantenimiento, no le iba este tema y lo delegaba en ella.

Durante años todo discurrió como una balsa de aceite, adquirieron una habilidad extrema para la improvisación y las puntas de esfuerzo.

rechazoComo si fuese un mal sueño, un nuevo proyecto vuelve esta realidad del revés. Hay problemas técnicos, de capacidad, de información del cliente,… a los que Lola ya no puede responder con la información de que dispone y las habilidades que han ido desarrollando. Los resultados se resienten y tras la sustitución de dos directores de planta sin que se solucione el problema, le toca el turno al jefe de producción.

El nuevo jefe de producción asume entre sus funciones la planificación y el control de la producción y Lola se ve relegada al puesto de encargada, en paridad con sus compañeros, y asumiendo que su papel es ejecutar el plan de producción.

Nadie le dice nada, ni hay ningún tipo de explicación oficial; por su involucración y capacidad de reacción se había ganado el respeto de compañeros y trabajadores y la sensación de que la empresa es arbitraria e injusta se propaga como una mancha de aceite.

Nadie puede negar sus dotes de liderazgo y, poco a poco, paralelamente a como se va potenciando la figura de otro encargado, va asumiendo el rol de defender a los trabajadores de las decisiones sin sentido que emanan de la dirección.

Y, también poco a poco, se va dejando de contar con ella en las reuniones de producción.

¿Acaso yo o tú mismo, en esta misma situación no te sentirías dolorido, desesperanzado, incrédulo, desmotivado… ?

Esto es tan frecuente que algunos estudiosos de la motivación piensan que lo más importante (y casi suficiente) que tiene que hacer un ejecutivo con su personal es no desmotivarlo.

No, no es así. El antiguo director de producción logró que el desempeño de Lola brillase muy por encima de lo que cabría de esperar, aunque sea cierto que lo hizo porque el tema de la planificación no le gustaba y “abdicó” de sus funciones de tal manera que, a medio plazo, fue un desastre para él y para Lola.

Pero esto mismo se puede hacer bien, simplemente delegando correctamente. Hoy Lola vuelve a brillar… con la misma intensidad que sus dos compañeros… y el resto de la organización. Ha habido que realizar algunos ajustes pero ha merecido la pena para todos.

hormigas1Tenemos una gran responsabilidad con las personas que integran nuestro equipo para que se sientan comprometidas con la empresa y con la actividad que realizan.  Pueden ser el origen de nuestras mayores satisfacciones, disgustos, éxitos y fracasos.

El Coaching Empresarial y Ejecutivo es una magnifica herramienta para evitar o solucionar situaciones parecidas a las de Lola.

Salvador Minguijón, director en la delegación de Zaragoza.

Taller de Planificación Empresarial

El pasado jueves, día 17, Salvador Minguijón se reunió en Ibercide con 25 representantes de empresas de distintos sectores para impartir un taller práctico sobre “Planificación empresarial para alcanzar los objetivos

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Cada participante fue elaborando su propio plan de noventa días basado en 4 pasos:

  • Estudio de la situación actual con datos verificados.
  • Establecimiento de  Objetivos a alcanzar.
  • Ejecución del plan con estrategias definidas.
  • Evaluación de los resultados.

Queremos agradecer a cada una de las personas que asistieron su colaboración, su participación y sus valoraciones.  Deseamos que el cuaderno de trabajo les sirva  como herramienta y punto de referencia para ir planificando su proyecto.

Fue un placer hacerlo en Ibercide por su colaboración y su compromiso. Continuaremos contribuyendo al desarrollo de las empresas.

PIENSA ANTES DE HABLAR. Asertividad, Feedback y Sintonía

Te lo digo tal cual lo siento, sin acritud y con la sola intención de que tengas la oportunidad de mejorar: “Eres un capullo que no tiene ni p. idea de lo que se lleva entre manos”discursionUn poco exagerado, si. Pero últimamente hay una cierta tendencia a fomentar una comunicación totalmente sincera en las empresas que genera situaciones bastante conflictivas y que tiene un fuerte efecto desmotivador en el caso de personas muy sensibles a los enfrentamientos.

Las personas extrovertidas, que suelen ser las que ostentan la dirección en la empresa,  manifiestan su malestar y en seguida se recuperan, pero las introvertidas se van guardando todo … tienen que arrastrar permanentemente este peso … bajando su rendimiento y estallando con reacciones desproporcionadas cuando alcanzan el límite de aguante.

Sabemos que si tenemos una organización muy madura y con un fuerte sentimiento de equipo, (causa) la comunicación es muy sincera y las personas no se sienten heridas por el hecho de que otros miembros del equipo se inmiscuyan en sus competencias (efecto).

Si te sientes equipo con una persona, es decir; persigues el mismo objetivo y tienes la voluntad y el convencimiento de que o lo alcanzáis juntos o no lo alcanza ninguno, la mayoría de la conversación gira en torno a “nosotros” y de vez en cuando se puede discriminar entre tu y yo, en la seguridad de que el interlocutor seguirá interpretando “nosotros”.

Es un nivel muy concreto de comunicación que todos hemos experimentado en alguna circunstancia. Yo puedo recordar mi primera vivencia en este sentido, cuando con 17 años echaron mano de la Cruz Roja de la Juventud para desalojar a los vecinos de un bloque del barrio de las Fuentes en cuyos bajos un pavoroso incendio acabó con la vida de 23 trabajadores. Todos hacíamos todo lo que podíamos y nos coordinábamos como un ejército de hormigas, ni rastro del individualismo, ni del orgullo, ni siquiera del cansancio…

Hay  organizaciones que son capaces de mantener esta dinámica de equipo en el trabajo cotidiano.  ¡No saben la suerte que tienen!

Pero cometemos un grave error si pensamos que manteniendo este tipo de comunicación (abierta, sencilla, directa, seguros de que nuestro interlocutor la va a interpretar bien) podemos favorecer el que la organización vaya a madurar y se cree sentimiento de equipo. Frecuentemente se produce el efecto contrario…

La comunicación honesta está construida en la verdad e integridad y en el respeto del uno por el otro. Benjamín E. Mays.

Y el respeto del uno por el otro consiste básicamente en tratar de tener en cuenta como el receptor va a percibir el mensaje que le mandamos y hacerlo de tal manera que no le resulte agresivo.

Para comunicarnos efectivamente, debemos darnos cuenta de que todos somos diferentes en la forma en que percibimos el mundo y usar ese conocimiento como guía para comunicarnos con otros.-Tony Robbins.

En el trabajo empleamos frecuentemente dos modelos de comunicación que están muy relacionados con lo que hemos comentado:

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La Asertividad: Una persona expone un derecho, necesidad, deseo, sentimiento suyo y lo hace de tal manera que no resulta agresivo para los demás.

Es una modalidad de comunicación que resulta siempre deseable tanto por lo que representa bajo el aspecto de la proactividad  (labrar MI futuro es MI responsabilidad) como desde al punto de vista de la manera de hacerlo.

El Feedback: En el que le decimos a una persona lo que pensamos de sus acciones.

Es algo que debe hacerse solo si se cuenta con el permiso de esta persona o te reconoce una autoridad funcional o moral. Por ejemplo; si eres su superior eres automáticamente corresponsable de sus acciones, lo cual te da derecho a opinar.

Si de verdad eres un compañero de equipo se supone que admitirá tu opinión sin problemas pero harás bien en pedir permiso antes porque te puedes ahorrar muchos problemas.

mimo El Feedback es muy delicado, así que se han propuesto varias técnicas para llevarlo a cabo reduciendo el riesgo de que tenga un impacto negativo: el bocadillo, el método MIMO, etc.

 

En la empresa, debe evitarse el feedback negativo sobre “como” eres, ni siquiera con las personas que dependen de ti. Muchas veces a los coach nos toca invitar a las personas a reflexionar sobre este aspecto y es un terreno muy resbaladizo por el que tienes que transitar con pies de plomo.

Es decir, si percibes que en tu empresa hay falta de comunicación o que la que hay resulta agresiva, plantéate que tienes un problema de cultura de equipo y trabaja sobre esto. La comunicación mejorará automáticamente,  entonces es cuando podrás plantearte el mejorarla todavía más.

Descubre que podemos hacer por vuestro equipo https://impulsocoacharagon.com/mejora-de-la-comunicacion-en-el-equipo/

Salvador Minguijón, director en delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios