LA MULTIPLICACIÓN DE LAS VENTAS … ¡¡NO ES UN MILAGRO!!

La venta es una cadena de acciones que culmina con el cierre de la operación o el aumento de la venta media.cadena

Y como en todas las cadenas, el eslabón más débil es el que condiciona el resultado. Las ventas se pierden en los pequeños detalles.

Los comerciales hacemos un 70-90% de las cosas bien. Muy bien, diría yo. Es más, frecuentemente hacemos bien lo más difícil.

El problema es que este 30-10% de cosas que no terminamos de ejecutar correctamente nos condiciona el que las ventas se nos limiten entre un 60 y un 15%.

Es curioso observar como cada uno de nosotros tropieza sistemáticamente en la misma piedra; hemos visto buenos vendedores que no escuchan al cliente, que no se organizan su trabajo, que no siguen el método que deberían, que no esperan a que el cliente les pida o pregunte algo para ofrecérselo, que les horroriza hacer nuevos contactos por el temor al rechazo, que no se preparan mínimamente la visita, que se la preparan en exceso, que transmiten inseguridad a los clientes, que no siguen los presupuestos despues de prepararlos exhaustivamente, etc.

exito-y-fracasoTengo comprobado que entre hacerlo bien y hacerlo muy bien la tasa de conversión de los presupuestos en clientes cambia del 30 al 50%. Es decir, se puede incrementar la capacidad comercial  en un 67% solo cuidando un poco más estos aspectos. ¡Con prácticamente el mismo esfuerzo!

Y a casi todos los que realizamos tareas comerciales nos pasan cosas similares. Algunas veces hasta las desconocemos pero muchísimas veces somos conscientes de ellas. Lo que sucede es que esto no garantiza que lo podamos solucionar por nosotros mismos.

Multiplicar las ventas es lo que consiguen los clientes que participan en nuestro programa de entrenamiento de comerciales. Para ello nos exploramos, analizamos lo que hacemos y lo que deberíamos de hacer; se modifican hábitos anclados que no favorecen la venta, se adquieren nuevas habilidades y se consolidan como una nueva conducta.

No hay milagros, es una mera cuestión de cuidar los detalles pero, precisamente eso, puede cambiar el resultado a la hora de alcanzar los objetivos.

Salvador Minguijón, director en delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

PRODUCTIVIDAD SIN ESTRÉS

Hace poco más de 10 años, Leo Babauta era un periodista estresado e infeliz. Sintiendo que su vida era un caos, decidió cambiar empezando por dejar de fumar. Poco después comenzó a correr y gracias a su determinación consiguió tiempo más tarde terminar su primera maratón. Entre tanto comenzó a preocuparse más por su alimentación, lo que le llevó a perder 20Kg.

Babauta descubrió el poder del enfoque, el tener un solo objetivo a la vez, lo que le llevó a conseguir nuevos triunfos personales uno tras otro, como correr 2 triatlones, quedar totalmente libre de deudas, poner en marcha un blog de éxito o escribir un libro. Hoy es un referente en el mundo empresarial en el ámbito de la productividad personal.

La clave de todo ello está, según explica en su libro “El poder de lo simple”, en simplificar.

“La simplicidad se reduce a dos cosas:

  • Identificar lo esencial
  • Eliminar el resto”

Parece una simpleza pero es un excelente punto de partida que invita a una profunda reflexión.

Lo siguiente es desarrollar hábitos saludables, aquellos que nos convierten en personas más aptas para conseguir nuestros objetivos.

Al igual que con los objetivos, el truco radica en implantar los hábitos uno a uno en lugar de buscar cambios drásticos que supongan un esfuerzo mayor de lo que nuestra voluntad puede gestionar.

A modo de ejemplo, yo no recomendaría a alguien que quisiera empezar a correr, que se lanzara al día siguiente si ello implica madrugar más de lo habitual. Tendrá más éxito si consigue madrugar durante 3 semanas y empieza a salir a correr en la cuarta. Primero nos creamos el hábito de madrugar. Una vez que ya no nos supone un esfuerzo podemos implementar el hábito de salir a correr.

Esto me lleva a hablar de los disparadores. Un disparador es algo que nos marca el momento de iniciar una acción. Por ejemplo, es evidente que tendré más probabilidades de llevar a cabo una tarea si pongo una alarma en mi teléfono que si simplemente confío en que la haré a una determinada hora. Sin embargo, una alarma no es el mejor disparador, excepto cuando uno está durmiendo. Los mejores disparadores para la acción son otras acciones.

Por ejemplo, Suena el despertador-> Te levantas-> Te tomas un vaso de agua-> Sales a correr-> Tomas una ducha-> Te vistes-> Desayunas->…

En el trabajo podría ser: Encender el ordenador-> colgar la chaqueta-> Comprobar el calendario-> Hacer la tarea más importante-> Comprobar y priorizar el correo electrónico-> Responder los correos de menos de 2 minutos-> Hacer un bloque de llamadas telefónicas-> Hacer la tarea más prioritaria->…

Como vemos, la finalización de cada tarea hace de disparador para que comience la siguiente.

Podemos identificar aquellas tareas susceptibles de hacer de disparador, como llegar a la oficina, tomar el café de media mañana, comer, reuniones periódicas y en general cualquier tarea que sea recurrente, tanto en casa como en el trabajo.

Leo Babauta es también el creador del ZTD o Zen to Done, un sistema de productividad personal que está incluido en nuestro Programa de Gestión del Tiempo “De Gracián a Harada” cuya quinta edición comienza el próximo 8 de noviembre. Si quieres mejorar tu desempeño o el de tu equipo y mejorar los resultados, ponte en contacto con la delegación de Impulso en Zaragoza amparogimeno@impulsocoach.com

Juan Diaz, coach de negocios en la delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

ALGUNAS CLAVES SOBRE LA MOTIVACIÓN

Puedes  motivar a tu equipo de muchas formas diferentes pero el primer paso es conocerles muy bien. Después ya podrás poner en marcha algunas claves de las que trato en este artículo.

Creo que era a principios del 99. Yo andaba por el almacén de la planta que Cinram tenía en la localidad francesa de Saint Dié, en la zona de Los Vosgos, comprobando que todos y cada uno de los emplazamientos estaban correctamente etiquetados con los códigos de barras que nos permitirían poner la guinda del pastel al proceso de implementación el nuevo ERP, el sistema de gestión logística por radio frecuencia. Mi flamante Nokia 6110 sonó y al responder una voz me dijo: Juan, soy Lew, enhorabuena, habéis hecho un trabajo extraordinario.

Lew Ritchie, era el Vicepresidente y CFO del grupo y yo solo le había visto muy brevemente en una de mis visitas a la central en Toronto. Aunque la conversación telefónica no duró más de 2 o 3 minutos me marcó para siempre. Fue un sencillo y potente acto de liderazgo motivacional. Al acabarla yo estaba exultante, feliz y quería por todos los medios que la empresa en la que trabajaba se comiera el mundo.

También he conocido el desánimo y la frustración en otros momentos, así que voy a tratar de apuntar algunas claves que hacen la diferencia entre un extremo y otro.

Cuando Dave Locksley, el Director Global de I.T., me ofreció el puesto de jefe de proyecto, yo tenía muy poca experiencia en informática puesto que solo había colaborado en un proyecto similar en la planta de Zaragoza, aunque sí conocía bien los procesos internos al haber dirigido una pequeña planta similar en Madrid. La responsabilidad me parecía enorme y en aquella España de la “titulitis” me pareció necesario confesar que abandoné mi carrera universitaria antes de acabar el primer año. Dave me respondió “I don’t give a sh*t”, que debe significar en canadiense algo así como, “eso no es imprescindible”. Es decir, a pesar de mis debilidades me mostró su total confianza.

Me acababa de gastar un millón de pesetas en un master de Dirección de Marketing. Dave me dijo que podría volver cada jueves a Zaragoza para cursar el máster el viernes y sábado. Imaginad el coste del coche de alquiler a Barcelona, dos vuelos de ida y 80Km de taxi y lo mismo para la vuelta. Me hacía sentir importante.

Una vez en Saint Dié, tenía objetivos claros (medibles, acordados, relevantes, temporales y específicos), supervisar la instalación del hardware y formar a los “superusers” o usuarios clave y para ello disponía de una gran autonomía a la vez que un gran apoyo si era necesario, fundamentalmente de mi amigo Ron Mackenzie.

 

Ese apoyo hacía que el aprendizaje fuera una constante y ello me permitía sentir que cada día era más merecedor de la confianza que se había depositado en mí.

Mi opinión no siempre fue tenida en cuenta pero siempre se me escuchó mostrando interés. Tengo un aforismo para esto:

 

Líder es aquel que es sensible a nuestros intereses. No puede liderar quien no sabe escuchar.

 

El clima laboral era excelente y se notaba también al salir. Dice Alain Cardon, el gran experto en coaching de equipos, que si quieres relaciones excelentes dentro de tu equipo debes comenzar por enseñarles a ganar. Esa era la sensación, íbamos cada día al trabajo para conseguir victorias parciales que nos llevarían inevitablemente al éxito final.

Por último, todos sentíamos que formábamos parte de un gran equipo al servicio de un bien común, que era la modernización de los sistemas que permitirían a la empresa ser más competitivos y por ende garantizar el futuro de los más de 3.000 trabajadores que éramos.

Hay centenares de libros sobre motivación, así que no es mi intención condensar ni un ápice de toda esa sabiduría en un artículo como este. Sin embargo, estoy convencido de que, en un buen número de ocasiones, la falta de motivación y compromiso se pueden resolver con tan solo una o dos de las recetas aquí comentadas. Para empezar, apuesta por la escucha activa y el interés sincero.

Juan Díaz, coach de negocios en la delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

Motivación, el camino rápido a la competitividad… o a no necesitar competir

Competir para mejorar es positivo pero sin olvidarnos de que los que compiten son personas.  El éxito está detrás de la labor que el líder haga con cada una de ellas. Esto es lo que marca la diferencia.

Desde finales del siglo pasado, hablar de competitividad en las escuelas de negocios era fundamentalmente hablar de Porter, de las 5 fuerzas de Porter, de las 3 estrategias de Porter y de un buen puñado de conceptos interesantes enunciados por él.

El currículum de Michael Porter es impresionante, ingeniero mecánico y aeroespacial, MBA por la HBS, doctorado y catedrático en la Universidad de Harvard y empresario, pero lo más importante es que, desde que publicó “Cómo las fuerzas competitivas moldean la estrategia” en el año 79, se convirtió en uno de los mayores gurús del mundo empresarial y el mayor en cuanto a competitividad.

El éxito de sus publicaciones le llevó a fundar en 1983 la empresa de consultoría The Monitor Group. Lo que es menos conocido es el hecho de que, tras varios años de dificultades, en 2012, The Monitor Group cayó en bancarrota y tuvo que ser absorbida. No deja de ser llamativo que el gran gurú de la competitividad solo consiguiera mantener viva su empresa apenas 30 años.

Digo esto, por un lado, para ilustrar que la competitividad no es fácil ni para el mayor de los expertos. Podemos redactar la mejor de las estrategias, pero luego la implementación es otra cosa.

La cultura se come a la estrategia para desayunar

Peter Drucker

Por otro lado, porque el riesgo de competir es perder, y porque competir no es la única forma de ser efectivos en el cumplimiento de nuestra misión, de hecho, podríamos decir que competir es solo una forma de sobrevivir cuando no se es suficientemente innovador. Tomemos el ejemplo de Tesla. ¿Tiene a día de hoy algún competidor? La respuesta claramente es NO. Lo mismo se podría decir de Amazon, Apple, Airbnb y otras muchas. Eso sí, en alguno de estos casos, tal vez todos, es una situación temporal.

La única ventaja competitiva sostenible en el tiempo es la capacidad de aprender más rápido que nuestros competidores.

Peter Senge

Ahora es cuando parece inevitable hablar de Innovación, de modelos de negocio disruptivos y de búsqueda de océanos azules. Pues no, primero lo primero; primero las personas.

Los que conozcan algo de “Lean Manufacturing” sabrán que es un modelo de gestión empresarial basado en eliminar 7 “mudas” o desperdicios, sobreproducción, exceso de inventario, desplazamientos evitables, tiempos de espera, exceso de procedimientos, defectos y transporte. Actualmente se habla al menos de 2 más, el desperdicio energético y el uso poco efectivo de las personas. Este último es el que me interesa porque es común a todas las organizaciones sin excepción y que yo trabajo con el método Harada.

¿Pensamos acaso que las personas están totalmente motivadas? ¿Estamos aprovechando todo su potencial? ¿No es razonable pensar que una mayor motivación puede llevarnos a una mayor productividad, más innovación y por tanto a una mayor competitividad?

 

Daniel Pink, en su libro “La sorprendente verdad sobre lo que nos motiva” apunta a 3 fuentes fundamentales de motivación, autonomía, maestría y propósito y desde mi punto de vista son un excelente punto de partida para cualquier acción en pro de la mejora de la motivación.

La autonomía es un motivador un tanto particular, ya que mientras un junior lo interpreta como un signo de confianza él, y sin duda esto es positivo, sin embargo, para el senior suele convertirse en un factor higiénico, es decir, no motiva, pero su carencia desmotiva como desmotivaría cualquier otro atisbo de desconfianza.

La maestría es el gran motivador intrínseco, a todos nos gusta ser buenos haciendo nuestro trabajo, y la única forma de ser buenos en tiempos de cambio es asegurarse de que somos mejores cada día. Conseguimos altos niveles de motivación cuando creamos un ambiente propicio para que las personas se desarrollen y puedan afrontar con éxito cada vez retos de mayor importancia o dificultad.

Por último, el propósito, el dirigir nuestros esfuerzos hacia la consecución de objetivos que van más allá de nosotros mismos porque están en perfecta sintonía con nuestros principios y valores. Esta es la razón por la que generalmente la gente dedica su tiempo a trabajar en ONG’s u otro tipo de tareas no remuneradas. Si se consigue un genuino sentimiento de equipo donde el liderazgo campa a sus anchas también se genera este tipo de motivación.

Vale, ya tenemos a todo el mundo motivado, ahora la pregunta es, ¿Estamos aprovechando al máximo sus capacidades?

_ Jefe, jefe, acabo de inventar la rueda que…

_ Lo siento chaval, estoy muy liado, tengo que arrastrar una pata de brontosaurio a casa del brujo.

Juan Díaz, coach de negocios en Impulso Coaching de Netocios, delegación Zaragoza.

EL SECRETO PARA FIDELIZAR: Bueno, Bonito, Barato, ¡Ya! y con cariño

Frecuentemente nos quejamos de que los clientes se han vuelto infieles y que cambian de proveedor con mucha facilidad “solo por unos céntimos”.

¿Os acordáis cuando nos podíamos permitir el lujo de dejarle optar a nuestros clientes por dos de tres posibilidades: bueno, bonito y barato? ¿Quién se atrevería actualmente a plantear esto a un cliente que te exige las tres y además ¡YA! ?

La verdad es que los clientes disponen ahora de mucha información sobre la oferta disponible, la calidad exigible y el precio a pagar. Está desapareciendo la asimetría en la información que nos amparaba en determinados nichos de mercado de tal manera que ser eficiente y competitivo en el bien que ofrezcas y hacerlo, además, con una calidad exquisita es una condición imprescindible, no ya para fidelizar a los clientes, sino sencillamente para que no quieran huir de ti.

Si a esto añadimos que nuestros competidores realizan una exploración permanente en búsqueda de cualquiera de nuestros clientes que presenten el más mínimo descontento, la cosa se complica tremendamente. Incluso entre las empresas que lo hacen bien las tasas de pérdida de clientes pueden superar el 20% anual. ¡¡ Y reponer estos clientes sí que es caro, lento y difícil !!

Fidelizar a los clientes está un escalón por encima de satisfacer sus necesidades y es, en última instancia, lo que nos va a permitir que no se plantee cambiar de proveedor y que nos abra la posibilidad de colaborar con él más intensamente en beneficio mutuo, es decir,  que podamos desarrollar el potencial real de nuestra cartera.

Y como en muchos otros comportamientos, en la fidelidad también hay un importante componente de reciprocidad; si tienes fe en tus clientes, eres leal con ellos y tratas de aportarles todo lo que puedas, existe una alta posibilidad de que los fidelices.

¿Y ya está?  ¡¡NO!!  ¡¡Todavía nos queda perfeccionar nuestra relación de tal manera que utilice más y mejor nuestros productos/servicios!! A veces lo olvidamos…

¿Te parecen muchas cosas? Es más sencillo de lo que parece, inscríbete en el próximo taller gratuito sobre FIDELIZACIÓN DE CLIENTES que, con la colaboración de la Obra Social de Ibercaja, celebraremos el próximo día 10 de mayo y ,empleando nuestra metodología,  saldrás con una idea muy clara de cuáles son los próximos pasos que debes dar para mejorar este aspecto. Date prisa, ¡quedan muy pocas plazas!

Enlace para más información e inscripciones: https://obrasocial.ibercaja.es/iniciativa-emplea/zaragoza/taller-como-conseguir-que-tus-clientes-te-compren-mas-y-mas-frecuentemente-dir-comercial-mod-2

Os esperamos!!!.

Salvador Minguijón, director en la Delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

TRABAJAR MUCHO, VENDER MUCHO O GANAR MUCHO ¿Cuál es tu objetivo?

En muchas conversaciones informales en el ámbito profesional es habitual preguntar cómo van las cosas. La respuesta varía según el interlocutor, pero hay una fórmula que, por lo menos en mi experiencia, se repite frecuentemente con variaciones.

Uf!! Muy bien, creciendo en ventas y con mucho trabajo…

Hasta aquí todo normal. Pero cuando uno se pone a examinar la empresa comprueba como efectivamente las ventas crecen y a pesar de ello, o precisamente por ello, seguir leyendo

Te animo a leer este interesante artículo de Mariano Arribas, director OCG Controller.

GESTIÓN DEL COMPROMISO DE TU EQUIPO. Módulo 2

El pasado jueves, día 23, Salvador Minguijón impartió la segunda parte del taller “Gestión del compromiso de tu equipo”.

Se habló de cómo conseguir un verdadero equipo ganador, los comportamientos y las habilidades que deben desarrollar  las personas que lideran un grupo de personas. Es fundamental tener unas metas claras y comunes, definir funciones y responsabilidades.

compromiso-2La cultura de empresa se puede transmitir a través de muchos canales pero es importante elegir los correctos y los que generan un verdadero compromiso perdurable en el tiempo.  También hay que descubrir los motivos y los hábitos que no están favoreciendo esta situación para atajarlos cuanto antes.

Fueron tres horas en las que todos aportamos experiencias y reflexiones que nos ayudarán a mejorar la gestión de nuestra gente.

Muchas gracias a todos los que participasteis, para nosotros fue un verdadero placer compartir la mañana con vosotros. Agradecer también a Ibercide su colaboración e implicación para ayudarnos a seguir aportando valor a las empresas.

Sabemos lo importante que es para las personas con responsabilidad sobre el desempeño de sus equipos, ser capaces de generar un verdadero compromiso. Por este motivo, comenzaremos un programa completo, durante 4 viernes, a partir del próximo día 10 de marzo.  Solo lo podrán realizar 15 personas.  Puedes tener más información en este enlace, PROGRAMA COMPLETO

EL PRINCIPIO 80-20, EL PRINCIPIO 90-10 Y LA REVELACIÓN DE STURGEON.

Decir que en el mundo no abundan los principios no es ninguna revelación, más bien se trata del pan nuestro de cada día ¿verdad?. Como el tema de los principios morales es demasiado serio para afrontarlo un domingo por la tarde y parafraseando a Groucho, si no apetece hablar de principios morales… tengo otros, así que me limitaré a comentar los 2 principios arriba mencionados desde una perspectiva seudocientífica-lúdico-festiva y sin salir de uno de mis campos de actuación en el mundo del coaching empresarial, concretamente el de la productividad personal. La revelación la dejamos para el final.

pareto

Todo el mundo conoce el principio 80-20 o principio de Pareto.Enuncia que con frecuencia la sociedad se divide en proporciones 80-20. Pareto, descubrió que un 20% de los propietarios de tierras poseía el 80% de estas mientras el 80% restante solo sumaban un 20%. Se supone que aplica a infinidad de asuntos, como que un 20% de los clientes generen el 80% de la facturación.

 

La verdad es que el Principio de Pareto no funciona así, es lo que tiene generalizar. Por poner un ejemplo, en España se estima que un 6-7% de la población posee el 93-94% de la riqueza. ¿Cómo se te queda el cuerpo?.

 

90-10coveyEl principio 90-10 está enunciado por Stephen Covey como ejemplo de proactividad y afirma que el 90% de lo que nos sucede está determinado por la forma en que reaccionamos al restante 10%.

Ojalá. Lo cierto es que la vida es por momentos bastante puñetera y se encarga de desmentir este bonito principio con demasiada frecuencia. Evitaré poner ejemplos, prefiero mantenerme en tono lúdico, como digo, es domingo.

 

Ahora es cuando viene la revelación.

La revelación de Sturgeon dice, en resumidas cuentas, que el 90% de todo es… ¡basura!

En algunos momentos podría parecerlo, pero no, estoy convencido de que esto tampoco es así.

¿Y qué cesta podemos hacer con estos mimbres?

El 90% de todo no es basura, ni muchísimo menos, pero sí hay una tendencia a ocupar nuestro tiempo con basura en un porcentaje excesivamente elevado. Y el tiempo es vida.

Los españoles ven una media de 4 horas diarias de televisión (es que al 42% de los españoles no les gusta leer), miramos el móvil unas 150 veces al día y navegamos sin destino concreto por internet o las redes sociales otro buen rato. Digo yo que algo sí podríamos mejorar.

El principio 90-10 es en realidad algo que debería enseñarse en las escuelas. Lo de menos son los porcentajes, lo importante es saber que tenemos tendencia a ser esclavos de nuestras emociones y que estas nos empujan a tomar con cierta frecuencia la peor de las respuestas, aquella que condicionará nuestro futuro y lo llenará de basura. La solución es la proactividad, la respuesta razonada en todo momento frente a la respuesta automática y emocional.

Por último, volviendo al señor Pareto, debemos de nuevo olvidarnos de porcentajes y centrarnos en la relación muchos-poco y pocos-mucho. Al igual que abrazar a un hijo es una mínima inversión de tiempo con una elevadísima rentabilidad en forma de amor, podemos tomar conciencia de cuales son aquellas actividades que precisando menos tiempo nos brindan unos resultados más satisfactorios, para poder tratar de aumentar dichos resultados aumentando el tiempo dedicado. Y por el contrario, dedicar menos tiempo a aquellas tareas que nos proporcionan unos resultados más decepcionantes. Descubrir esta relación en los diferentes usos de nuestro tiempo es el mejor principio para alcanzar un nivel satisfactorio de productividad personal.agenda

Si te interesa la productividad personal, apúntate, sin ningún tipo de compromiso, a la sesión de presentación que haremos vía webinar el próximo jueves día 9 de marzo del curso de gestión del tiempo “De Gracián a Harada”.

Pulsa aquí para más información.

Juan  Díaz, coach de negocios en Delegación de Zaragoza de Impulso Coaching de Negocios.

TU NIVEL DE LIDERAZGO MARCA EL TOPE DE TU EFICACIA

Me cuenta mi amigo L.G. (no, no tiene nada que ver con los televisores), que me va a mandar a su jefe al programa que impartiré en marzo sobre liderazgo porque le tiene “aburrío y desmotivao”. Uno de sus clientes de largo recorrido, altamente rentable y que necesita muy poca atención, o sea el típico cliente chollo, tiene un pedido pendiente desde hace semanas “porque alguien en la central tiene que firmar un papel para que podamos seguir comprando un componente al proveedor habitual”. Me cuenta que han cambiado ciertos procedimientos de homologación de proveedores y que hasta que el sursuncorda del departamento de Quality Insurance no ponga su sello de lacre con escudo nobiliario incluido, ni Blas puede mandar pedidos a ese proveedor, aunque se trate de uno de toda la vida al que se le lleva comprando la misma pieza desde hace años.

Y mi amigo “llorando” por los pasillos _”¡Que les vamos a dejar colgaos!”   a los de compras, y a su jefe. Y dos meses lleva así. Y las únicas respuestas que obtiene son del tipo “Tenemos que respetar el procedimiento…”, “No depende de nosotros”, “Confiemos en que no se demore mucho más”. José Mota hará un sketch con esto en cualquier momento, suena totalmente a… “si eso ya…”. Y mi amigo tiembla al imaginar cómo su cliente le va a regalar los oídos cuando se les acabe el stock y reclamen de nuevo, quién sabe si por última vez, su malogrado pedido.

He vivido alguna situación de este estilo y entiendo la frustración y el enfado que puede llegar a provocar esto en un comercial comprometido con la satisfacción de sus clientes. Yo soy muy de Drucker cuando dice eso de que el propósito de un negocio es crear clientes, o sea, no destruir clientes, que curiosamente jefe-liderviene a ser lo contrario. Desgraciadamente, algunos se empeñan en dar la razón a este sabio cuando dice que “La mayor parte de lo que llamamos gestión-management consiste en poner trabas a los empleados”.

Normal que Salvador Minguijón, el director de la delegación de Impulso Coaching en Zaragoza, llene los aforos de sus talleres sobre motivación y compromiso en el trabajo.

Pero, mi querido L.G., si te ronda por la cabeza aplicar esa medicina en pastillas que se llama “Keledén 500mg” olvídalo.  Es en este tipo de situaciones donde se percibe la importancia del liderazgo en su sentido más amplio. Esto del liderazgo no es solo algo para jefes; ciertamente, sería grave llegar a un puesto de responsabilidad sin haberlo desarrollado al mayor nivel posible, pero el liderazgo empieza por uno mismo, por tener esa influencia positiva sobre nuestras emociones y acciones antes de querer influenciar a los demás, independientemente del lugar que ocupemos en la estructura. Autocontrol en lugar de reacciones infantiles.

Viktor Frankl lo explica muy bien con su concepto de proactividad. Las personas tenemos la capacidad de elegir libremente nuestra respuesta a un evento, sobreponiéndonos a las respuestas automáticas a las que nos inducen nuestras emociones, al menos si tenemos los valores adecuados. De este modo, somos capaces de elegir la respuesta útil.

Recuerda el concepto de “La línea” que te comenté y asegúrate de que estás siempre por encima de ella, asumiendo los hechos y el grado de responsabilidad que te corresponda y comcaritasunicando de un modo factual, sin que la emoción añada ruido a dicha comunicación. Es demasiado fácil instalarse debajo de la línea, en búsqueda de escusas y justificaciones para no hacer lo correcto, lo que a la larga solo nos llevaría a un sentimiento de culpa y a una espiral de la derrota.

La forma en que nos enfrentamos a las situaciones difíciles o desagradables muestran la medida de nuestro liderazgo a los que tenemos a nuestro alrededor. La reacción correcta nos da puntos de liderazgo mientras que la emocional nos los quita. La puñeta es que, por lo general, cuando perdemos puntos son muchos más que cuando los ganamos.

Pues nada L.G., que me mandes a tu jefe, algo haremos, pero vente tú también, porque, como enuncia John C. Maxwell en sus leyes irrefutables del liderazgo, tu nivel de liderazgo marca el tope de tu eficacia. Te lo explico el día 3 de marzo en Ibercide Cogullada, el Centro Ibercaja de Desarrollo Empresarial.

MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL PROGRAMA

Juan Díaz, coach de negocios en Impulso Coaching de Negocios

¿RELEGAS O RECUPERAS A LAS PERSONAS DE TU EQUIPO?

La vida es un escenario apasionante; a veces me toca desempeñar el papel de Walkiria, esas guerreras aladas que sobrevolaban los campos de batalla para recuperar a los mejores soldados caídos en la contienda.

En este caso se trata de Lola, encargada de producción, a la cual yo había conocido en los tiempos en los que era una persona clave en la empresa y ahora la encuentro dolorida, desesperanzada, incrédula, desmotivada, tóxica, …

Durante muchos años Lola había jugado un papel predominante con respecto a los otros dos encargados de producción, centrados en estar al tanto de los problemas que fuesen surgiendo y resolverlos lo antes posible.

Ella planificaba los turnos, asignaba las personas a los procesos, planificaba y controlaba la producción que prácticamente era siempre la misma. Al jefe de producción, antiguo jefe de mantenimiento, no le iba este tema y lo delegaba en ella.

Durante años todo discurrió como una balsa de aceite, adquirieron una habilidad extrema para la improvisación y las puntas de esfuerzo.

rechazoComo si fuese un mal sueño, un nuevo proyecto vuelve esta realidad del revés. Hay problemas técnicos, de capacidad, de información del cliente,… a los que Lola ya no puede responder con la información de que dispone y las habilidades que han ido desarrollando. Los resultados se resienten y tras la sustitución de dos directores de planta sin que se solucione el problema, le toca el turno al jefe de producción.

El nuevo jefe de producción asume entre sus funciones la planificación y el control de la producción y Lola se ve relegada al puesto de encargada, en paridad con sus compañeros, y asumiendo que su papel es ejecutar el plan de producción.

Nadie le dice nada, ni hay ningún tipo de explicación oficial; por su involucración y capacidad de reacción se había ganado el respeto de compañeros y trabajadores y la sensación de que la empresa es arbitraria e injusta se propaga como una mancha de aceite.

Nadie puede negar sus dotes de liderazgo y, poco a poco, paralelamente a como se va potenciando la figura de otro encargado, va asumiendo el rol de defender a los trabajadores de las decisiones sin sentido que emanan de la dirección.

Y, también poco a poco, se va dejando de contar con ella en las reuniones de producción.

¿Acaso yo o tú mismo, en esta misma situación no te sentirías dolorido, desesperanzado, incrédulo, desmotivado… ?

Esto es tan frecuente que algunos estudiosos de la motivación piensan que lo más importante (y casi suficiente) que tiene que hacer un ejecutivo con su personal es no desmotivarlo.

No, no es así. El antiguo director de producción logró que el desempeño de Lola brillase muy por encima de lo que cabría de esperar, aunque sea cierto que lo hizo porque el tema de la planificación no le gustaba y “abdicó” de sus funciones de tal manera que, a medio plazo, fue un desastre para él y para Lola.

Pero esto mismo se puede hacer bien, simplemente delegando correctamente. Hoy Lola vuelve a brillar… con la misma intensidad que sus dos compañeros… y el resto de la organización. Ha habido que realizar algunos ajustes pero ha merecido la pena para todos.

hormigas1Tenemos una gran responsabilidad con las personas que integran nuestro equipo para que se sientan comprometidas con la empresa y con la actividad que realizan.  Pueden ser el origen de nuestras mayores satisfacciones, disgustos, éxitos y fracasos.

Precisamente de este tema hablaremos en nuestro próximo taller que impartiremos en IBERCIDE, el jueves, día 26, “Gestión del compromiso de tu equipo. Motivación individual (Módulo 1)”. Si asistes podrás analizar conductas que incentivan la motivación. En esta jornada manejaremos  herramientas para mejorar la capacidad de gestionar personas porque su productividad  y rentabilidad depende de su motivación.

Seguro que conoces situaciones parecidas a la de Lola o se te pueden presentar en el futuro. Puedes reservar las plazas que necesites en este enlace de Ibercaja antes de que se agoten.

Salvador Minguijón, director en la delegación de Zaragoza.