CAPACIDADES COMERCIALES PARA NO VENDEDORES

Todos somos vendedores. Sí, usted también, se lo aseguro. A fin de cuentas, ¿acaso un vendedor no es aquel que se especializa en las relaciones de intercambio? ¿Acaso no estamos todos, en mayor o menor medida, involucrados en este tipo de procesos? Lo cierto es que no es preciso ser un agente comercial, vendedor, responsable de cuentas, sales manager, viajante, delegado de ventas, etc, para que nuestra vida profesional y personal dependa en buena parte de nuestras habilidades para conseguir lo que queremos a cambio de algo.

A mi parecer, resulta evidente que gran parte de los éxitos o fracasos que cosechamos en la vida están directamente relacionados con nuestra habilidad para vender, es decir, nuestra capacidad de aunar un buen puñado de comportamientos y habilidades que incrementen nuestra capacidad de influenciar o incluso persuadir a los demás para que acepten nuestras propuestas, per se (no confundir con la interjección ¡perse!) o por su superioridad frente a otras opciones.

Conocer nuestro temperamento/comportamiento es una buena base para comenzar un proceso de mejora de nuestra comunicación y habilidades. El liderazgo entendido como capacidad para influir a los demás, es otra de las palancas que podemos accionar y que podemos mejorar implementando hábitos de efectividad.

Los 6 principios de la persuasión pueden sernos de gran ayuda:

  •     Coherencia
  •     Reciprocidad
  •     Escasez
  •     Agrado
  •     Autoridad 
  •     Prueba Social.

 

La próxima vez que tengas que enfrentarte a una situación en la que desees conseguir algo pon a prueba estas sencillas y probablemente centenarias recomendaciones:

1_ Sonrie. Sin pasarte, no se trata de parecer abducido. Busca cualquier justificación para que sea una sonrisa con fondo y autenticidad. Muestra aprecio. Puedes ser más cercano con las personas más emotivas (las que, si fueran aves, catalogarías como palomas o loros) y más directo con las más enfocadas a resultados (águilas y búhos).

2_ Afronta la situación con entusiasmo, nunca desde el victimismo. Enfócate en los intereses de la otra persona o puedes acabar hablando de repostería a un reciente diabético. Piensa en cual va a ser el precio, porque tangible o intangible, explícito o tácito, siempre hay un precio.

3_ No discutas. Si lo sabré yo. Las discusiones siempre se pierden, especialmente cuando se ganan. Nunca digas “te equivocas”, “eso no es así”. Muestra el máximo respeto por las opiniones de la otra parte.

4_ Asegúrate de conseguir unas cuantas respuestas afirmativas antes de plantear la pregunta definitiva. De paso, hazles sentir importantes o expertas.

5_ Sé un buen oyente practicando la escucha empática. Da muestras de estar captando el mensaje y de las emociones que subyacen.

6_ Invoca si es posible un propósito superior, el bien común, principios o valores.

Podríamos alargar mucho esta lista, pero si te interesa tu desarrollo profesional, si quieres ser un mejor vendedor, aunque no trabajes en el departamento de ventas, te recomiendo que reserves tu plaza en el programa “Ventas para no vendedores” que impartiré en Ibercide los días 17, 24 y 31 de mayo de 17:00 a 19:00h. Tienes más información en este link.

Juan Díaz, coach de negocios en Impulso Coaching de Negocios

¿QUÉ VENDEDORES VENDEN MÁS?

Sin duda los que son capaces de gestionar una mayor cartera de clientes. Hay alguna excepción esporádica de vendedores que tienen  acceso a algún cliente especialmente potente o que logran entablar una relación de confianza excepcional con sus clientes pero en la mayoría de los casos lo que prima especialmente es que tengan una amplia y dinámica cartera de clientes.

¿Cómo son estos vendedores?

PROACTIVOS: Son conscientes de que son sus propias acciones lo que “construye su realidad”

 

COMBATIVOS: Siempre están dispuestos a luchar y esforzarse por conseguir lo que pretenden.

 

 

ORGANIZADOS: Gestionan bien la información de sus clientes y de sus potenciales clientes y planifican su propia actividad para obtener un buen rendimiento de su tiempo.

 

¿Significa esto que si tus comerciales no son así tienes que resignarte?

¡En absoluto! Estamos hablando de conductas, hábitos y técnicas, y como tales, es responsabilidad del director comercial, de ventas, gerente o del propio empresario implantarlas en la empresa.

¡Una empresa debe sustentarse sobre sistemas de trabajo, no solo sobre las habilidades de los integrantes!

¿Te gustaría conocer cómo organizar el área comercial? Te invitamos a nuestros próximos talleres en Ibercide sobre prospección (módulo 1) y fidelización (módulo 2)

19 – Abril: “Cómo conseguir más clientes y activar a los durmientes. (Dirección comercial. Módulo 1)”

  • El proceso comercial: ¿qué productos o servicios?, ¿a quién? ¿cuándo y cómo se desarrolla?
  • Identificar tus características diferenciales. No vender solo por precio..
  • Nichos de mercado: elegir cuales y decidir estrategias para ellos.
  • 3 factores para incrementar el número de clientes ventas: prospección, conversión y repetición de compra..
  • Planificación de objetivos comerciales y control de resultados.
  • La prospección: El ogro de los comerciales.

24 – Mayo: “Cómo conseguir que tus clientes te compren más y más frecuentemente. (Dirección  comercial. Módulo.2)”

  • La satisfacción del cliente.
  • ¿Qué es lo que valoran de ti? ¿Qué es lo que les molesta?
  • La planificación de la actividad comercial.
  • Nichos de mercado: elegir cuáles y decidir estrategias para ellos.
  • Tres factores para incrementar los beneficios de las ventas: fidelización, venta media y margen.
  • Elección de estrategias.
  • Planificación de objetivos comerciales y control de resultados.
  • Prepárate para salir a vender con éxito.

 

Puedes acceder a más información e inscribirte en los siguientes enlaces de Ibercaja. También puedes reservarnos tu plaza directamente:

PROSPECCIÓN: https://obrasocial.ibercaja.es/iniciativa-emplea/zaragoza/como-conseguir-mas-clientes-y-activar-a-los-durmientes-direccion-comercial-modulo-1

FIDELIZACIÓN: https://obrasocial.ibercaja.es/iniciativa-emplea/zaragoza/como-conseguir-que-tus-clientes-te-compren-mas-y-mas-frecuentemente-direcc-comerc-mod-2

Salvador Minguijón   salvadorminguijon@impulsocoach.com

¡HAZ COMO AMAZON!

Juan Antonio Díaz, Coach en Impulso Coaching de Negocios y Formador en liderazgo y productividad personal en Ibercide, reflexiona sobre estrategias de Amazon que puedes incorporar en tu empresa:


NO TE QUEJES DEL BAJO COMPROMISO DE TU EQUIPO

Quizás asumas que ser un buen profesional implica estar comprometido con la empresa que te paga el salario pero no siempre es así.

La verdad es que te puedes sentir muy frustrado cuando un colaborador pasa de los problemas y se limita a hacer aceptablemente bien su trabajo o abandona por otra empresa que le ofrece mejores expectativas de futuro sin tener en cuenta, por ejemplo, el esfuerzo de formación que le hemos dedicado o la confianza que hemos depositado en él.

DIFERENCIAS IMPORTANTES ENTRE PROFESIONALIDAD Y COMPROMISO:

PROFESIONALIDAD: característica de una persona que desempeña un trabajo con pericia, aplicación, seriedad, honradez y eficacia. Fíjate que se refiere únicamente a cómo realiza el trabajo.

Normalmente una persona será un buen profesional si considera que su trabajo es importante para el desarrollo de su vida. Esto le llevará a esforzarse, mantenerse al día, etc.

COMPROMISO: sentirse obligado o responsable con lo que suceda con y en la empresa.

Todavía podemos encontrar personas en las organizaciones que están extraordinariamente comprometidos con la empresa y que tras decenas de años haciendo una actividad y sin preocuparse de formarse, se han quedado totalmente obsoletos profesionalmente.

Ser un buen profesional es responsabilidad directa del propio trabajador (y de que el empresario lo haya seleccionado bien). Pero lograr que una persona esté comprometida con la empresa es responsabilidad del empresario.

Estará comprometido en función de que perciba (le hagamos ver) que sus expectativas (motivadores) de vida son satisfechas navegando en nuestro barco. (Algún día hablaremos de Shacklenton y su expedición a la Antártida)

Olvídate de que se comprometa automáticamente a cambio del salario.

El problema es que hoy en día para que una empresa funcione bien necesitamos colaboradores que sean buenos profesionales (sí o sí) y que estén suficientemente comprometidos con la empresa.

EJEMPLOS DE GRANDES PROFESIONALES CON BAJO COMPROMISO. ¿Conoces a alguno?

  • MOTIVADO POR NUEVOS RETOS: Coincidiendo con el boom tecnológico nos vamos encontrando más frecuentemente personas con una gran pasión por el conocimiento que les impulsa a ser unos magníficos profesionales pero que solo buscan en la empresa el medio para satisfacer su motivación por las cosas nuevas. Normalmente son respetuosas con la empresa pero, para nuestra desesperación, se van a otra en cuanto les ofrecen un proyecto más atractivo.

 

  • COMERCIAL COMPROMETIDO CON SU CLIENTE: Imagínate ahora un comercial de una empresa suministradora del automóvil que tiene como cliente únicamente a Seat. Él mismo ha trabajado anteriormente en la Ingeniería de esta empresa y posee una buena red de contactos que confían en él. En caso de conflicto de intereses ¿a quién piensas que va a defender esta persona? Si choca con Seat su carrera profesional se hunde y tendrá que empezar otra vez de cero. Si choca con su empresa no tendrá grandes dificultades en encontrar otra para realizar básicamente la misma actividad.

 

  • COMPROMETIDO CON UN LÍDER: Este fenómeno también es observable en grandes empresas o corporaciones (pensemos en los partidos políticos) donde hay grupos de poder y los directivos tienen muy claro que su futuro depende sobre todo de cómo le vaya al equipo (y al líder) al que te hayas sumado y no tanto a la empresa o corporación en su conjunto. ¿Os acordáis de las tarjetas black?

Así que, si eres empresario o tienes un equipo de trabajo no te olvides de vigilar y fomentar el compromiso de tu gente con la empresa. Es difícil que alguien lo haga en tu nombre.

Ayudamos a los empresarios mejorar el rendimiento de personas y equipos.

 

Contacta con nosotros    salvadorminguijon@impulsocoach.com

El respeto al tiempo de nuestros compañeros de trabajo

El tiempo es siempre un recurso limitado y en el trabajo esta afirmación es todavía más cierta. Cada uno se las ingenia, con desigual resultado, para sacar el máximo partido del suyo.

En la empresa, una organización que siempre busca la eficiencia, es vital que sus miembros  respeten el tiempo de los demás y el suyo propio, en este último caso esforzándose, incluso y especialmente, en hacerse respetar.

La mayor muestra de respeto que puedes tener para con el tiempo de su compañero es darle la información que necesita para hacer su trabajo y hacerlo en la forma correcta, teniendo en cuenta las circunstancias en las que se encuentra en el momento en el que te estás dirigiendo a él.

Esto implica, adaptarse a sus hábitos de comunicación, hacerlo en el momento oportuno y con el medio pertinente.

Es una convención practica dar por sentado que cualquier error de interpretación siempre está en el emisor porque, a una mala, puedes recurrir a que te den feedback de lo que tu compañero ha entendido. Es posible que este paradigma no sea cierto en el 100% de los casos pero el asumirlo nos permite evitar muchos errores.

El segundo paradigma consiste en presuponer que tu compañero está haciendo algo importante que necesita concentración por lo que debes evitar, en lo posible,  interrumpirle  y debes dirigirte a él por el método que le genere la menor perturbación.

El tercero (o quizás sea el primero) escucharle atentamente, tratando de entender lo que te quiere transmitir. Abandonando la intencionalidad en la escucha de confirmar tus teorías o buscar puntos de discrepancia, esto es una escucha enfocada hacia nosotros. Hay que esforzarse en realizar una escucha focalizada en averiguar que es lo que te quiere decir tu compañero.

Estas tres simples premisas cultivadas hasta que se conviertan en hábitos pueden cambiar la dinámica de una organización.

Te animo a que lo experimentes.

 

Salvador Minguijón Peréz.

Delegado de Impulso Coaching de Negocios en Zaragoza.

MUCHO MÁS QUE GESTIÓN DEL TIEMPO: Gestiona mejor tu vida!!!

A nadie sorprende que cuando hablamos de gestión del tiempo o de productividad personal aparezcan temas como la gestión de prioridades, la planificación, los hábitos de la efectividad, los sistemas de gestión de tareas o el uso de agendas y calendarios más o menos sofisticados.

Es por ello por lo que la mayoría de las recomendaciones y comentarios que los alumnos me envían al acabar las respectivas ediciones del curso de gestión del tiempo que imparto en Ibercide, hacen especial hincapié en otros temas menos evidentes, más sorprendentes y no tan ligados a la gestión del tiempo o, mejor dicho, a la gestión de tareas, sino a la gestión de uno mismo, a eso que damos en llamar liderazgo.

Desde el momento en que preparaba los materiales para la primera edición, tenía claro que debíamos hablar a los participantes de los distintos estilos de comportamiento existentes y ayudarles a identificar el suyo propio, pues, como en cualquier proceso de cambio o como para la preparación de cualquier viaje, lo primero es conocer el punto de partida.

El autoconocimiento que nos aporta el modelo de comportamientos DISC es excepcional y con cada edición del curso me parece aún más valioso que en la anterior. El ser capaces de distinguir entre nuestro comportamiento natural y nuestro comportamiento adaptado, el reconocernos como personas extrovertidas o introvertidas (nada que ver con la timidez) o como personas orientadas a las tareas u orientadas a las personas, nos permite, primero entendernos a nosotros mismos, por qué hacemos las cosas de la manera que las hacemos y luego entender mejor a los demás, juzgar menos y tratar de ser más adaptables para sintonizar mejor con ellos.

Conocer nuestro estilo de comportamiento DISC nos indica entre otras cosas:

  • Cuáles son nuestros particulares ladrones de tiempo
  • Cuáles son nuestras fortalezas y los riesgos de abusar de ellas
  • La forma de ser mucho más efectivos, por nosotros mismos y por la mejora de la de nuestras relaciones con los demás.

También el conocimiento del método Harada es una aportación que sorprende positivamente a los participantes:

  • Permite estructurar cualquier tipo de proyecto vital que desemboque en la consecución de algún tipo de objetivo importante, personal o profesional.
  • Desarrollar una serie de hábitos que les permitan mejorar las habilidades que previamente hayan definido, para sí mismos o para sus equipos.

Por último, otro de las características que más aprecian los participantes son las sesiones de seguimiento a medida de las necesidades y disponibilidad de cada cual. El la oportunidad para profundizar en aquellos temas que les parecen más relevantes o de adaptar los conocimientos a su realidad particular.

Todo esto y mucho más es lo que veremos a partir del próximo día 19 de enero en la 6ª edición del curso de gestión del tiempo y productividad personal “De Gracián a Harada”. Cualquier momento es bueno para emprender un proceso de aprendizaje o de mejora, pero ninguno mejor que el principio del año. Si quieres empezarlo aprendiendo a gestionarte mejor y a conseguir más, a mejorar tu gestión y tu liderazgo, ya puedes reservar plaza en este link

Te espero.

Juan Antonio Díaz, coach de negocios.

La mejor herramienta para mejorar la productividad y el compromiso del equipo: Tu realimentación

Acabado el año es el momento para reflexionar que tipo de realimentación sobre su desempeño van a recibir nuestros colaboradores.

¿Ninguno? ¿Por pereza?, ¿porque no sabes cómo hacerlo?, ¿acaso das por supuesto que sabe lo que tú piensas?, ¿o bien es que temes su respuesta?

Si no lo haces, no debes esperar que tu gente mejore su desempeño, si lo consiguen será motu proprio, … “a pesar de ti”.

Yo tuve una experiencia realmente reveladora y sorprendente en este sentido. Eran los tiempos en los que estaba tratando de promocionar mi patente sobre el pago de los seguros del automóvil en función de cómo se utilizaba el vehículo (lo que ahora se conoce como “Pay as you drive” o “Usage-based insurance”)

Pues bien, la primera compañía que lo empezó a implantar comercialmente fue Progressive; te suministraban un pequeño aparato que conectabas al vehículo y podían registrar tus frenadas, aceleraciones, velocidades, tiempos y … creo que nada más. Con estos datos extrapolaban tu nivel de riesgo y si bajaba de un cierto umbral te ofrecían un descuento.

Mensualmente se emitía un informe al cliente sobre su conducta al volante e invariablemente se observaba una reducción de su riesgo en los meses consecuentes. Era el efecto de la realimentación; en realidad estos clientes no eran conscientes de que la violencia de determinadas maniobras implicaban un alto riesgo.

Fue una gran sorpresa descubrir que podían influir en la manera de conducir de los clientes y verificar que después los clientes mantenían esta tónica de forma permanente.

Pero fue todavía más sorprendente el hecho de constatar que si retiraban el equipo supervisor tras unos meses de adaptación y estabilización (aprox. 6 meses), los clientes mantenían sus nuevas pautas de conducta al volante y su riesgo no se modificaba. De hecho, la póliza Snapshot que es como se denomina, está funcionando desde hace casi una década con un gran éxito.

Pues eso; si quieres que tus colaboradores “se conduzcan” mejor, es decir, con mayor compromiso, más participación y más abiertos a los cambios, no olvides darles realimentación. Preferentemente siguiendo un proceso formal de evaluación de desempeño porque esto te ayudará a que el mensaje sea más claro.

Es bueno que les digas tu opinión, pero muchísimo mejor que tengan claro cuáles son sus objetivos, que estos sean consecuentes y que dispongan del canal de información periódico sobre la evolución de los mismos de tal manera que ellos mismos se puedan generar su propia realimentación.

De estos y otros temas relacionados con el desempeño, el compromiso y la motivación hablaremos en nuestro próximo programa en Ibercide.

http://obrasocial.ibercaja.es/iniciativa-emplea/zaragoza/gestion-del-compromiso-de-tu-equipo-motivacion-individual-modulo-1

¿Te apuntas?

Ayudamos a las pequeñas y medianas empresas a mejorar el rendimiento de personas y equipos.

Salvador Minguijón Pérez.

Gerente de una Pyme; liderar dirigiendo el foco.

Ya está, ya la hemos vuelto a pifiar; le hemos mandado a un cliente material etiquetado para otro destino. Inmediatamente llamamos a la persona de Calidad y le echamos una bronca; ella tendría que haberlo detectado en el momento de la producción. ¡Si es que no se entera! ¡Es imposible! ¡Se pasa todo el día en la oficina!

La cara de impotencia con la que aguanta el chaparrón transforma paulatinamente el cabreo del gerente en frustración y desesperación conforme va asumiendo que, con esta gente, el problema volverá a aparecer en unos meses.

En una gran empresa llamaríamos al responsable de Calidad para que nos informase de dónde, cómo y por qué se había generado el problema, teniendo muy claro que la responsabilidad del error recae sobre el departamento de producción. Tanto uno como el otro tendrían meridianamente claro en que deberían focalizarse; el primero en que esté definido un sistema de trabajo que garantice los compromisos adquiridos con los clientes y el segundo en definir y respetar estos sistemas de trabajo.

En nuestra PYME tenemos que ser polifacéticos asumiendo varias responsabilidades diferentes con intereses también diferentes. Así, por ejemplo, nuestra persona responsable de Calidad llevará el sistema de Calidad como en la gran empresa pero además se encargará de preparar muestras, realizar ciertas labores de apoyo técnico al departamento de producción tales como lanzar las ordenes de producción, vigilar la calidad de producción, recoger la documentación de producción, … etc.

Cuando le echamos la bronca por no darse cuenta del error nos estamos dirigiendo a su faceta de inspección de producción. Con ello provocaremos que esta persona se focalice hacia esta actividad y pierda el foco en lo que realmente debería ser su principal objetivo; disponer de sistemas de trabajo que garanticen la producción con calidad. Hasta el siguiente problema, en el cual la volveremos a reenfocar en otra cosa.

Es como si pretendiésemos guiar a nuestras personas a través de la oscuridad moviendo la linterna permanentemente para alumbrar objetos diferentes. No conseguiríamos más que marearlos. Y esto es precisamente lo que le pasará a nuestro responsable de Calidad.

En una gran empresa te puedes permitir el lujo de tener un especialista para llevar el sistema de Calidad. Si se le asignan otras funciones siempre será fácil que estén íntimamente ligadas a esto o que compartan el FOCO, por ejemplo, prevención de riesgos laborales, responsabilidad social, etc.

Por el contrario en las PYMES solemos tener a nuestra gente DESFOCALIZADA una gran parte de su tiempo. Tanto más frecuentemente cuanto más pequeña y más complejo su negocio.

Por lo menos tenemos que tener claro cuáles son las responsabilidades principales de cada uno de los miembros de la empresa y cuáles las colaterales que les hemos asignado para poder completar su dedicación temporal.

En nuestro ejemplo, obviamente la responsabilidad principal del responsable de Calidad es que tengamos un sistema de trabajo definido y que garantice la calidad de nuestros productos. Consecuentemente nuestra respuesta tendría que haber sido preguntarle que es lo que ha fallado y que es lo que tenemos que cambiar para que esto no se repita.

La falta de FOCO CLARO es, según mi experiencia, uno de los grandes problemas de la PYME, y si bien es un mal inherente a la necesidad de versatilidad organizacional, se puede sobrellevar si la dirección es consciente de la dificultad a la que se enfrenta su gente y efectúa una dirección coherente con esta problemática.

Te sorprenderá como se simplifica el trabajo de todo el mundo por el simple hecho de tener en cuenta esto.

Salvador Minguijón

Productividad Personal: Efectividad más allá de la Gestión del Tiempo

Me encanta hablar de productividad personal porque estoy convencido de que tiene un impacto directo y positivo en nuestra felicidad, así lo indican muchos investigadores, de modo que si quieres ser un poco más feliz te recomiendo que sigas leyendo.

De los muchos conceptos que manejamos al hablar de productividad personal: objetivos, planificación, prioridades, proactividad, etc., hoy hablaré de uno de los más importantes, incluso me atrevería a decir, el más importante, y de alguna contradicción de lo más habitual que nos impide conseguir el máximo rendimiento cuantitativo y cualitativo.

Mann+Hummel, la empresa para la que trabajo la mayor parte de mi tiempo, utiliza el acrónimo FILTER para representar sus valores empresariales, siendo la primera letra la F de enFoque (Focus). No podría estar más de acuerdo en dar esta especial relevancia a este concepto, fundamental para el éxito de cualquier empresa y para el éxito personal.

Podemos decir que el enfoque consiste en dirigir toda nuestra atención a algo concreto, perfectamente delimitado. En el caso de Mann+Hummel se trata de filtración, de separar lo necesario de lo dañino, nada más y nada menos.

El enfoque en grado superlativo es lo que el investigador en psicología y sociología con el nombre más impronunciable del planeta, Mihaly Csikszentmihalyi, denomina estado de flujo o fluidez (Flow). Creo que todos hemos tenido alguna experiencia de este tipo, lo sabrás si en algún momento has estado tan inmerso en la tarea que estabas llevando a cabo que al mirar el reloj te has sorprendido de lo avanzado de la hora con esa sensación de que el tiempo ha pasado volando.

Alcanzar la fluidez depende de varios conceptos, por ejemplo, será más fácil cuanto más seductora o más identificados o comprometidos estemos con la tarea y más si contiene un cierto grado de dificultad. En cualquier caso, hay 2 que son fundamentales y que se deben procurar ineludiblemente:

·        Evitar las distracciones

·        Evitar las interrupciones.

 

 

Una importante consecuencia del estado de fluidez es que genera una gran satisfacción.

No se puede conseguir la fluidez si no estamos en un entorno apropiado, y por ello sigo sin entender por qué se siguen haciendo oficinas “open space” como norma general, esas oficinas abiertas donde un grupo de personas comparten un mismo espacio sin separación visual ni acústica. Sin duda son un lugar propicio para ponerse al día de las últimas tendencias de moda, eventos televisivos, la vida social de los compañeros y para demostrar al resto de inquilinos el magnífico acento de Clermont-Ferrand que gastamos al hablar con nuestros colegas del país vecino, a ser posible levantando la voz un poquito más de lo necesario. Apostaría que Ramón y Cajal no hubiera ganado el Nobel si hubiera tenido que trabajar en esas condiciones.

Ciertamente, existen trabajos cuya naturaleza los hace perfectamente compatibles con estas oficinas abiertas. En el ámbito de la creación de software y particularmente en los equipos que utilizan la metodología Scrum, puede ser beneficioso el mantener un contacto cuasi permanente con el resto de los miembros del equipo de desarrollo. También en entornos donde prima la creatividad, el contacto con los compañeros puede ayudar a promover la tan perseguida serendipia.

No trato de hacer una guía de aplicación de las oficinas abiertas, simplemente constato que lo que puede ser una herramienta muy interesante en situaciones particulares se tiende a usar como concepto general. Para mí, en aras de la productividad, el máximo enfoque y efectividad se conseguirán creando el ambiente propicio, que es, sencillamente, aquel en el que nos sea más fácil sumergirnos por completo en la tarea que queremos llevar a cabo, sin distracciones y sin interrupciones. De otro modo, será imposible dar lo mejor de nosotros mismos.

No se trata de hacer como J.K. Rowling, refugiándose en un hotel para conseguir el aislamiento necesario para terminar con éxito la saga de Harry Potter, pero sí de utilizar algún tipo de barrera física o acústica que nos aísle del entorno en la medida de lo posible. El cerebro lo agradece proporcionándonos una mayor capacidad de concentración y de aprehender conceptos nuevos y desarrollar habilidades.

Más sencillo aún es desconectar cualquier tipo de aviso o alarma en nuestro ordenador y sobre todo en nuestro móvil, el mundo seguirá allí aunque pases un par de horas sin consultar el estado de tus redes sociales, de tu correo electrónico o de cualquier tipo de mensajería instantánea, a no ser que seas el otro lobo de Wall Street o el equivalente ibérico de Gordon Gekko.

Es importante, porque al mantener largos periodos de enfoque, unas células del sistema nervioso central con el simpático nombre de oligodendrocitos, fabrican una especie de funda de un material llamado mielina alrededor de aquellas neuronas involucradas en procesos repetitivos, ayudando a que la transmisión de información sea hasta 100 veces más rápida de lo habitual. Es como añadir asfalto a lo bruto a una carretera secundaria para transformarla en una autopista de 6 carriles. Esto es lo que hace que con enfoque y repetición podamos mejorar gradualmente nuestras habilidades cognitivas.

Espero haber aclarado algo la importancia del enfoque y prometo que, a día de hoy, no tengo intereses en ninguna empresa de biombos, mamparas o similares, pero todo es cuestión de hablarlo.

Y si te interesa tu productividad personal o la de tu equipo te invitamos a asistir a la charla que impartiré el próximo día 25 de Octubre en Ibercide. Descubriremos más técnicas y hábitos para gestionar el tiempo de forma más eficaz. Más información aquí.

Juan Díaz, coach de negocios en Impulso Coaching de Negocios.

VENDEDORES INVOLUCRADOS CON LA EMPRESA

Siempre comento que lo más determinante para que nuestros vendedores estén motivados es que consideren el trabajo como algo importante en su vida. Esta es la base para que tengan un comportamiento profesional y es lo que debemos (y solemos) identificar en la fase de selección y promoción de nuestro personal.

Profesionales quiere decir comprometidos con sus resultados, respetuosos con las políticas de la empresa y con avidez por perfeccionar los conocimientos, habilidades y hábitos propios de su profesión.

Como dice Andrés Frydman, gerente de ESAMA, “el resultado comercial es el emergente de un proceso sistémico, pluricausal, sinérgico y de apalancamiento” constituido por la siguiente cadena de acciones.

Puesto que este proceso es una cadena su resultado depende del eslabón más débil; en una PYME consolidada suelen ser precisamente estos 3 últimos ya que normalmente el empresario conoce muy bien su mercado y producto y tiene muy claras las estrategias a desencadenar.

Como consultores de empresas, cuando trabajamos con nuestros clientes para mejorar estos aspectos y comparamos lo que se está haciendo con lo que se supone que se debería hacer o incluso con lo que el empresario cree que se está haciendo, solemos encontrar verdaderos abismos.

Las razones más frecuentes:

  • Nadie les ha dicho lo que se espera de ellos.
  • No se es consciente de la complejidad y dureza del trabajo comercial.
  • No desarrollan a los comerciales y directores comerciales en los conocimientos, habilidades o hábitos necesarios para su profesión.

Sí, es cierto, siempre hay comerciales excelentes que hacen su trabajo sin que te tengas que preocupar de su desempeño pero es una quimera pensar que vamos a poder montar una estructura comercial solo con este tipo de vendedores ideales porque es difícil que los vayas a poder encontrar y mucho más improbable que los puedas retener.

Tienes que contar con que tendrás un departamento comercial con gente “normal” y las personas normales necesitamos un cierto seguimiento y apoyo para alcanzar nuestros objetivos, si no lo tenemos:

– Nos solemos atascar en cosas que no nos gustan o nos resultan difíciles.

– O bien nos quedamos atrapados haciendo lo que nos apasiona olvidando lo importante.

En gran manera se trata de que nuestros comerciales tengan buenos hábitos de trabajo y dispongan de un buen repertorio de recursos de comportamiento que pongan en juego cuando sea necesario.

Y exactamente igual que en deporte, estas dos cosas: hábitos y conductas, se adquieren mediante la práctica consciente, es decir, durante el entrenamiento.

Entrenamiento: Preparación para perfeccionar el desarrollo de una actividad.

Es un grave error pensar que la actividad se perfecciona solo mediante la repetición, muy frecuentemente lo que se hace es consolidar una serie de vicios de conducta que posteriormente resultan muy difícil de reconducir.

Tampoco consiguen resultados significativos los cursos de ventas en los que se bombardea al comercial con todo un arsenal de técnicas de venta.

Por esta razón nuestro programa de entrenamiento de comerciales se extiende a lo largo de 3 meses; es el tiempo necesario para que los comerciales pongan en práctica diferentes comportamientos, analicen sus resultados e incorporen a sus hábitos y habilidades aquellos que les resulten productivos.

Cambiando pequeñas cosas, apenas perceptibles, no es excepcional que en un plazo de 6 meses las ventas aumenten un 30%. ¿Qué tal te vendría esto?

 

A partir de ahí, mantener un comportamiento profesional es responsabilidad, casi exclusivamente, del propio comercial.

 

Salvador Minguijón, director de la delegación de Zaragoza en Impulso Coaching de Negocios.