Las rutinas. El mejor aliado contra el estrés

Las rutinas son una magnifica herramienta para mejorar la gestión del tiempo y luchar contra el estrés.

Han pasado 50 días desde que se declaró el estado de emergencia y nuestra vidas han sufrido un vuelco considerable y nos queda todavía unos cuantos revolcones más.

¿Os acordáis de los mensajes que recibíamos de psicólogos al principio en los medios de comunicación?

¡HAY QUE CREARSE RUTINAS!

Porque:

El control de rutinas
  • Nos descargan de tener que decidir constantemente que hacemos y que dejamos de hacer.
  • Nos ayudan a hacer cosas que tenderíamos a procrastinar.
  • Constituyen una parte muy considerable de la actividad humana.
  • Al ser repetitivas se puedes optimizar para hacerlas de la forma más eficiente.
  • Pueden ser depuradas para estabilizar la calidad de lo que hacemos.

El control de rutinas se convirtió, hace mucho tiempo ya, en un estándar en los procedimientos operativos de las empresas.

Y en cuanto a la productividad individual, solo tenemos que repasar los grandes hitos en las teorías al respecto; “Los 7 hábitos de la gente altamente eficiente” de Stephen Covey que marcó una época en la organización de las actividades, el método mucho más moderno Zen to Done de Leo Babauta, basado en el desarrollo paulatino de 10 hábitos y, el que le da definitivamente un lugar predominante, el método Harada.

Pero las rutinas tienen tambien sus problemas:

  • Muy frecuentemente nos quedamos enganchados a rutinas que ya no tienen ningún sentido que dilapidan nuestro tiempo y nosotros somos incapaces de detectarlo. Periódicamente y también como una rutina, hay que autoauditarse…
  • Las rutinas se pierden muy rápidamente, en mi percepción como 3 veces más rápido de lo que cuesta implantarla. En muchísimas ocasiones me he encontrado que a la vuelta de las vacaciones se habían abandonado rutinas que había costado meses implantar y que estaban funcionando bien.

En realidad, gran parte de la angustia que tenemos al volver al trabajo se debe a que hemos perdido las rutinas y esto nos provoca una mayor carga mental y emocional.

¿Por qué os cuento esto?

 Pues porque vamos a pasar muchos meses sometidos a muchos cambios y cada cambio nos produce una sobrecarga hasta que lo “normalizamos” y quería que fueseis conscientes de que disponéis de esta herramienta.

Si mantenemos un conjunto de rutinas diarias y semanales que vamos adaptando a las circunstancias llevaremos mucho mejor el periodo de incertidumbres que nos toca vivir.

El empresario se enfrenta a un universo de problemas diferentes; rodéate de personas que te ayuden a resolverlos, en SECOT.org puedes encontrar directivos experimentados que te apoyarán desinteresadamente.

Un abrazo.

Salvador Minguijón Pérez

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