Respeto al tiempo de los compañeros de trabajo

Respeto al tiempo de los compañeros. ¿Por qué es tan necesario?

El tiempo es siempre un recurso limitado para todos y en el trabajo esta afirmación es todavía más cierta. Cada uno se las ingenia, con desigual resultado, para sacar el máximo partido del suyo.

En la empresa, una organización que siempre busca la eficiencia, es vital que sus miembros  respeten el tiempo de los demás y el suyo propio. En este último caso esforzándose, incluso y especialmente, en hacerse respetar.

Transmitir información necesaria:

La mayor muestra de respeto que puedes tener para con el tiempo de tu compañero es darle la información que necesita para hacer su trabajo.  Hacerlo en la forma correcta, teniendo en cuenta las circunstancias en las que se encuentra en el momento en el que te estás dirigiendo a él.

Esto implica, adaptarse a sus hábitos de comunicación, hacerlo en el momento oportuno y por el medio pertinente. Con todo ello se demostrarás respeto al tiempo de los compañeros.

 

3 Paradigmas a tener en cuenta:

Es una convención práctica dar por sentado que cualquier error de interpretación siempre está en el emisor porque, a una mala, puedes recurrir a que te den feedback de lo que tu compañero ha entendido. Es posible que este paradigma no sea cierto en el 100% de los casos pero el asumirlo nos permite evitar muchos errores.Respeto al tiempo de los compañeros. Feed BackFeed backEl segundo paradigma consiste en presuponer que tu compañero está haciendo algo importante que necesita concentración. Por ello, debes evitar, en lo posible,  interrumpirle  y debes dirigirte a él por el método que le genere la menor perturbación.

El tercero (o quizás sea el primero) escucharle atentamente, tratando de entender lo que te quiere transmitir. Abandonando la intencionalidad en la escucha de confirmar tus teorías o buscar puntos de discrepancia, esto es una escucha enfocada hacia nosotros. Hay que esforzarse en realizar una escucha focalizada en averiguar que es lo que te quiere decir tu compañero.

Estas tres simples premisas cultivadas hasta que se conviertan en hábitos pueden cambiar la dinámica de una organización.

Te animo a que lo experimentes.

 

Salvador Minguijón Peréz.

Delegado de Impulso Coaching de Negocios en Zaragoza.

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