ESCUCHAR PARA EVITAR CONFLICTOS EN TU ORGANIZACIÓN

Si repasáis vuestra memoria en búsqueda de ejemplos de equipos de toma de decisiones estables en las empresas,  os encontraréis con que en muchos casos el mecanismo de decisión es tan sencillo como:

  • La mayoría acepta lo que uno de los miembros defiende vehementemente.
  • Se rechaza lo que cualquiera de los miembros veta.

Sin importar demasiado que estas posiciones sean compartidas, discutidas o argumentadas.

Hay muchas empresas, sobretodo familiares o con socios con una fuerte relación emocional,  que básicamente deciden todo en base a este mecanismo. El resto de cosas sencillamente no se deciden o lo hace uno de ellos por omisión del resto.

Como normalmente son personas que conocen muy bien su negocio es difícil que se equivoquen en lo que defienden apasionadamente o en lo que rechazan de pleno, así que es un mecanismo que funciona aceptablemente bien en entornos conocidos.

Este método de decisión se genera cuando los miembros del equipo empiezan a interiorizar un nuevo objetivo “evitar conflictos en el equipo a cualquier precio” que se antepone a cualquier otro objetivo operativo.

escuchar

La cuestión es que cuando el entorno cambia o empieza a presentar incertidumbres, la evitación del conflicto hace caer en la trampa de no reconocer la existencia del problema y esto, automáticamente, imposibilita tomar decisiones adaptadas.

Todos son conscientes de que deben hacer algo pero el engranaje de toma de decisiones está atascado, generando una gran tensión entre los miembros del equipo.

Normalmente asumimos que en estos casos lo que hay que hacer es HABLAR pero NO ES CIERTO, lo que hay que hacer es ESCUCHAR.

Como recomendaría Otto Charmer:

  • ESCUCHAR, resistiéndonos a la tentación de solo buscar la confirmación de nuestras creencias.
  • ESCUCHAR, sin centrarnos en buscar nuevos elementos que nos sirvan para completar nuestro modelo.
  • ESCUCHAR captando los sentimientos del interlocutor.
  • ESCUCHAR lo que “emerge” de las palabras de nuestro interlocutor y que todavía no es concreto.

La teoría “U” nos dice que la idoneidad, la creatividad, la potencia, etc.  de las decisiones que tome un equipo están íntimamente ligadas a la “calidad” de su capacidad de escucha.

Algo tan sencillo como una reunión de un par de horas puede desatastacar una situación enquistada durante años.

“No hay peor sordo que el que no puede oír; pero hay otro peor, aquél que por una oreja le entra y por otra se le va.” (Baltasar Gracián)

Salvador Minguijón, director en Delegación Aragón de Impulso Coaching de Negocios

 

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