¿POR QUÉ NOS CUESTA TANTO CRECER EN NUESTRA EMPRESA?

Nuestra empresa, como todo lo que hacemos, es una manifestación más de nuestra personalidad es decir, de nuestra particular manera de ver las cosas, de entender las relaciones, de reaccionar ante los problemas, etc.

Hace unos días me comentaba un empresario el fiasco de la incorporación (y posterior despido) de un comercial.

–        Venía del sector del automóvil…están acostumbrados a esperar a que los clientes vengan…. aquí no es así, hay que ir a buscarlos para establecer relaciones de confianza con ellos….total, no funcionó, ahora me toca buscar a otro.

–        Pero… ¿tenías un plan?

–        ¿Plan? ¿Yo? Esta persona tenía mucha experiencia en ventas, entiendo que sabe lo que tiene que hacer. Me defraudó, yo confiaba en él.

No tenía ningún derecho a sentirse defraudado, no le había dicho claramente lo que esperaba de él y lo que es peor, no había controlado que las cosas no se iban desarrollando conforme estaba previsto para poder tomar alguna medida correctora. Nunca se debe “confiar ciegamente” en quien delegas porque es una cuestión de tiempo el que te estampes contra una pared.

Así las cosas, hay una relación inequívoca entre la concepción de la delegación por parte del empresario y el desarrollo de la propia empresa, las dos cosas están vinculadas, las dos cosas se tienen que solucionar simultáneamente.

No hay alternativa posible, el empresario debe ineludiblemente planificar y gestionar a su personal de la forma adecuada. El resto de las actividades las puede hacer, delegar o desprenderse de ellas de una u otra manera. Hay que hacer tareas de empresario, no de autoempleado. Lo que pasa es que…. nos sentimos tan bien haciéndolas… a pesar de que muchas veces nos esclavizamos… Como le comenté a mi interlocutor; si le hicieses a un empleado lo que te haces a ti mismo podrías ir a la cárcel…

En el Coaching de Negocios nos preocupamos de que las empresas crezcan (maduren), entre otras cosas ayudando a sustituir malos hábitos implantados en los quehaceres cotidianos por otros realmente rentables. Hay que salir de la zona de confort, al principio puede parecer duro y laborioso pero es mucho más fácil de lo que puedas imaginarte.

Si no sabes cómo llevarlo a cabo, pregunta, investiga, escucha, consulta y finalmente actúa. ¿Estás dispuesto? Seguro que merece la pena.

¿Se parece tu empresa a la de Juan y José que describimos en el siguiente video?

http://empresacompetitiva.ibercaja.es/webseminars/videos/por-que-en-nuestra-empresa-cuesta-tanto-hacer-las-cosas.aspx

Un pensamiento en “¿POR QUÉ NOS CUESTA TANTO CRECER EN NUESTRA EMPRESA?

  1. Segundo artículo que califico de brillante.
    Tras una rápida lectura, tal vez no lo interpreté correctamente, solo apunto que la falta de delegación por parte de directivos y empresarios es también un problema frecuente y que cuando se delega, no se hace sobre las personas adecuadas. Ciertamente, cuando un profesional puede asumir la delegación por parte de un superior en cualquier función, cometido, tarea o responsabilidad, es porque está capacitado para hacerlo, quiere hacerlo y puede hacerlo tal como nos indicaría el liderazgo situacional. Ahí el control es mínimo y sobre todo se centra en indicadores predefinidos. El vídeo, brillante y comparto totalmente las conclusiones. Enhorabuena.

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